sábado, 11 de agosto de 2012


Oración que nos anima a librar batalla por la paz en lugar de por la guerra...

Querido Señor,
haz que la gente de la Tierra y sus líderes 
tomen conciencia de la locura de una carrera armamentista nuclear.
Hoy hacemos duelos por los muertos de pasadas guerras, 
pero ¿habrá alguien para hacer duelo por los muertos de la próxima?
Oh Señor, apártanos de nuestra tonta carrera hacia la autodestrucción;
permítenos ver que, en realidad, 
la mayor cantidad de armas significa una mayor oportunidad para usarlas.
Por favor, Señor, 
haz que los grandes talentos que has dado a tus criaturas 
no caigan en las manos de los poderes y principados 
para los que la muerte es el medio como también el fin.
Permítenos ver que los recursos ocultos en tu Tierra 
son para alimentarnos los unos a los otros, 
para ofrecernos mutuo refugio, 
para hacer de este mundo un lugar donde los hombres, 
las mujeres y los niños de todas las razas y las naciones 
puedan vivir juntos en paz.
Danos nuevos profetas 
que puedan hablar abierta, directa, convincente y amorosamente 
a los reyes, presidentes, senadores, 
líderes de la Iglesia y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, 
profetas que puedan hacernos librar combate para la paz en lugar de para la guerra. 
Señor, date prisa para ayudarnos. ¡No llegues tarde! Amén.

Henri Nouwen

viernes, 10 de agosto de 2012


La fe que brota de la situación de Dios en la cruz no responde al problema del
sufrimiento con una explicación religiosa a base de por qué tiene que pasar lo que pasa, para que uno lo acepte. Pero tampoco se petrifica en el gesto de protesta que explica por qué no puede pasar lo que pasa. Más bien reconduce al amor amenazado hasta su mismo origen: "el que permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él" (1 Jn 4, 17).
Allí donde los hombres sufren porque aman, Dios sufre con ellos y ellos sufren en Dios. En el hecho de que este Dios ha sufrido la muerte de Jesús y ha hecho visible en ella la fuerza de su amor, allí encuentran los hombres la fuerza para permanecer en el amor, a pesar del dolor y de la muerte, sin volverse amargados o superficiales. Conquistan la fuerza para mantener la tristeza sin permitir que los muertos caigan en el olvido. Todo esto significa que el que entra en el amor y a través del amor experimenta la mortandad de la muerte, ése ha entrado en la "historia de Dios". Y a la inversa: quien conoce la historia del Dios trino en la cruz de Cristo, ese puede convivir con los horrores de la historia y, a pesar de ellos, perseverar en el amor. En medio de la total mundanidad de la vida, en la que sufre con los demás y se mancha con los demás, está viviendo en Dios…
Muy atinadamente escribe Hegel en el prólogo a la Fenomenología del Espíritu: "La vida del Espíritu no es la vida que se aterra ante la muerte y se preserva de la 
desolación, sino la vida que la soporta y se mantiene en medio de ella".
Teólogo JÜRGEN MOLTMANN
Un viejo refrán dice: "Naciste siendo original... no mueras siendo una copia."
Dios nos creó a cada uno de nosotros con talentos y dones individuales. Por eso hoy le pedimos al Señor reconocernos como seres originales, descubrir nuestros talentos y no seguir a las masas que nos alienan, sino trabajar por el Reino "con" mi hermano, pero no cómo copia de mi hermano...
Dios ayúdanos a brindarnos desde nuestra singularidad, unidos a las singularidades de los otros...
Amén
@Ale Vallina

jueves, 9 de agosto de 2012


¡Ámense!
Con un amor que los llene de alegría y felicidad, tanto como de ánimo y sostén. 
Con un amor que los inunde de confianza. 
Con un amor que los haga fijar la mirada en Dios, porque Él es amor.
Con un amor que los ayude a soportar tiempos de prueba y dificultad. 
Con un amor paciente, tolerante y comprensivo. 
Con un amor que sepa secar lágrimas y los proteja en un abrazo... 
Con un amor que no falle o se desvanezca ante la adversidad. 
Con un amor que esté comprometido a crecer y llevar fruto. 
Con un amor que sea lento para la queja y pronto para el elogio. 
Con un amor que construya puentes de reconciliación. 
Con un amor que sepa acercarse con respeto, que sepa escuchar y también aceptar silencios.
Con un amor siempre dispuesto a animarlos cuando aflojen y a impulsarlos en sus sueños. 
Con un amor creativo que encuentre siempre la manera de decir cada día: 
"Cuán especial sos"


Del Evangelio de hoy
«Y ustedes ¿quién dicen que soy yo?»
Mateo 16, 13-23
Y quiénes decimos nosotros que es Jesús? Ante esta pregunta que nos formula el propio Cristo, qué sincera respuesta damos?
Es acaso Jesús una especie de fetiche al que acudimos de vez en cuando para que con sus conjuros aleje el mal de nuestra vida? Es acaso una estatua de yeso de iglesia que a veces confundo con un ser real? Es ese hombre bueno, al que festejo su cumpleaños cada 25 de diciembre…o tal vez ese justo que fue crucificado y por el que me lamento cada viernes santo? Es quizás del que me acuerdo a veces los domingos y visito con apuro y sin conciencia; o el que exhibo en aquel cuadro o crucifijo en mi casa?
No sé quién dicen ustedes que es Jesús. Pero para mí es Dios hecho hombre, encarnado por Amor. Resucitado porque es Vida. Y al que quiero seguir porque es el Camino… 
Le pido la gracia de ser digna de su Amor. Es en Él donde quiero permanecer en paz y apoyar mi corazón maltrecho. Pero también es al que no quiero ofender, y ofendo, al que no deseo defraudar y defraudo. 
Es mi Dios, que se abajó por Amor. Es  el que ha estado, está y estará… 
@Ale Vallina


La vida se nos da para que hagamos algo con ella... 
La vida se nos da y nosotros podemos darla y ofrecerla en un acto supremo de amor. Sólo cuando puedo dar mi vida tengo conciencia de esta donación que arranca de mi propio Yo, puedo vivir con plenitud el momento de mi existencia. Herman Hesse

miércoles, 8 de agosto de 2012


El texto del n° 46  del libro de los Ejercicios Espirituales dice «La oración preparatoria es pedir gracia a Dios nuestro Señor para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina majestad.» 
El texto ignaciano puede ser adaptado a las condiciones personales de la persona que reza. Por ejemplo puedes pedir «Señor, que yo viva para ti y no para mi. Que todo lo que haga sea sólo para buscar tu servicio y alabanza y no los míos propios.» O bien «Señor, que todo mi ser se oriente hacia ti, que no me separe de tu voluntad. Amén”


Tomás cree porque ha visto…, pero Jesús no lo llama dichoso. 
Quiso pruebas, quiso ver y tocar… Y le fue concedido. 
Pero pudo creer porque la misericordia de Dios le tocó el corazón 
y le dio la gracia del ver interior, la abertura y la aceptación del corazón.
Es más, el ver y tocar exterior no le hubiera valido para nada. 
Lo hubiera considerado una ilusión. 
Nada que venga de Dios, así sea el mayor de los milagros, 
prueba como dos y dos son cuatro. 
Lo que viene de Dios toca, 
y sólo cuando el corazón está abierto a acoger 
y el espíritu desprendido de sí mismo, 
es realmente visto y comprendido, 
y se despierta la fe.
Si no es así, siempre habrá razones para decir… 
que se trata de una mera ilusión. 
O que esto es así porque lo otro es así… 
O la escapatoria de siempre: 
Todavía no lo podemos explicar, pero en el futuro se aclarará.
“Dichosos los que no ven y creen.” Los que no piden milagros, cosas extraordinarias, 
sino que perciben el mensaje de Dios en lo ordinario, en lo de cada día. 
Los que no piden pruebas convincentes, 
sino que saben que todo lo que viene de Dios 
queda siempre flotando en una oscilación última, 
para que la fe no deje de ser una audacia. 
Saben que en la fe el corazón no queda seducido, 
que no hay en ella una fuerza que venza a la persona 
con una aplastante certeza. 
Lo que viene de Dios toca suavemente, 
viene sin hacer ruido, deja plena libertad, 
incita a una decisión que nace en el corazón 
y es silenciosa, profunda, tranquila…
Dichosos son los que se esfuerzan por estar íntimamente abiertos. 
Los que tratan de limpiar su corazón de toda obstinación, presunción y pedantería. 
Los que son obedientes, humildes y libres... 
Los que son capaces de percibir el mensaje de Dios en la palabra cotidiana, 
aun de aquellas personas que no tienen nada especial que decirnos… 
En las frases mil veces oídas de la doctrina cristiana, 
que ni siquiera tienen fuerza inspiradora… 
En los acontecimientos de cada día que traen siempre lo mismo: 
Trabajo y descanso, preocupación y éxito, 
una alegría, un encuentro, un dolor. 
¡Dichosos los que en todo eso reconocen al Señor! 

ROMANO GUARDINI  


Pienso durante un breve momento en los nombres más cercanos de mi vida, y, si tengo ocasión, dedico un rato a tratar de imaginar/descifrar sus cansancios, sus miedos, sus ilusiones, sus alegrías, sus esperanzas... 
Y durante esta semana trataré de pensar en ellos, y rezar por ellos.
Fuente: Pastoral sj


En este nuevo día que comienza te pedimos Jesús, que podamos sentir ternura por todas las personas que se crucen hoy por nuestro camino, tal como Vos la sentiste.
Tu ternura no fue "selectiva". Se la brindaste a cuantos conociste, justos y pecadores, hombres y mujeres, niños y ancianos. 
"Ternura" que aprendiste de Tu Madre y que mantuviste siempre en tu vida terrena, aún con aquellos que te ofendieron...
Te lo pedimos Señor!
@Ale.

martes, 7 de agosto de 2012


Cuántos logros alcanzamos cuando dejamos de decirnos que "no podemos" o que "nunca lo conseguiremos".
Confiar en las propias capacidades es fundamental en la vida...
Se aprende? Sí, se puede aprender poco a poco a confiar en las fuerzas que nos habitan. Esa fuerza procede de Dios y nunca se extingue...
@Ale.

Hermanos, ¿quieren saber si su cristianismo es auténtico? Aquí está la piedra de toque. ¿Con quiénes estás bien? ¿Quiénes te critican? ¿Quiénes no te admiten? ¿Quiénes te halagan? Conoce allí que Cristo dijo un día: No he venido a traer la paz sino la división, y habrá división hasta en la misma familia, porque unos quieren vivir más cómodamente, según los principios del mundo, del poder y del dinero, y otros, en cambio, han comprendido el llamamiento de Cristo y tienen que rechazar todo lo que no puede ser justo en el mundo 
Homilía 13 de noviembre de 1977. Monseñor Romero.


La religión no consiste en mucho rezar. La religión consiste en esa garantía de tener a mi Dios cerca de mí porque le hago el bien a mis hermanos.
Monseñor Romero

Eclesiastés 3
1  PARA todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo:
2  Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;
3  Tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;
4  Tiempo de llorar, y tiempo de reir; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;
5  Tiempo de esparcir las piedras, y tiempo de allegar las piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de alejarse de abrazar;
6  Tiempo de agenciar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de arrojar;
7  Tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;
8  Tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.
9  ¿Qué provecho tiene el que trabaja en lo que trabaja?
10  Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que en él se ocupasen.
11  Todo lo hizo hermoso en su tiempo: y aun el mundo dio en su corazón, de tal manera que no alcance el hombre la obra de Dios desde el principio hasta el cabo.
12  Yo he conocido que no hay mejor para ellos, que alegrarse, y hacer bien en su vida:
13  Y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.
14  He entendido que todo lo que Dios hace, ésto será perpetuo: sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y hácelo Dios, para que delante de él teman los hombres.
15  Aquello que fue ya es: y lo que ha de ser, fué ya; y Dios restaura lo que pasó.
16  Vi más debajo del sol: en lugar del juicio, allí la impiedad; y en lugar de la justicia, allí la iniquidad.
17  Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay tiempo a todo lo que se quiere y sobre todo lo que se hace.
18  Dije en mi corazón, en orden á la condición de los hijos de los hombres, que Dios los probaría, para que así echaran de ver ellos mismos que son semejantes á las bestias.
19  Porque el suceso de los hijos de los hombres, y el suceso del animal, el mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros; y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia: porque todo es vanidad.
20  Todo va a un lugar: todo es hecho del polvo, y todo se tornará en el mismo polvo.
21  ¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres suba arriba, y que el espíritu del animal descienda debajo de la tierra?
22  Así que he visto que no hay cosa mejor que alegrarse el hombre con lo que hiciere; porque esta es su parte: porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él?

lunes, 6 de agosto de 2012

Cuando una persona te diga con una voz triste "no pasa nada", abrázala, es cuando más te necesita.

No es fácil estar con un amigo que está sufriendo mucho. Nos hace sentirnos incómodos. No sabemos qué hacer o que decir, y nos preocupa saber cómo tenemos que responder a lo que escuchamos.
Nuestra tentación es decir cosas que salen más de nuestros propios miedos que de nuestra preocupación por la persona que sufre. A veces decimos cosas como: 'Bueno, estás mejor que ayer', o 'Pronto volverás a ser tú mismo', o '¡Estoy seguro de que superarás esta situación!'
Pero muy a menudo nosotros sabemos que lo que estamos diciendo no es verdad, y nuestros amigos también lo saben.
No tenemos que jugar juegos los unos con los otros. Podemos decir, sencillamente: 'Soy tu amigo. Me alegra poder estar contigo'. Y esto podemos decirlo en palabras, o con un toque de la mano, o en un cariñoso silencio.
Henri Nouwen. Pan Para El Viaje.


Tus pensamientos son bendiciones o pesadillas para tu vida?

Transfiguración del Señor.
Jesús se fue a un cerro alto llevándose solamente a Pedro, a Santiago y a Juan. 
Allí, delante de ellos, cambió la apariencia de Jesús. Su ropa se volvió brillante y más blanca de lo que nadie podría dejarla por mucho que la lavara. 
Y vieron a Elías y a Moisés, que estaban conversando con Jesús. 
Pedro le dijo a Jesús: Maestro, qué bien que estemos aquí. Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
Es que los discípulos estaban asustados, y Pedro no sabía qué decir. 
En esto, apareció una nube y se posó sobre ellos. Y de la nube salió una voz, que dijo: Éste es mi Hijo amado: escúchenlo. Al momento, cuando miraron alrededor, ya no vieron a nadie con ellos, sino a Jesús solo.
Mientras bajaban del cerro, Jesús les encargó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre hubiera resucitado. 
Por esto guardaron el secreto entre ellos, aunque se preguntaban qué sería eso de resucitar.
Marcos 9, 2-10


Preguntas que nos pueden ayudar a rezar el Evangelio de hoy:
1¿Qué espacios me doy para poder encontrarme en silencio con Dios y descubrir lo que Él me quiere revelar? ¿Con qué frecuencia me doy estos espacios?
2¿En los senderos de Dios suelo caminar acompañado o me vivo con autosuficiencia?
3¿Qué luces de Dios he encontrado en mi vida aun en momentos de gran oscuridad?
4¿Cómo se ha dado en mi vida la experiencia de la Transfiguración del Señor?
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domingo, 5 de agosto de 2012


El mes de agosto se celebra en la hermana república de Chile, el mes de la solidaridad en memoria del Padre Alberto Hurtado Cruchaga sj. Este sacerdote fue y es modelo de solidaridad y de amor hacia los más pobres y excluidos...
San Alberto Hurtado es conocido además de por su obra maravillosa, "El Hogar de Cristo", modelo de acción solidaria y promoción humana, por su permanente y amplia sonrisa, y por la convicción de que la vida es la oportunidad que Dios nos brinda para amar…
Siempre alegre, siempre agradecido dijo al conocer la noticia de la enfermedad que más tarde lo llevaría a la muerte: "¡Cómo no voy a estar contento! ¡Cómo no estar agradecido con Dios! En lugar de una muerte violenta me manda una larga enfermedad para que pueda prepararme, no me da dolores, me da el gusto de ver a tantos amigos, de verlos a todos. Verdaderamente, Dios ha sido para mí un Padre cariñoso, el mejor de los padres."
En la noche de hoy, te pedimos Padre Bueno que nos ayudes a prepararnos tanto para las tristezas como para los gozos que esta semana que comienza pueda depararnos. Contágianos de la alegría vital de Alberto Hurtado e invítanos a comprometernos para ayudar a todos los que lo necesiten. Si encuentras nuestro corazón endurecido y triste, inúndalo con la luz de Tu Amor…Amén
@Ale.


Del Evangelio de hoy


"Yo soy el pan de Vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre; el que cree en mí jamás tendrá sed"
 Juan 6,24-35. 

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