sábado, 24 de diciembre de 2011

Jesús con su nacimiento nos enseño a llamar a Dios, ¡Padre!. Feliz NAVIDAD. Gracias por abrirnos las puerta de sus hogares y compartir lo que Dios va haciendo en sus vidas. Gracias por acompañarnos. P. Javier Rojas, SJ - Alejandra Vallina

viernes, 23 de diciembre de 2011

Nace el Niño y las tinieblas se colman de luz. Hay calor de hogar y brisa suave. Hasta el firmamento destella colores nunca vistos. Los ángeles visten sus mejores galas y los hombres recobran la esperanza a pleno. 
Llega el Niño y el alma nos vibra como cuerdas de violín. Crecen las flores, el agua se vuelve cantarina y la luna resplandece. Nace el Niño y ya nada vuelve a ser como antes. Todo cobra sentido y el corazón estalla en gozo.
Somos un poco María, otro poco José y los pastorcitos... Testigos del Milagro. Asombrados del Amor.
©Ale Vallina
"La encarnación del Hijo de Dios permite ver realizada la síntesis definitiva que la mente humana, partiendo de sí misma, ni tan siquiera hubiera podido imaginar: el Eterno entra en el tiempo, el Todo se esconde en la parte y Dios asume el rostro del hombre." 
Juan Pablo II.
‎"Los magos de Oriente no se pusieron en camino porque vieron la estrella. 
Vieron la Estrella porque se habían puesto en camino." 
Juan Crisóstomo.

jueves, 22 de diciembre de 2011

No podemos negar que Dios nos ama con locura. Que somos sus hijos, cada único predilecto a sus ojos. Tanto es así que envió a su Hijo unigénito para que naciera entre nosotros. 
Bendita la Virgen Madre que lo tuvo en su seno nueve meses. Bendito San José que cuidó de María y de Jesús con verdadero amor paternal. Benditos los pastores que fueron testigos del misterio del nacimiento...Benditos los Reyes Magos que llegaron para honrar al Niño y se postraron en señal de reverencia ante Él. Los ángeles colmaron el lugar con sus luces y su alegría. El pesebre de Belén fue, y sigue siendo, motivo de fiesta universal...
A días del evento más emotivo que celebramos los cristianos, no podemos dejar de asombrarnos ante tamaño acto de amor...Se hizo hombre como nosotros, aún siendo de condición divina....Se "abajó" como uno más por Amor...
La acción de gracias debería marcar estos días. Alabado sea Dios, que se hizo hombre, por nosotros. Alabada sea la Madre del Salvador. Gracias demos al Espíritu de Dios por su regalo...
En algunas situaciones difíciles que me tocaron atravesar durante estos días no sentí ni la más mínima intranquilidad, ni temor alguno. Es que si bien el Señor nace como un indefenso bebé, tiene toda la Omnipotencia de Dios y ampara a sus hijos. He sido fiel en la pruebas...No por mérito propio, sino por la gracia que viene de lo alto.
Alabado sea por siempre Dios, que nació en un humilde pesebre, pobremente envuelto en pañales, pero acunado por el amor de María y José.
Acción de gracias continuas y permanentes ante su donación sin igual!!!
Te esperamos. Ven Señor Jesús!!!

Ale Vallina
Pintura, Madonna con el niño. Rafael.
Emanuel Kant dijo cierta vez: En mi vida leí muchos libros prudentes y buenos. Pero en ninguno de ellos encontré nada que pudiese silenciar y alegrar mi corazón como las cuatro palabras del salmo 23: TÚ SEÑOR ESTÁS CONMIGO"
Es que el Señor está a nuestro lado siempre, en especial en los momentos en los que creemos que permanece escondido....
Se acerca la Noche Buena y la Navidad, y es momento propicio para acomodar nuestros sentimientos, sensaciones, emociones y pensamientos, para hacerle "mullidita" la camita al Niño Dios. Allí estará con nosotros, como cada día de nuestras vidas, pero aquí como bebé que necesita de nuestro abrazo y cuidados...No dejemos de arrullarlo y darle nuestro amor...Cada vez que amemos a alguien, en cada instante en que seamos amables y ayudemos al que lo necesita, o cuando oremos con confianza filial estaremos haciéndole "upa" al Niño Dios...
Ale Vallina
Al principio, junto a Dios,
existía la Palabra,
era vida en plenitud,
hizo el mundo de la nada,
y, mostrándonos su amor,
se vistió de carne humana.

Gloria a Dios en las alturas,
y en la tierra, paz a los hombres.

La Palabra descendió
al llegar la media noche,
y la noche vio la Luz
contemplando un Dios tan pobre.

Se oyen ángeles cantar,
a Belén van los pastores.

OH, Belén, "Hogar de pan",
no eres tú la más pequeña,
pues el Niño del portal
es el Rey de cielo y tierra.
Nuestra hambre saciará
este Pan de vida eterna.


Fragmento de la Misa Criolla
Pintura de Giotto, siglo XIII

miércoles, 21 de diciembre de 2011

El precioso nombre Emanuel es indeciblemente encantador. Es éste un nombre apropiado para los labios de querubines, pero, por la maravillosa condescendencia de Dios, sólo los hombres le pueden pronunciar. El no está tanto con los serafines como está con nosotros...
C.H. Spurgeon.
Señor Tu eres mi Padre Bueno. Me conoces desde toda la eternidad y tu mirada colmada de amor sabe todo lo que me sucede. Mi vida transcurre bajo tu mirada... Hoy te imploro, llena de confianza, que cuides de mi familia y amigos. Ayudame en mis aflicciones y no permitas que decaiga. Hazme fuerte en las pruebas, y confiada cuando no vislumbro las salidas. Quedate a mi lado. Hoy y siempre.
Gracias Señor Grandioso, hecho pequeñito este 24 de diciembre...
Ale Vallina

martes, 20 de diciembre de 2011

Para vivir, es necesario coraje.
Tanto la semilla intacta
como la que rompe su cáscara
tienen las mismas propiedades.
Sin embargo,
sólo que la que rompe su cáscara
es capaz de lanzarse a la aventura de la vida.
Esta aventura requiere una única osadía:
descubrir que no se puede vivir
a través de la experiencia de los otros,
y estar dispuesto a entregarse.
No se puede tener los ojos de uno,
los oídos de otro,
para saber de antemano lo que va a ocurrir;
cada existencia es diferente de la otra.
No importa lo que me espera,
yo deseo estar con el corazón abierto para recibir.
Que yo no tenga miedo de poner mi brazo
en el hombro de alguien,
hasta que me lo corten.
Que yo no tema hacer algo que nadie hizo
antes hasta que me hieran.
Déjenme ser tonto hoy,
porque la tontería es todo lo que tengo
para dar esta mañana;
me pueden reprender por eso,
pero no tiene importancia.
Mañana, quien sabe,
yo seré menos tonto.
Kahlil Gibran

José el carpintero
José tuvo misericordia y moderación, dos cualidades que necesitamos en nuestra vida diaria de cristianos. Muchas veces enjuiciamos a los demás de una manera más que gratuita. Nosotros en lugar de escuchar los consejos de la Palabra, hacemos nuestros consejos de guerra interiores. Nos hacemos jueces y verdugos de los demás sin haber sido llamados para eso. Nadie nos ha nombrado ni jueces ni verdugos de las personas que nos rodean o de las situaciones que vemos cada día. Misericordia y moderación necesita nuestra mente y nuestro espíritu. José obró así no por debilidad sino por humanidad y misericordia. Era un hombre bueno. José no era un fanático de la ley. Unía la justicia, la rectitud, con la bondad y la misericordia.

P. Javier Rojas

Pintura del siglo XVI. LA CARPINTERIA DE NAZARET. Gerard Van Honthorst
Entra por mi ventana, que te espero
Envía, oh Señor, tu Ángel con palabras de amor
que, no siempre mi vida, está colmada de paz.
Hoy, cuando siento ya tus pisadas en el horizonte,
siento que te necesito, que te espero
que no puedo vivir sin un mensaje del cielo.
Vienes por nosotros, Señor, y te damos las gracias.
Siendo Dios, te harás hombre,
para que entendamos que en la humanidad
está el camino para llegarnos hasta Ti.
¡Dinos, María, qué responderle a Dios!
¿Qué  tenemos que hacer para no perderle?
¿A dónde acudir para sentir su presencia?
¿Cuándo asomarnos a la ventana de nuestro hogar
y  decirle: ¡No pases de largo, Jesús!
Manda, Señor, tu Ángel con recados de fe,
que no siempre, nuestra vida, es campo abierto a tu gracia,
que no siempre, nuestros labios, proclaman tu Nombre,
que no siempre, nuestro corazón, está apoyado en Ti.
Entra, oh Señor, por la ventana de nuestros días,
derrama  tu poder y tus dones sobre  la debilidad
y la frialdad de nuestras respuestas.
Entra, oh Señor, por la ventana de nuestras inquietudes
y  transfórmalas en deseo de servirte a Ti,
de amarte y esperarte a Ti.
Como lo hizo María.
Como lo sintió María.
Como lo recibió María.
Como te respondió María:
¡Aquí estamos, Señor!
¡Te esperamos con las ventanas abiertas!
P. Javier Leoz


lunes, 19 de diciembre de 2011

"A quien Dios quiere hacer muy santo, lo hace muy
devoto de la Virgen María".
San Luis Grignion  de Monfort  
Yo sé que Tú eres mi Padre
en cuyos brazos estoy cobijado.
No te pregunto hacia donde me conduces,
Quiero seguirte sin miedo.
Y aunque pusieras mi vida en mis manos,
para que yo la conduzca,
yo la pondría, con confianza filial,
nuevamente en las tuyas.
En medio de la sombra y de la herida
me preguntan si creo en Ti. Y digo:
que tengo todo, cuando estoy contigo,
el sol, la luz, la paz, el bien, la vida.
Sin Ti, el sol es luz descolorida.
Sin Ti, la paz es un cruel castigo.
Sin Ti, no hay bien ni corazón amigo.
Sin Ti, la vida es muerte repetida.
Contigo el sol es luz enamorada
y contigo la paz es paz florida.
Contigo el bien es casa reposada
y contigo la vida es sangre ardida.
Pues si me faltas Tú, no tengo nada:
ni sol, ni luz, ni paz, ni bien, ni vida.
J. L. Martín Descalzo


Vamos a ver.
Vamos a ver si es cierto que le amamos
vamos a mirarnos por dentro un poco
¡Hay cosas colgadas que a él le lastiman
freguemos el suelo y abramos las puertas!
Borremos los nombres de la lista negra,
pongamos a los enemigos encima de la cómoda,
invitémosles a sopa.
Toquemos las flautas de los tontos, de los sencillos.
Que Dios se encuentre a gusto si baja.
Gloria Fuertes
La Navidad no es una fiesta fácil. Sólo puede celebrarla desde dentro quien se atreve a creer que Dios puede volver a nacer entre nosotros, en nuestra vida diaria. Este nacimiento será pobre, frágil, débil como lo fue el de Belén. Pero puede ser un acontecimiento real. El verdadero regalo de Navidad...

domingo, 18 de diciembre de 2011

La fe es un oasis en el corazón, que nunca será alcanzado por la caravana del pensamiento.
Khalil Gibran
"Si quieres aprender a orar, tienes que guardar silencio:
silencio de ojos, silencio de oídos, silencio de boca, silencio de mente...
porque en el silencio de corazón habla Dios."
Madre Teresa de Calcuta.
Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan. Y que en cambio, con las penas pasa al revés. Se achican. Tal vez lo que sucede, es que al compartir, lo que se dilata es el corazón. Y un corazón dilatado esta mejor capacitado para gozar de las alegrías y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro.
Mamerto Menapace   

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