sábado, 16 de junio de 2012




La mirada de Dios no es como la mirada del hombre, pues el hombre mira las apariencias, pero el Señor mira el corazón.
1Sam 16,7



Anoche pasé la noche literalmente “en vela”.  Sin dormir o durmiendo de a ratos.
 “En vela”, pensé. Claro, en épocas en las que la energía eléctrica no existía pasarse una noche en vela significaba que esta estuviera prendida toda la noche. No apagar la vela porque se necesitaba luz para ver…
En esta noche desvelada tuve a bien empezar a leer un libro,  prestado,  sobre la Madre Teresa de Calcuta. Se trata de una recopilación de sus cartas y escritos personales y confidenciales. El libro se titula  “Ven, sé mi luz” Cartas privadas de la Santa de Calcuta, con edición y comentarios del Padre Brian Kolodiejchuk M.C.
En el libro se abordan los conflictos internos de la beata, sus dudas, sus tristezas, y sobre todo sus oscuridades y su sequedad espiritual durante un período prolongado de su vida. Me emocionó profundamente esta frase de Teresa de Calcuta que les comparto: “Si alguna vez llego a ser santa, seguramente seré una santa de la oscuridad. Estaré continuamente ausente del cielo, para encender la luz de aquellos que en la tierra están en oscuridad”
La leí varias veces, y aun cuando ahora la escribo, no dejo de emocionarme.  Acaso hay mayor humildad y amor que la de alguien que espera incomodidades y oscuridad con tal de salvar almas desoladas? Eso solo lo hacen los grandes espíritus. Espíritus habitados por Dios y fieles a Él.
Me conmovió  además que ayer, día del Sagrado Corazón de Jesús, leyera que Teresa contó que desde su infancia sintió un amor muy profundo por el Corazón de Jesús. Es más, ella dice en una de sus notas: “Desde mi infancia el Corazón Sagrado de Jesús ha sido mi primer amor”, y es a partir de este sentimiento que decide hacerse religiosa.  Así es que entra a la Congregación de Hermanas de Loreto.
Este libro salió a la luz cuando se cumplieron diez años de su muerte (2007), y es el retrato más íntimo que se haya hecho, al menos hasta el presente, de la mujer que prefirió cuidar a los más pobres de entre los pobres…
A medida que avance en la lectura les iré compartiendo aquello que más me resuena y me conmueve de esta gran mujer.


@ Ale Vallina


Del Evangelio de hoy


Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia.
Jesús les contestó: ¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que tengo que estar en la Casa de mi Padre?
Pero ellos no entendieron lo que les decía.
Entonces volvió con ellos a Nazaret, donde vivió obedeciéndolos en todo. Su madre guardaba todo esto en su corazón. 
Y Jesús seguía creciendo en sabiduría y estatura, y gozaba del favor de Dios y de los hombres.
Lc 2, 41-51.

viernes, 15 de junio de 2012


Oh, Corazón de Jesús, Dios y Hombre verdadero, delicia de los Santos, refugio de los pecadores y esperanza de los que en Ti confían; Tú nos dices amablemente: Vengan a Mí; y nos repites las palabras que dijiste al paralítico: Confía, hijo mío, tus pecados te son perdonados, y a la mujer enferma: Confía, hija, tu fe te ha salvado, y a los Apóstoles: Confíen, Yo Soy, no teman.
Animado con estas palabras acudo a Ti con el corazón lleno de confianza, para decirte sinceramente y desde lo más íntimo de mi alma: Corazón de Jesús en Ti confío.
Sí, Corazón de mi amable Jesús, confío y confiaré siempre en tu bondad; y, por el Corazón de tu Madre, te pido que no desfallezca nunca esta confianza en Ti, a pesar de todas las contrariedades y de todas las pruebas que Tú quisieras enviarme, para que habiendo sido mi consuelo en vida, seas mi refugio en la hora de la muerte y mi gloria por toda la eternidad. Amén.

Déjame fundir mi historia en tu Corazón 
con toda su carga de debilidad, 
y entregar a tu misericordia lo que tu amor dejó atrás. 
Déjame fundir mis ojos en tu Corazón 
hasta mirar reconciliado mi propia realidad. 
Déjame fundir mis oídos en tu Corazón 
hasta escuchar lo que jamás imaginaron 
que podías y querías pronunciar: 
“Yo te perdono; quédate en paz”. 
Déjame fundir mi boca en tu Corazón 
hasta aprender en el silencio a decir: “abbá”. 
Déjame fundir mi rostro en tu Corazón, 
hasta encontrar hecho niño el asombro, 
con que un día me acercaba hasta tu altar. 
Y si ves que a las puertas de fundirme, 
mi miedo me detiene y te dice: “¡Basta ya!”, 
que tu mano en mi cabeza, me responda: 
“Tan sólo, déjate amar”.


Javier Albisu sj

jueves, 14 de junio de 2012


Ignacio y su camino de oración plasmado en los Ejercicios Espirituales...


Es posible buscar y hallar la voluntad de Dios, no solo en las directrices venidas del exterior, los mandamientos de Dios y de la Iglesia, aunque no los desprecia en absoluto, sino también y sobre todo en esa comunión y ese diálogo entre el Creador y la criatura en lo que Dios se revela en lo íntimo del corazón.
Jacques Fedry sj
En el <Principio y Fundamento> (EE 23), especie de prólogo al proceso de los Ejercicios, Ignacio recuerda de inmediato el propósito de nuestra existencia, que es Dios y su servicio. Todas las realidades de esta tierra pueden ser ayudas u obstáculos con vistas al fin; de ahí la necesidad de hacernos <indiferentes>, es decir, libres interiormente ante toda cosa creada, <solamente deseando y eligiendo lo que más nos conduce para el fin que somos criados>. <Hacernos indiferentes> porque no lo somos espontáneamente ni naturalmente. Es preciso que nos liberemos de todas nuestras afecciones desordenadas, que estemos dispuestos a desprendernos de nuestros proyectos para acoger el de Dios. Si no se realiza esta tarea de liberación interior, la decisión no se tomará de manera debida, porque las cosas estarán <retorcidas> de entrada. Solo realizaremos lo que pensamos que Dios quiere, no lo que efectivamente quiere.

La experiencia nos enseña siempre que allí donde hay muchas contradicciones, allí también puede esperarse un gran fruto.
Ignacio de Loyola


Ignacio nos dice claramente para lo que hemos sido creados.
Principio y fundamento: “El hombre es creado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor, mediante esto alcanzar la salvación, y las otras cosas para la prosecución del fin para que es creado, y tanto ha de usar de ellas cuanto le ayuden para ese fin. Y por lo tanto es necesario hacernos indiferentes a todas las cosas creadas, de tal manera que de nuestra parte deseemos y elijamos lo que mas conduce para el fin que fuimos creados.”




Ignacio hizo un largo itinerario geográfico y también espiritual: Loyola, Montserrat, Manresa, Barcelona, Alcalá, Salamanca, París, Venecia, Roma... Y hasta el final con los ojos puestos en Jerusalén, la tierra de Jesús. Deseo de entrega, tentaciones, penitencia, ayuda a los más pobres, pobreza, oración, persecuciones, hambre, enfermedad, estudio, anuncio del Evangelio, grupo de compañeros... Y siempre consciente de que Dios le trataba de la misma manera que trata un maestro de escuela a un niño: enseñándole.
Pere Borras sj

miércoles, 13 de junio de 2012


"En los caminos de la fe no existen líneas rectas porque la gracia, por principio, es oscilante y la voluntad de Dios, por ser gratuidad, es desconcertante.
No hay solución cierta o automática para afrontar los altibajos imprevisibles de la enfermedad. Sólo hay una respuesta: aceptar con amor lo que venga, sea lo que fuere. Este es el secreto de la paz.
No sabemos qué hay detrás de la pared (y la pared se llama tiempo), pero sí conocemos a Aquel 'en cuyas manos está nuestro destino' (Sal. 30), y eso basta. Vivir en la fe significa aceptar con amor lo que cada momento nos depara imprevisiblemente.
En resumen, el secreto de la paz está en aceptar con fe y amor las eventualidades oscilantes que la enfermedad puede traerme a cada momento como expresión de la voluntad permisiva del Padre".
Ignacio Larrañaga. Las Fuerzas de la Decadencia


El maestro les preguntó a sus alumnos:
-Si alguien llega hasta ustedes con un regalo y ustedes no lo aceptan, a quién pertenece el obsequio?
-A quien intentó entregar el regalo,  respondió uno de los alumnos.
Lo mismo vale para  la rabia y los insultos -dijo el maestro- Cuando no se aceptan, continúan perteneciendo a quien los lleva consigo.
Conclusión: Si alguien te insulta, siente enojos por ti o se enfurece con tus éxitos y alegrías, no les prestes atención. Peor para ellos, porque se quedan con tan enfermos sentimientos dentro.


Evangelio de hoy
No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. 
Les aseguro que no desaparecerá ni una coma de la Ley, antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice. 
El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será considerado grande en el Reino de los Cielos. 
Mt 5,17-19.

Hoy 13 de junio es la fiesta de San Antonio de Padua. Patrono de las mujeres estériles, de los pobres, viajeros, albañiles y de los panaderos. Se lo invoca por los objetos perdidos y para pedir un buen esposo/a. 
Vivió a fines del siglo XI y a principios del siglo XII. Aunque portugués de origen se lo recuerda con el nombre de la ciudad donde vivió y donde se veneran sus reliquias ( Padua).
Pintura de El Greco

martes, 12 de junio de 2012




No somos huérfanos. Él cumple sus promesas...



Tan importante es vivir bien como recordar bien lo que se ha vivido.
Henri Nouwen

No lo dudes siquiera ni un instante, ni un segundo. Jesús te ama profundamente. Eres la razón de su existencia. Su desvelo. Eres por el que nació y por el que murió. Eres por el que resucitó...
No dudes ni un instante, ni un segundo de su amor. Es tan inmenso, tan alocado, tan sincero, tan apasionado. Realmente está loco de amor por ti. 
Lo sientes? Alcanzas a dimensionar lo mucho que te adora?
Cierra los ojos un momento. Imagina el abrazo que te da Jesús...
Pues, mil veces más bello y tierno; más cariñoso y entrañable es ese abrazo. 
Disfrútalo. Es el abrazo con el que te cobija hoy.
@Ale Vallina

ORACIÓN AL RITMO DE LA RESPIRACIÓN 
Un método sencillo y fácil para días difíciles o de excesiva actividad. Consiste en ir pronunciando mentalmente, al ritmo de la respiración, cada palabra del Padrenuestro, del Avemaría, o de cualquier plegaria conocida. Es ejercicio rítmico: se dice una palabra por cada respiración. Y entre una y otra, se atiende al significado que tiene tal palabra. Se percibe el sentimiento o afecto que dicha palabra me suscita. 
Y se sigue así palabra por palabra. Con este mismo método se pueden repetir las frases que más me han llegado en las meditaciones o contemplaciones hechas. 
Este ejercicio puede hacerse en cualquier lugar. Hay quienes lo hacen en el micro, en el auto, o caminando por la ciudad. Lo importante es que no pase ningún día, por oscuro que sea, sin un rato al menos de oración.



Evangelio de hoy.

Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres. 
Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. 
Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. 
Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo. 
Mateo 5,13-16.

lunes, 11 de junio de 2012



Ante la ternura todos nos rendimos...
La ternura siempre nos arranca una sonrisa...



Cada vez que te sientas herido, ofendido o rechazado, atrévete a decirte a ti mismo: Estos sentimientos, por más fuertes que sean, no reflejan lo que realmente soy. La verdad, aunque no pueda sentirla en este momento, es que soy el Amando desde la eternidad, y me sostiene la seguridad de Su abrazo para siempre.
Henri Nouwen. Tu Eres Mi Amado




Yo creo que únicamente Dios puede sanar desde adentro un corazón humano, haciéndole descubrir que es amado y, por tanto, que se le puede amar, que tiene un valor y que Él, Dios, le ama tal cual es, con sus mecanismos de defensa y con su pobreza, así como con sus dones. No hace falta que sea perfecto, pues es su hijo amado. Al amarle de esta forma, Dios le da la vida y la fuerza para crecer hacia un amor mayor y hacia una nueva unidad de su ser. 
Jean, Vanier

Entrevista con Dios



Con mí titulo de periodista recién obtenido, decidí realizar una gran entrevista, y mi deseo fue concedido permitiéndoseme una reunión con ¡Dios!

“Pasa” me dijo Dios, – “¿Así qué quieres entrevistarme?” “Bueno”, le contesté, “Si tienes tiempo……”
Se sonríe por entre la barba y dice: “Mi tiempo se llama eternidad y alcanza para todo; ¿qué preguntas quieres hacerme?” 
“Ninguna nueva, ni difícil para ti: ¿qué es lo que más te sorprende de los hombres?” 
Y dijo: “Que se aburren de ser niños, apurados por crecer, y luego suspiran por regresar a ser niños.
Que primero pierden la salud para tener dinero y enseguida pierden el dinero para recuperar la salud. 
Que por pensar ansiosamente en el futuro, descuidan su hora actual, con lo que ni viven el presente ni el futuro.
Que viven como si no fueran a morirse, y se mueren como si no hubieran vivido, y pensar que YO…”, con los ojos llenos de lágrimas y la voz entre cortada dejó de hablar. Sus manos toman fuertemente las mías, seguimos en silencio. 
Después de un largo tiempo y para cortar el clima, le dije: “¿Me dejas hacerte otra pregunta?” 
No me respondió con palabras, sino sólo con su tierna mirada. “¿Cómo padre, qué es lo que le pedirías a tus hijos?” 
“Que aprendan, que no pueden hacer que alguien los ame. Lo que sí pueden, es dejarse amar.”
“Que aprendan, que toma años construir la confianza, y sólo segundos para destruirla.” 
“Que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino a quienes tienen en sus vidas.”
“Que aprendan que no es bueno compararse con los demás. Pues siempre habrá alguien mejor o peor que ellos.” 
“Que ‘RICO’ no es el que más tiene, sino el que menos necesita.”
“Que aprendan, que deben controlar sus actitudes, o sus actitudes los controlarán.” 
“Que bastan unos pocos segundos para producir heridas profundas en las personas que amamos, y que pueden tardar muchos años en ser sanadas.”
“Que aprendan, que a perdonar se aprende practicando.” 
“Que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no sabe cómo demostrarlo.”
“Que aprendan, que el dinero lo compra todo menos la felicidad.” 
“Que a veces cuando están molestos tienen derecho a estarlo, pero eso no les da derecho de molestar a los que los rodean.”
“Que los grandes sueños no requieren de grandes alas, sino de un tren de aterrizaje para lograrlos.” 
“Que los amigos de verdad son tan escasos, que quien ha encontrado uno ha encontrado un verdadero tesoro.”
“Que no siempre es suficiente con ser perdonado por otros, algunas veces deben perdonarse a sí mismos.” 
“Que aprendan, que son dueños de lo que callan y esclavos de lo que dicen.”
“Que de lo que siembran, cosechan, si siembran chismes cosecharán intrigas, si siembran amor cosecharán felicidad.” 
“Que aprendan, que la verdadera felicidad no es lograr sus metas sino aprender a ser felices con lo que tienen.”
“Que aprendan, que la felicidad no es cuestión de suerte sino producto de sus decisiones. Ellos deciden ser felices con lo que son y tienen, o morir de envidia y celos por lo que les falta y carecen.” 
“Que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente.”
“Que sin importar las consecuencias, aquellos que son honestos consigo mismos llegan lejos en la vida.” 
“Que a pesar de que piensen que no tienen nada más que dar, cuando un amigo llora con ellos, encuentran la fortaleza para vencer sus dolores.”
“Que retener a la fuerza a las personas que aman, las aleja más rápidamente de ellos y el dejarlas ir, los deja para siempre al lado de ellas.” 
“Que a pesar de que la palabra “AMOR” pueda tener muchos significados distintos, pierde valor cuando es usada en exceso.”
“Que aprendan, que amar y querer no son sinónimos, sino antónimos, que el querer lo exige todo, el amor lo entrega todo.” 
“Que nunca hagan algo tan grande para que Dios los ame más, ni nada tan malo para que los ame menos. Simplemente los amo, a pesar de sus conductas.”
“Que aprendan, que la distancia más lejos que pueden estar de MI es la distancia de una simple oración…”
Y así, en un encuentro profundo, tomados de las manos, continuamos en silencio…

domingo, 10 de junio de 2012




La juventud y la vejez son estados del alma. No tienen que ver con los años de vida que tengamos, ni con las canas que peinemos...
Hay jóvenes ancianos, y gente mayor jovial y llena de energía. 
Hay quienes dicen tener 25 años, pero en su apariencia y criterios han quedado fosilizados. Por el contrario, están los que ya acumulan decenas de primaveras y continúan soñando, creando y amando.
Recuerda que envejeces cuando te vuelves autoritario, intransigente, negativo, y cuando te niegas a aprender, a dialogar y a revisar tus esquemas de vida.
Que Dios nos conceda crecer en el amor, madurar en los afectos, y una persistente alegría ante cada nueva experiencia...tengamos 20,40 o 70 años...
@Ale Vallina.

«Una palabra tuya bastará…»




Domingo 11 de junio – X – Corpus Christi


« 12 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando se sacrificaba el cordero de la Pascua, sus discípulos le dijeron : ¿Dónde quieres que vayamos y hagamos los preparativos para que comas la Pascua?  13 Y envió a dos de sus discípulos, y les dijo: Id a la ciudad, y allí os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle;  14 y donde él entre, decid al dueño de la casa: "El Maestro dice: '¿Dónde está mi habitación en la que pueda comer la Pascua con mis discípulos?'" 15 Y él os mostrará un gran aposento alto, amueblado y preparado; haced los preparativos para nosotros allí.  16 Salieron, pues, los discípulos y llegaron a la ciudad, y encontraron todo tal como Él les había dicho; y prepararon la Pascua. 22 Y mientras comían, tomó pan, y habiéndolo bendecido lo partió, se lo dio a ellos, y dijo: Tomad, esto es mi cuerpo.  23 Y tomando una copa, después de dar gracias, se la dio a ellos, y todos bebieron de ella.  24 Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos.  25 En verdad os digo: Ya no beberé más del fruto de la vid hasta aquel día cuando lo beba nuevo en el reino de Dios.  26 Después de cantar un himno, salieron para el monte de los Olivos.».
Mc 14, 2-16. 22-26


 En una oportunidad un novicio preguntó a su maestro;
 -Padre, ¿usted como reza?
El maestro le respondió; 
-Dime tu primero como rezas…
-Entro a la capilla –respondió el novicio- me pongo de rodillas frente al sagrario y miro a Jesús…
-El maestro contestó
-Yo rezo de manera distinta; Porque mientras tú vas a mirar a Jesús…, yo me pongo en su presencia para que Él me mire… porque en el amor, la iniciativa siempre la tiene Dios…


Es verdad. «Nosotros amamos porque Dios nos amó primero» (1 Jn 4, 19). No se vive la fe de manera idéntica si me sitúo delante de Dios, para “ganar” su amor, que para “agradecer” su amor. Esta diferencia marca la manera de relacionarnos con Dios y el modo como nos relacionamos con los demás. 
Hay personas a las que les gusta llamar la atención de los demás, y personas a las que les encanta pasar desapercibidas. Y esto no significa que unas sean histriónicas y otras tímidas. O que a unas les gusta ser tenidas en cuenta por todos y otras, mas “humildes”,  rechacen estar en los primeros lugares o primeros planos. No, no se trata solamente de ello.
 Creo que en muchos casos tiene que ver con la mirada del otro. Es decir, lo que la mirada del otro me despierta… o mejor aun, lo que me gustaría que el otro vea…
Hay miradas que despiertan temor, y otras confianza. Miradas que generan condena, y aquellas que transmiten compasión. Miradas de aceptación y miradas de rechazo. Hay ojos que transmiten serenidad y otras que dejan traslucir amargura y resentimiento. Hay miradas que trasmiten vida y otras que parecen se han apagado antes de tiempo…
Según cómo queremos que nos vean o como nos sentimos mirados, es cómo en realidad terminamos viviendo… y es que la mirada del otro, en parte, “condiciona” nuestra manera de vivir y relacionarnos…
Quien se sitúa delante de Dios, para que mire “las buenas obras que realiza”, terminará rezando como el fariseo de la parábola, despreciando a todos los demás que no son como él. Hay personas “piadosas”,  que en realidad buscan ser «alabados por los hombres», ser tenidos como santos o espirituales frente a los demás… esas personas, dice el evangelio, «ya tienen su recompensa» (Mt 6,2). No conviertas tu vida de fe, o religiosa o sacerdotal, en un escenario o pasarela. Desgraciadamente hay quienes entran en la presencia de Dios, como el publicano en el templo… pero salen como el fariseo… Estos son los que convierten su vocación en una oportunidad para buscar ser «alabados por los hombres». Hemos visto a muchos hombres y mujeres que luego de aceptar seguir a Dios despojándose de todo, empiezan a recuperar todo lo que dejaron… incluso los vicios y el deseo de tener y poseer…  Personas que dicen haber encontrado a Dios, pero sin embargo viven codiciando todo…
Por el contrario, hay quienes se sitúan delante de Dios como aquel centurión que dijo a Jesús; «Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa,  basta que digas una palabra y mi criado quedará sano» (Mt 8, 8). Este hombre, pagano, percibió en los ojos de Jesús, compasión y aceptación. No pidió nada extraordinario, sólo «una palabra». Quien reconoce a Jesús, como el Hijo de Dios, sólo «una palabra» le basta, e incluso, la «sola presencia» es suficiente. 
Como un niño que siente miedo a la soledad u oscuridad, se alegra de la presencia de su padre, así también el cristiano se alegra de la presencia de Cristo en la Eucaristía, sin pronunciar palabra… Como el enamorado/a que siente la necesidad de estar con aquel a quien ama, y su presencia le basta, así también el hombre y la mujer de fe buscar estar a solas con Cristo en la eucaristía, o cuando un amigo, que siente la necesidad de compañía, se consuela por la presencia del otro, así también el creyente encuentra en la Eucaristía la presencia que serena, en silencio y sin pronunciar palabra… Estar en presencia de la Eucaristía es dejar que Dios nos ame como él quiere… 
Esto es lo que celebramos hoy en Corpus Christi, la presencia de Aquel que, ya sea que diga un «sola palabra» o que permanezca en silencio, con su sola presencia nos basta para sentirnos amados. Nos ponemos delante de Aquel, para que su mirada de Padre nos transforme en hijos.  
Pidamos a Dios en esta fiesta de Corpus Christi, que aprendamos a situarnos delante de la Eucaristía, como hijos, y no como siervos. Que podamos estar en su presencia como el publicano, frágiles y pequeños, reconociendo su fuerza y grandeza. 



P. Javier  Rojas sj

Blogroll