sábado, 31 de diciembre de 2011

‎"Pide a Dios que te conceda este año ser santo, humilde, celoso y paciente. Ten una comunión más íntima con Cristo y entra más frecuentemente en el banquete de su amor. Pídele que te haga un ejemplo y una bendición a otros, y que te ayude a vivir más para la gloria del Maestro. La divisa de este año debe ser: 'Perseverar en oración'."
C.H. Spurgeon. Lecturas Matutinas.

FELIZ AÑO NUEVO!!!!
Javier Rojas sj
Alejandra Vallina.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Si tenemos que sincerarnos sobre lo que significa “El Evangelio en casa” en nuestras vidas debemos decirles que es un regalo y una bendición…
Bendición por poder llevar la palabra de Dios a tantos sitios, a tantos países y a tantos amigos… Bendición porque ustedes que nos siguen día a día, nos enseñan tantísimo a través de sus comentarios y apreciaciones…
Bendición porque nos sentimos unidos en Cristo Jesús…Somos una gran familia que se reúne diariamente a orar y a meditar lo que autores de primer nivel han escrito sobre espiritualidad…
Bendición porque cada día somos más los que a través de la red nos sentimos llamados a anunciar la Buena Nueva…
Que el 2012 nos encuentre en paz, felices y animados. Que sigamos creciendo en esta comunidad virtual de amigos en el Señor…
Les agradecemos abrirnos las puertas de sus hogares diariamente, y compartir con nosotros sus situaciones de vida: el nacimiento de un nieto, el logro de un título universitario, momentos de desconcierto y dolor ante la pérdida de un ser amado, la esperanza ante el nuevo año que ya se acerca…
Estamos agradecidos por que nos han elegido y porque nos estimulan a seguir adelante…
Les deseamos un bendecido 2012 para ustedes y para sus seres queridos…
Que el Señor de la Vida los bendiga hoy y siempre. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Padre Javier Rojas sj y Alejandra Vallina

jueves, 29 de diciembre de 2011

Mientras te amabas
sólo a ti mismo, no crecías.
Pero anhelaste amar y ser amado
y entonces ya
la corriente del río
se puso en movimiento…

Juan C. Wilkins
Dios es infinitamente mejor de lo que nos creemos. Más cercano, más comprensivo, más tierno, más audaz, más amigo, más alegre, más grande de lo que nosotros podemos sospechar. ¡Dios es Dios!
 Los hombres no nos atrevemos a creer del todo en la bondad y ternura de Dios. Necesitamos detenernos ante lo que significa un Dios que se nos ofrece como niño débil, vulnerable, indefenso, sonriente, irradiando sólo paz, gozo y ternura. Se despertaría en nosotros una alegría diferente, nos inundaría una confianza desconocida. Nos daríamos cuenta de que no podemos hacer otra cosa sino dar gracias.
 Este Dios es más grande que todos nuestros pecados y miserias. Más feliz que todas nuestras imágenes tristes y raquíticas de la divinidad. Este Dios es el regalo mejor que se nos puede hacer a los hombres.
 Nuestra gran equivocación es pensar que no necesitamos de Dios. Creer que nos basta con un poco más de bienestar, un poco más de dinero, de salud, de suerte, de seguridad. Y luchamos por tenerlo todo. Todo menos Dios.
José Antonio Pagola
Si no puedes rehusarte a caer
rehúsate a quedarte en el suelo.
Si no puedes rehusarte a quedarte en el suelo
levanta tu corazón al cielo,
y como un limosnero hambriento,
pide que lo llenen.
Pueden tirarte al suelo.
Pueden impedirte que te levantes.
Pero nadie puede impedirte que alces
tu corazón al cielo.
Sólo tú.
Es en medio de la pena abyecta
que tantas cosas se aclaran.
El que dice "nada bueno salió de esto"
todavía no está escuchando.
Clarissa Pinkola Estés

Tú luchas, perseveras y transitas el camino, lo demás lo hace Dios...

miércoles, 28 de diciembre de 2011

‎"¡Arriba, tú, hombrezuelo! ¡Huye un poco de tus ocupaciones! Entra un instante en ti mismo, apartándote del tumulto de tus pensamientos. Arroja lejos de ti las
preocupaciones que te agobian y aparta de ti las inquietudes que te oprimen. Búscate tiempo para Dios y descansa. Habla con Dios y dile con todas tus fuerzas: “Quiero, oh Señor, buscar tu rostro” (salmo 27,8). Señor mío y Dios mío, enseña a mi corazón dónde y cómo tengo que buscarte, dónde y cómo puedo encontrarte".( San Anselmo)
Vive desde el corazón. Siente más. Piensa menos. Conviértete en alguien más sensible y menos lógico. Se cada vez más del corazón y tu vida será un absoluto gozo...
Que en este nuevo año que está por comenzar aprendamos a "vivir en familia", de verdad. Es un deseo profundo de cada uno de nuestros corazones. Claro que no hay recetas mágicas para saber vivir en familia. Los horarios agotadores, las largas jornadas laborales, los bebés que se transforman en un santiamén en niños y más rápido aún en adolescentes…Los apremios económicos, las crisis de edad, la demasiada información que a veces nos confunde y aturde …Los cambios constantes y desgastantes en todos los órdenes…valores cambiantes y confusiones varias…Ufff…
Pero el panorama no es del todo desalentador. Hay tantos dones dentro de nuestras familias, tantas alegrías y tantos gozos!!!
De cara al 2012 podemos hacer un listado de prioridades para desplegar como alas este próximo año en vistas a la vida familiar. Cada familia tendrá las suyas, pero los seres humanos por nuestra condición de sociales e hijos del mismo Dios percibimos que existen deseos hondos, que vienen del corazón…y que en muchos casos son comunes a todos. Seguramente son muchos y cada familia puede completar su lista. Esta es sólo una que se me ha ocurrido a mí y se las comparto...
Sería bueno que en este año que ya está por comenzar......
Alabemos el misterio y el regalo que somos los unos para los otros en nuestro hogar.
Reconozcamos los errores, pues todos los cometemos. Pidamos perdón oportunamente, con la humildad de sabernos “pecadores perdonados”.
Dialoguemos. Sobre todos los temas y siempre que sea oportuno, respetando al otro en toda en su individualidad.
Disfrutemos del tiempo juntos. Es decir, apaguemos más la TV y encendamos más la comunicación interpersonal, esa que nos nutre y alegra.
Reconozcamos que todas las familias tienen sus problemas, y que pueden ser superados con mucho amor, comprensión y ánimo. Examinemos nuestras expectativas respeto de los demás. No sea que nos hayamos convertido en tiranos perfeccionistas y creamos que todos nos deben obedecer. No hay moldes humanos y cada miembro de nuestra familia es único y posee sus propios y merecidos talentos.
Aprendamos juntos la tolerancia, y el respeto por lo diferente que nos rodea. No juzguemos lo diferente sin primero “darnos una vueltita” por la caridad…
Fortalezcamos los lazos con los miembros más distanciados de la familia “ampliada. 
Estimulémonos unos a otros en nuestros emprendimientos personales, laborales, de estudios…No hay nada más sano que saber que detrás de uno hay “familia” que nos sostiene y anima permanentemente.
Celebremos la vida plasmada en cumpleaños, aniversarios y fiestas. Celebrar la vida es definitivamente honrarla…
Respetemos los espacios personales. No invadamos ni penetremos con violencia en el mundo íntimo del otro. Seamos respetuosos del “santuario interior” de cada uno.
Abramos nuestra casa y nuestra familia a otros: amigos, compañeros y gente necesitada de afecto. Es tan grato abrir nuestras puertas y ventanas de para en par para dejar entrar la vida...
Demostremos nuestros sentimientos. No demos por sentado que el otro sabe que lo amamos. Abracemos, besemos, acariciemos más…Riamos juntos...
Por último, recurramos siempre a Dios. Rezar en familia une con lazos indestructibles. No nos perdamos esta hermosa ocasión de sentirnos amados por el Padre y escuchados por Él en oración unida de padres, hijos y hermanos.
Recuerda que las familias no son estáticas. Gracias a Dios! Y pasamos y pasaremos por diferentes instancias, alegres y dolorosas con las que creceremos y nos haremos más sensatos, más valientes y más creativos…
A vivir en familia se aprende “viviendo en familia”…Y es una bellísima aventura a emprender cada día. No te la pierdas, por miedo o soberbia o intolerancia. Lo que nos nutre es la familia…Gracias Dios por la mía!!!
© Ale Vallina
“Jesús ha tocado mi vida. Con su benevolencia, su estímulo y su desafío, Jesús ha hecho que mi vida fuera completamente distinta. Estaba ciego y ahora veo. Estaba perdido y he sigo encontrado. Pero, por favor, ten paciencia. Dios todavía no ha terminado conmigo”.
P. Powell sj

martes, 27 de diciembre de 2011

Hoy es el día de San Juan, el evangelista. El discípulo amado del Señor fue el único de los apóstoles que estuvo al pie de la cruz con la Virgen María y las otras mujeres, y él alojó a María en su casa luego de la muerte y resurrección de Jesús. Según señala San Jerónimo cuando San Juan era ya muy anciano se hacía llevar a las reuniones de los cristianos y lo único que les decía siempre era esto: "hermanos, ámense los unos a otros".
Una vez le preguntaron por qué repetía siempre lo mismo, y él les respondió: "es que ese es el mandato de Jesús, y si lo cumplimos, todo lo demás vendrá por añadidura". 

San Juan el evangelista. Pintor: El Greco.
«Lo primero es dar buen ejemplo con vuestra vida en toda
virtud cristiana» (Carta 2926; MI Epp. 4, 457 [orig. it.]).
«No hables, ni respondas, ni medites, ni camines, ni hagas
ninguna otra cosa sin haber pensado antes si agrada a Dios
y sirve al prójimo de ejemplo y edificación»
(MI Epp. 12, App. 6, 13, 679 [orig. lat.]).
Sirve la luna,
Sirve el viento,
Sirve el surco.

Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú.
Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, acéptalo tú.
Sé tú el que apartó la piedra del camino,
El odio entre los corazones,
Las dificultades del problema.
Hay la alegría de ser sano y la de ser justo.
Pero hay, sobre todo, la hermosa,
La inmensa tarea de servir.
¡Qué triste sería el mundo,
si todo en él estuviera hecho,
si no hubiera un rosal que plantar
una empresa que emprender...!
No sólo se hace mérito con los grandes trabajos,
Hay pequeños servicios:
Adornar una mesa, ordenar unos libros...
El servir no es faena de seres inferiores.
Dios, que da el fruto y la luz, sirve.
Y tiene fijos los ojos en nuestras manos
Y nos pregunta cada día:

¿Serviste Hoy?
Dios nos eligió
para mostrarnos unos a otros
el rostro del amor de Dios.
Somos el vocabulario de Dios;
palabras vivas
para dar voz a la bondad de Dios
con nuestra propia bondad,
para dar voz a la compasión, la ternura,
la solicitud y la fidelidad de Dios 
con las nuestras propias 
Leo Rock sj

lunes, 26 de diciembre de 2011

"Si confiamos en el Espíritu Santo que está en nosotros mucho más allá de nuestros sentimientos,
lentamente también podrán modificarse nuestros miedos y desconfianzas. El temor se transforma en confianza; la estrechez, en amplitud. Dejamos de aferrarnos a algo. Extendemos nuestras manos vacías a Dios para que Él las colme con su espíritu".
Anselm Grün.
"Con frecuencia estamos tan agitados y somos tan incapaces de encontrar la tranquilidad interior que estamos impacientes por ocuparnos de nuevo en algo, evitando así enfrentarnos con el caótico estado de nuestra mente y nuestro corazón. Pero si somos fieles a nuestra disciplina, aunque sólo sea durante diez minutos al día, iremos descubriendo gradualmente (gracias a la luz de la lámpara de nuestras oraciones) que hay un espacio dentro de nosotros en el que habita Dios y en el que estamos invitados a vivir con Dios. Cuando descubrimos este lugar interior y santo, lugar más bello y hermoso que cualquier otro por el que podamos viajar, queremos quedarnos allí y alimentarnos espiritualmente".
Henri J.M. Nouwen. Aquí y Ahora. Viviendo en el Espíritu
"Sólo los amados pueden amar. Sólo los libres pueden libertar. Sólo los puros purifican, y solamente pueden sembrar paz los que la tienen".

Ignacio Larrañaga.
La llave para abrir la puerta del Cielo
está envuelta en nuestras tareas cotidianas.
La visión celestial le será revelada
a quien no llegue demasiado pronto ni demasiado tarde.
Como cada estrella que brilla a lo lejos,
sin prisa y sin descanso.
Que cada hombre se mueva a su propio ritmo
y haga su tarea diaria
Lo que mejor pueda.
Goethe 
Mi mano Señor te extiendo y sé que la tomas, con fuerza de Padre. No hay momento ni situación en que la sueltes. Aún cuando me creo solitaria...
Mi mano Señor te extiendo y sé que la besas con amor de Padre. Tu beso está tatuado en mi palma, aún cuando a veces la retiro apurada...
Mi mano Señor te extiendo y sé la tuya está más cerca de la mía que mi propia piel...
©Alejandra Vallina
Ésta es la maravilla de la Navidad...
Ha nacido para ti, corazón cansado y agobiado; para ti que caminas con pies cansados y tienes las manos temblorosas partidas, para ti llegan esta mañana noticias de lo alto que dicen que te ha nacido un Salvador que habla en dulces tonos de amor.
Sí, para ti ha nacido Jesús este día, si mansamente le das lugar y le suplicas que se quede contigo. Aunque el mundo entero participe de Él, Él lo es todo para ti. Él reclinará la cabeza sobre tu corazón y derramará en ti su verdadero amor.
No pide palacios, ni comidas costosas; sólo dulce amor. Anda en busca de un súbito amante y sincero a quien pueda conferir su bendición, que permita que su sonrisa le ilumine el sendero agotador.
Para ti, aunque seas el menor de los pequeños, para ti brilla hoy la estrella de Belén con alegre resplandor. Para ti, aunque poca sea tu fuerza y débil la alabanza, para ti, que tiemblas, vino tu Señor y Rey.
Para ti, en esta Navidad, los ángeles cantan nuevamente su canción.

Carrie Judd Montgomery. "Manantiales en el Desierto"

domingo, 25 de diciembre de 2011

“ÉL, UN NIÑO DE PECHO,
PARA QUE TÚ PUEDAS SER
UN HOMBRE PERFECTO
ÉL, ENVUELTO EN PAÑALES,
PARA QUE TÚ QUEDES LIBRE
DEL LAZO DE LA MUERTE
ÉL, EN EL PESEBRE,
PARA QUE TÚ PUEDAS ESTAR
CERCA DEL ALTAR.
EN LA TIERRA
PARA QUE TÚ PUEDAS VIVIR
SOBRE LAS ESTRELLAS”
(San Ambrosio)

“Jesús de Nazaret,
palabra sin fin
en tu nombre pequeño,
caricia infinita
en tu mano de obrero,
perdón del Padre
en calles sin liturgia,
todopoderoso Señor
en sandalias sin tierras,
culmen de la historia
creciendo día a día,
hermano sin fronteras
en una reducida geografía (…)
Y en cada uno de nosotros/as
sigues creciendo hasta que todo nombre,
raza, arcilla, credo,
culmine su estatura”
Benjamín González Buelta, S.J.

«¿Qué has visto en el pesebre?»



¿Cómo he llegado a Belén?
De repente nos damos cuenta que llegó la navidad y que desearíamos habernos preparado para este momento tan especial…pero no fue posible. ¿Razones? Seguramente son muchas las que podemos dar y quizás sintamos que ninguna la justifica profundamente.
La realidad es que a veces llegamos a Belén, al pesebre, como podemos… Tal vez hemos llegamos cansados. Somos conscientes que nuestra propia naturaleza humana ha sufrido las “inclemencias” del tiempo, y traemos tal vez más de una soledad o amargura en el corazón.
También es posible que durante este año, que va terminando, hayamos experimentado con mayor crudeza lo difícil de las relaciones humanas que no hemos logramos re-establecer. Y es posible que hoy seamos más conscientes de nuestros propios errores y miserias que seguramente han dañado a los demás.
Llegamos al pesebre con el corazón en la mano y con un deseo profundo de AMOR y PAZ.
Pero también es posible que lleguemos a Belén, al pesebre, como queremos… Llegamos más reconciliados con nuestra propia pobreza humana, con nuestra propia historia y heridas. Llegamos con esperanza porque sabemos que no estamos solos. Hemos tenido experiencia de la presencia de Dios y ahora queremos darle gracias. Y llegamos en paz, fruto de la confianza que hemos puesto en Dios y de la certeza de su auxilio y protección

¿Qué hemos encontrado?
Pero ahora frente al pesebre, la pregunta es otra ¿Qué has encontrado en el pesebre? ¿Qué has visto?
Dice Juan en su evangelio, que la palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Dios se ha hecho hombre, asumió la naturaleza humana. Dios puso su morada entre nosotros. Lo que nadie ha visto jamás el hijo lo ha revelado. ¿Y qué nos ha revelado? Que Dios está CON NOSOTROS.
En el domingo de pascua, la liturgia nos invita a acercarnos a María Magdalena y preguntarle,«Dinos Maria Magdalena, ¿Qué has visto en el camino?» Y ella dice: «A mi Señor glorioso, la tumba abandonada, los ángeles testigos…¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!»

¿Cómo quieres volver?
Si hoy te preguntaran a ti, ¿Qué has visto en el pesebre? Qué le dirías…que has visto en la cueva de Belén. No importa ahora cómo hayas llegado…Pero es de suma importancia que puedas responder ahora que te preparas ¿Cómo quieres vivir luego de contemplar al Hijo de Dios en el pesebre? ¿Qué has visto en el pesebre? Dinos…¿que has visto en la cueva de Belén?
¿Qué encontraron los pastores en aquella cueva en Belén? Y los reyes, ¿qué vieron? Cómo miran al niño José y María? Y tú, ¿Qué has encontrado en el pesebre?
Ellos han visto la palabra hecho carne, al Mesías esperado. Los pastores han visto la esperanza y los reyes la majestad y la gloria. Tu, …¿que has visto en la cueva de Belén? ¿Qué te dice la palabra hecho hombre en el silencio del pesebre?
Los reyes, los pastores, José y María, han vuelto por caminos diferentes, felices por lo que han encontrado. Ellos han recibido respuestas, y Tu, ¿que has visto en la cueva de Belén? ¿Cómo eliges vivir a partir del pesebre en Belén?
©Javier Rojas sj

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