viernes, 19 de enero de 2018

Lo que nos da vida


El amor llama



Día 19

Con Jesús por la mañana. “Subió a la montaña, fue llamando a los que él quiso y se fueron con él” (Mc 3, 13-19). “La propia vocación en este mundo se puede descubrir de varios modos pero… el primer indicador es la alegría del encuentro con Jesús. Matrimonio, vida consagrada, sacerdocio: cada vocación verdadera inicia con un encuentro con Jesús que nos dona una alegría y una esperanza nueva; y nos conduce, incluso a través de pruebas y dificultades, a un encuentro siempre más pleno” (Papa Francisco). Haz memoria del llamado de tu vocación. Agradece y renueva tu compromiso. Ofrece tu día por la intención del Papa.

Con Jesús por la tarde. Lo que nos da vida. “Esta es la primera y gran conquista que el hombre debe alcanzar: vivir en el amor para estar unificado internamente. Esto significa amarse a sí mismo, - que no tiene nada que ver con el egocentrismo-, y amar a los demás.” (Javier Rojas SJ). ¿En qué momentos sientes que te valoras y reconoces? ¿En qué momentos te castigas con dureza? En la medida que te valores, valorarás a los demás, con la medida que te midas medirás a los demás. Pide al Señor: “Dame un corazón semejante al tuyo”.

Con Jesús por la noche. Dar respuesta. Busca un lugar tranquilo. Respira hondo y cierra tus ojos. Mira y detente en aquellos momentos relevantes del día. ¿Qué has aprendido de ti y de lo vivido? ¿A qué te has sentido llamado hoy? ¿Qué persona te sientes llamada a ser? Concreta una actitud para mañana que te acerque a ese llamado. 

jueves, 18 de enero de 2018

La alegría del amor


En medio del mundo



Día 18
  
Con Jesús por la mañana. “Jesús se retiró con sus discípulos junto al lago. Le seguía una multitud desde Galilea, Judea, Jerusalén, Idumea, Transjordania y del territorio de Tiro y Sidón” (Mc 3, 7-12). “Hoy no encontramos a Jesús en la estrechez física y mental de la sinagoga, sino en las orillas soleadas y coloridas de la playa, donde hay claridad y la gente pesca, se encuentra, negocia y vive” (Benjamín González Buelta SJ). ¿Dónde te encuentras con Jesús? Descubre a Jesús en medio de tus actividades y cuéntale cómo vas. Ofrece el día por la intención del Papa.

Con Jesús por la tarde. La alegría del Amor. “Pero reconozco que la alegría no se vive del mismo modo en todas las etapas y circunstancias de la vida, a veces muy duras. Se adapta y se transforma, y siempre permanece al menos como un brote de luz que nace de la certeza personal de ser infinitamente amado, más allá de todo” (Papa Francisco). La alegría no se apoya en la ausencia de problemas sino en que tu existencia tal como está es sostenida por un Dios enamorado de ti. ¡No pierdas la alegría en las dificultades! Repite en tu corazón: “Señor mío a ti me confío”.

Con Jesús por la noche. Aceptar las dificultades. Tómate un tiempo para estar a solas con Jesús. Respira hondo y serénate. ¿Has cuidado la alegría y la paz de tu corazón? ¿Has cuidado el buen trato con tus hermanos?  ¿Deseas pedir perdón a Dios por algo? Quédate en paz en este momento y pide a Dios que te abrace en su amor. Apunta un propósito para mañana. 

miércoles, 17 de enero de 2018

Alegrarse


Ponte en medio



Día 17

Con Jesús por la mañana. “Dijo Jesús al hombre de la mano paralizada: Levántate y ponte en medio” (Mc 3, 1-6). Poner en medio fue hacer visible lo que ya era inocultable. Una mano paralizada no podía ocultarse, aunque muchos presos de su ceguera y obstinación no “quisieran” verla. Jesús, así, sana. ¿Qué te paraliza en este tiempo? Las parálisis impiden compartir, entregar, darse, acariciar, abrazar. Trae al medio de tu día tus parálisis para que Jesús te sane, y te devuelva vida. Ofrece tu día por la intención del mes.

Con Jesús por la tarde. Alegrarse. “Nada podrá quitarnos la dignidad que nos otorga este amor infinito e inquebrantable. Él nos permite levantar la cabeza y volver a empezar, con una ternura que nunca nos desilusiona y que siempre puede devolvernos la alegría” (Papa Francisco). ¿Cómo va tu alegría? Recuerda que el amor nos da alegría verdadera. ¿Qué cosas te alegran? Repite al ritmo de tu respiración: “Alégrate, el Señor está contigo”.

Con Jesús por la noche. Dar gracias. Cierra los ojos y respira hondo. ¿Cómo te sientes en este momento? Pide a Jesús que te muestre los pequeños detalles de amor gratuito. ¿Qué momentos han sido significativos para ti? Detente un momento a dar gracias y saborear esos detalles. Mañana comienza el día recordando el amor que has recibido para dárselo a los demás.  

martes, 16 de enero de 2018

Alabar


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