miércoles, 20 de septiembre de 2017

Puertas abiertas



Día 20

Con Jesús por la mañana.  «A través de todas sus actividades, la parroquia alienta y forma a sus miembros para que sean agentes de evangelización. Es comunidad de comunidades, santuario donde los sedientos van a beber para seguir caminando» (Papa Francisco) ¿Reconoces momentos en tu vida en los que hayas acudido a la casa del Señor para recargar tus energías? Las personas que te acogieron hicieron presente a Jesús. Ofrece, en la medida de tus posibilidades, tu servicio en tu comunidad para ayudar y para hacer crecer su misión. ¡Haz presente a Jesús! Ofrece tu día por la intención del mes.

Con Jesús por la tarde. “¿A quién se parecen los hombres de esta generación? ¿Con quién los compararemos?” (Lc 7, 31-35). En ocasiones el Señor puede decir sobre nosotros: ¡Pero yo no los entiendo! ¡Están cerrados al mundo de Dios! ¿Cómo estás tú ante las invitaciones de Dios? Jesús desea moverte el corazón a la celebración y a compartir con tus hermanos como lo hizo Él. Con sencillez repite: “Que aprenda de Ti, tu modo de proceder”.

Con Jesús por la noche. Agradece los encuentros. Al cerrar el día, trae a la memoria las personas que han estado presentes hoy en tu vida ¿Recuerdas algún encuentro de manera especial? ¿Por quién te gustaría pedirle al Señor? ¿Por quién te gustaría agradecer? Abraza en tu corazón a aquella persona de quien te encuentres alejado y pide a Dios que les tienda un puente de encuentro.

martes, 19 de septiembre de 2017

Dejar salir a Jesús



Día 19

Con Jesús por la mañana.  «Muchas veces tenemos a Jesús encerrado en las parroquias con nosotros, no salimos fuera y no dejamos que Él salga fuera. Abrir las puertas para que Él salga, al menos Él. Se trata de una Iglesia «que sale»: siempre Iglesia que sale» (Papa Francisco). La fe de una comunidad que encierra a Jesús en los miembros “de siempre” es una fe muerta. ¿Cómo vives la fe en tu comunidad? ¿Vives una misión de puertas abiertas o encerrada en el “pequeño grupo”? Lleva el Evangelio a todas tus actividades del día y ofrece por la intención del mes.

Con Jesús por la tarde.  «Al verla el Señor, le dio lástima y le dijo: “No llores”. Se acercó al ataúd, lo tocó y dijo: ¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate! El muerto se incorporó y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre» (Lc 7, 11-17). ¿Qué sentimientos surgen cuando ves al Señor expresando compasión ante la debilidad, el dolor, y la muerte? ¿Cómo actúas tú, ante estas realidades? Repite: «Dame Señor, un corazón compasivo como el tuyo».

Con Jesús por la noche. Pon un nombre a tu día. Si pudieras resumir lo que has vivido hoy en una sola palabra ¿Cuál sería? ¿Por qué pondrías ese nombre? ¿Cuál fue ese momento que marcó hoy tus actividades? ¿Qué sentimiento ha predominado? ¿Cómo cierras el día y cómo te dispones a iniciar uno nuevo?

lunes, 18 de septiembre de 2017

Deja huella



Día 18
  
Con Jesús por la mañana. «Márcame bien los ojos, traza un signo de ternura en mis manos, que las huellas de mis pies al andar marquen tu paso desigual y perfecto por la tierra». (Valentín Arteaga). Eres reflejo de ternura y compasión, tu huella en esta tierra será el amor que dejes en los otros. Dios espera de ti que compartas el amor que te habita con tus hermanos. Ten gestos amables y expresa tu cariño a las personas con las que hoy compartas el día. Únete a la Red y ora por la intención del Papa de este mes.

Con Jesús por la tarde. «Señor, no te molestes; no soy yo quién para que entres bajo mi techo; por eso tampoco me creí digno de venir personalmente. Dilo de palabra, y mi criado quedará sano» (Lc 7, 1-10).  La Palabra de Jesús cura personas y hace superar las dificultades de nuestras comunidades parroquiales. ¿Rezas por tu comunidad? ¿Pides a Dios para que sane divisiones, resentimientos y sinsentidos? Repite interiormente: «Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme».

Con Jesús por la noche. Agradece lo vivido hoy. Cada día que vives es un regalo de Dios. Recorre con Él tu día y detente en aquellos momentos que te marcaron ¿Qué situaciones difíciles viviste hoy? ¿En qué momentos sentiste la compañía de Jesús? ¿Quién necesita que le pidas perdón? ¿Qué te gustaría agradecerle? 

domingo, 17 de septiembre de 2017

Dones al servicio de los demás



Día 17

Con Jesús por la mañana. «Las parroquias necesitan nuestro entusiasmo apostólico, nuestra total disponibilidad y nuestro servicio creativo» (Papa Francisco). ¿Reconoces tus talentos y los de tus hermanos? Tus dones son regalo y tarea para amar y servir. Agradece a Dios por los dones que Él te dio y que te permiten trabajar, amar, hacer familia, amigos y comunidad. Pídele la gracia para ponerlos al servicio de tus hermanos en la construcción de un mundo más fraterno. Ofrece tu jornada por la intención del Santo Padre para este mes.

Con Jesús por la tarde. “Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?” Jesús le contesta: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete” (Mt 18, 21-35). Nuestros ambientes personales y de trabajo pueden estar sembrados de discordia y falta de misericordia. ¿Cómo actúas frente a estas realidades? Deja de lado el odio y el resentimiento. Perdona y libérate del peso del rencor. Repite al ritmo de tu respiración: «Perdona Señor nuestras ofensas, así como perdonamos a los que nos ofenden».

Con Jesús por la noche. Repasa tu semana. Tómate un tiempo en silencio para recordar los momentos más significativos de esta semana ¿Qué situación te ha quedado grabada con más fuerza? ¿Qué significado tiene para ti? ¿Qué te ha dado paz? ¿En qué situaciones has perdido la calma? ¿De qué quieres pedir perdón a Dios? ¿Qué propósito quieres hacer para la semana que inicias?

sábado, 16 de septiembre de 2017

Actúa



Día 16

Con Jesús por la mañana. «Deja que el canto en la nada resuene y la palabra pronuncie con fuerza ese “hágase”. Y que todo lo que existe, lo que duerme y espera, dance al fin la danza de ese eterno amanecer» (Severino Lázaro sj). Dios llama a cada miembro de tu comunidad a servir y amar, y Su voluntad florece en cada uno. ¿Identificas a qué te invita Dios en este tiempo? Tómate el día para que resuene esta pregunta en tu corazón y, permite que ese “hágase” de María, te permee y te lance a la misión. Ofrece tu día por la intención del Papa Francisco. Haz click y comparte en las redes.

Con Jesús por la tarde. «El que escucha y no pone por obra se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y en seguida se derrumbó y quedó hecha una gran ruina» (Lc 6. 43-49). ¿Dónde y cómo construyes tu vida? Es clave ver dónde te sitúas, qué piensas y qué sientes, para cimentar tu vida desde bases sólidas. ¿Es el Señor el centro de tu vida y tus proyectos? ¡Permítele que sea Él quien te conduzca! Recuerda el propósito del día y repite: «Señor, que Tú seas mi cimiento y mi roca firme».

Con Jesús por la noche. Agradece y entrega el día. Apártate por unos minutos de las actividades que te distraen y disponte a conversar con el Señor ¿Qué quieres agradecer especialmente a Dios? ¿Qué de lo que viviste hoy te hizo sentir el amor de Dios? ¿Qué situaciones te gustaría ofrecerle al Señor? Haz un propósito para iniciar una nueva jornada.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Ayudar a los pobres



Día 15

Con Jesús por la mañana. «Cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres, de manera que puedan integrarse plenamente en la sociedad; esto supone que seamos dóciles y atentos para escuchar el clamor del pobre y socorrerlo» (Papa Francisco). ¿Reconoces a las personas marginadas en tu comunidad? ¿Participas de alguna iniciativa para mejorar sus condiciones? Ayuda a una persona necesitada entregando comida, alimento, vestido, compañía a quien lo necesite. ¡Hazlo con amor! Ofrece tu día por las parroquias, para que a través del servicio sean testimonio de la caridad.

Con Jesús por la tarde. “¿Cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacarte la pelusa de tu ojo, cuando no ves la viga del tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu ojo y entonces podrás ver claramente para sacar la pelusa del ojo de tu hermano” (Lc 6, 39-42). No juzgues y no serás juzgado pues la medida que uses con tu hermano será usada para ti. Repite al ritmo de tu respiración: “Señor, dame entrañas de misericordia ante toda miseria humana”.

Con Jesús por la noche. Haz memoria del día. Recuerda paso a paso lo vivido hoy ¿Qué sentimientos has experimentado a lo largo del día? ¿Reconociste el paso de Dios en algún acontecimiento? ¿Qué actitudes te facilitaron el encuentro con tus hermanos? ¿Hay algo que te hubiera gustado que fuera diferente?

jueves, 14 de septiembre de 2017

Silencio que edifica



Día 14

Exaltación de la Santa Cruz.

Con Jesús por la mañana. «Silencio también después de hablar, para acoger respuestas, y dejar que las palabras planeen, en sereno baile, hasta posarse en la rama que es uno mismo. Dios está en la palabra y en el silencio. Ese es su secreto y su misterio.» (José María Rodríguez Olaizola sj). ¿Cómo es tu manera de dialogar? ¿Acaparas las conversaciones o haces lugar a otros? ¿Escuchas con atención o interrumpes cuando los demás hablan? Hazte consciente de tus palabras y tómate el tiempo para reflexionar sobre lo que escuchas y lo que dices. Ofrece la jornada por la intención del Papa.

Con Jesús por la tarde. «Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna» (Jn 3,13-17). ¿Cómo recibes cada día las dificultades que se te presentan? Recuerda que las pequeñas cruces diarias son oportunidades para amar y entregarte acompañando la entrega de Cristo en la cruz. Repite: «Te adoro, Cristo, y te bendigo, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo».

Con Jesús por la noche. Da gracias y pide luz. Aunque a veces no lo notes, Dios te acompaña en todos los momentos del día. Pídele la luz para recoger tu día. ¿Cómo has vivido el día de hoy? ¿Has reconocido a Jesús a tu lado hoy? ¿Qué te gustaría agradecer de la jornada? ¿En qué situación podrías haber actuado con más amor? Entrega tus preocupaciones al Padre del cielo para que las suavice.

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