sábado, 27 de octubre de 2012

La providencia divina nos pone en contacto, directa o indirectamente, con aquellas personas en cuyas vidas hemos de tomar parte como instrumentos de salvación. 
Thomas Merton
Una vez que la queja entra en nosotros, perdemos la espontaneidad hasta el punto de que ya ni siquiera la alegría evoca alegría en nosotros.
Henri Nouwen

viernes, 26 de octubre de 2012


El comienzo del amor consiste en dejar que las personas a quienes amamos sean absolutamente ellas mismas, y en no presionarlas para que se amolden a nuestra propia imagen.
Thomas Merton
Si cambia nuestro modo de mirar a Jesús, si leemos su Evangelio con ojos nuevos, si captamos la originalidad de su mensaje y nos apasionamos con su proyecto de un mundo más humano, la fuerza de Jesús nos arrastrará. Nuestras comunidades conocerán la alegría de vivir siguiéndole de cerca.
José Antonio Pagola

Es Dios mismo que se nos da como don para que le hagamos de hilos conductores hacia otros, posibilitarle la corriente-circulación. El amor al prójimo está así originado en y soportado por el amor divino. Es la caridad como virtud teologal infusa, don y acción divina en el hombre.
K. Rahner

jueves, 25 de octubre de 2012


No hay que buscar la felicidad en donde no está, ni tomar la vida por lo que no es vida, porque entonces estaremos creando un sufrimiento que sólo es el resultado de nuestra ceguera y, con él, el desasosiego, la congoja, el miedo, la inseguridad...
Nada de esto existe sino en nuestra mente dormida. Cuando despertemos, se acabó el sufrimiento.
Anthony de Mello sj
Un sano examen de conciencia es necesario para avanzar y corregirse...
Los hombres buscan y huyen de muchas cosas, y no entienden que, tanto lo que buscan fuera como aquello de lo que huyen, está dentro. Cámbiate a ti mismo. Cuando cambies, las personas cambiarán. El problema no está del todo en ellas, sino en la forma en que interaccionas con ellas. Sólo el día en que no nos importe lo que piensen de nosotros las personas, comenzaremos a saber amarlas como son y darles la respuesta adecuada. El día en que cambies, cambiarán todas las personas para ti, y cambiará tu presente. Entonces vivirás en un mundo de amor.
Anthony de Mello.
Que este nuevo día nos encuentre agradecidos por tanto bien recibido!!!

miércoles, 24 de octubre de 2012


Sea cual fuere el momento en que nos hallamos de nuestro desarrollo, y sea cual fuere lo que estemos haciendo, Dios nunca dejará de amarnos, corroborando cuanto de bueno hay en nosotros y comprendiendo tiernamente nuestras debilidades. No tenemos necesidad de cambiar ni de crecer ni de ser buenos para ser amados. Más bien es lo contrario: somos amados para que podamos cambiar, crecer y ser buenos..
J. Powell SJ

El espiral de la violencia sólo se frena con el milagro del perdón. 
Juan Pablo II 

La Palabra de Dios, las palabras del Evangelio, las palabras de Jesús son pan de vida que es necesario comer, comer y comer. Nos conducen a lo esencial.
Jean Vanier

martes, 23 de octubre de 2012

Una de las características de la humana condición, y para la que poseemos una particular destreza, es la de hacer complicado lo sencillo. Exactamente al revés de lo que hacía Jesús para quien todo el misterio de Dios cabía en una pequeña palabra aramea: Abba...
Dolores Aleixandre RSCJ
En el corazón de la existencia humana se encuentra el deseo de tener intimidad y de ser amado por otro. El matrimonio está diseñado para llenar esa necesidad de intimidad y amor. Si queremos ser efectivos comunicadores de amor, debemos estar dispuestos a prender el lenguaje amoroso más importante de nuestro cónyuge. La experiencia del enamoramiento no se centra en nuestro propio crecimiento ni en el crecimiento y desarrollo de la otra persona. Más bien nos da el sentido de que hemos llegado a un punto y que no necesitamos crecer más. Estamos en el apogeo de la felicidad de la vida y nuestro único deseo es permanecer allí. Ciertamente la persona amada no necesita crecer porque es perfecta. Simplemente esperamos que permanezca perfecta. Si el enamorarse no es verdadero amor, entonces ¿qué es?...Podemos reconocer la experiencia del enamoramiento sencillamente por lo que es: una subida emocional temporal, y procurar encontrar el verdadero amor con nuestro cónyuge. Esta segunda clase de amor es emocional por naturaleza, pero no obsesivo. Es un amor que junta a la razón y a la emoción. Involucra un acto de la voluntad y requiere disciplina, mientras que reconoce la necesidad del crecimiento personal. Nuestra necesidad más básica no es enamorarnos, sino ser verdaderamente amados por otro; conocer un amor que brota de la razón y de la decisión, no del instinto. Necesito ser amado por alguien que decida amarme, que vea en mí algo digno de amar. Esa clase de amor requiere esfuerzo y disciplina. Es la decisión de emplear la energía en un esfuerzo que beneficie a la otra persona. Sabiendo que su vida será enriquecida por su esfuerzo, usted también encontrará un sentido de satisfacción: la satisfacción de haber amado verdaderamente a otro. Esto no requiere la euforia de la experiencia del enamoramiento. En realidad, la experiencia del verdadero amor no puede comenzar hasta que la experiencia del enamoramiento no haya seguido su curso. El amor racional, volitivo, es la clase de amor al que los sabios siempre nos han llamado a ejercer Gary Chapman
Me emociona experimentar que tenemos capacidad de existir “a la manera de Dios”, dando vida, donándose. También es hoy para nosotros esta invitación: “pongo ante ti dos caminos” (Dt 30, 10). Un dinamismo de entrega, de autodonación y recepción del otro, y un dinamismo de apropiación, de autocentramiento y depredación ¿Cómo voy eligiendo en lo cotidiano ese dinamismo de donación?
Mariola López Villanueva RSCJ
Señor, danos en este martes, la gracia de nos ser sordos a tu llamamiento, mejor prestos a seguirte donde Tu quieras llevarnos.
Queremos en todo Amar y Servir, pero vivimos dormidos... Despiértanos Señor, queremos servirte en todo y en todos.
Amén

@Ale Vallina

lunes, 22 de octubre de 2012

¡Ya, Señor! ¿Para cuándo esperas? ¡Ahora!
Ven pronto, ven, que el mundo gira a ciegas ignorando el amor que lo sustenta.
Ven pronto, ven, Señor, que hoy entre hermanos se tienden trampas y se esconden lazos.
Ven, que la libertad está entre rejas 
del miedo que unos a otros se profesan.

Ven, ven, no dejes ahora de escucharnos cuando tanto camino está cerrado
¡Ya, Señor! ¿Para cuándo esperas? ¡Ahora!
¿No has de ser la alegría de los pobres, de los que en ti su confianza ponen?
¿No has de ser para el triste y afligido consuelo en su pesar, luz en su grito?
¿Quién pondrá paz en nuestros corazones si tu ternura y compasión se esconden?
¿Quién colmará este hambre de infinito
si a colmarlo no vienes por ti mismo?
¡Ya, Señor! ¿Para cuándo esperas? Ahora...
En realidad, todas las cosas, todos los acontecimientos, para quien sabe leerlos con profundidad, encierran un mensaje que, en definitiva, remite a Dios.
Juan Pablo II

Amar es lo contrario de utilizar....
Juan Pablo II
No quieras ser la copia de nadie. Eres una maravilla única e incomparable. 
Mejorar como persona? Por supuesto que sí...pero siempre siendo uno mismo.
@Ale.
Palabra de Dios: Una palabra “que toma la palabra del hombre y la llena de fuerza”
Cardenal Carlo Maria Martini, SJ

domingo, 21 de octubre de 2012

No te lamentes por envejecer.Es un privilegio que se le niega a muchos…
Disfruta de lo bueno que tiene la edad madura, por ejemplo: los nietos.

« El beneficio del miedo»


«   Santiago y Juan, los dos hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús, diciendo: ``Maestro, queremos que hagas por nosotros lo que te pidamos."   ``¿Qué quieren que haga por ustedes?" les preguntó.   Ellos Le dijeron: ``Concédenos que en Tu gloria nos sentemos uno a Tu derecha y el otro a Tu izquierda."   Jesús les dijo: ``Ustedes no saben lo que piden. ¿Pueden beber la copa que Yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que soy bautizado?"  Le respondieron: ``Podemos." Y Jesús les dijo: ``La copa que Yo bebo, beberán; y serán bautizados con el bautismo con que Yo soy bautizado;   ``pero el sentarse a Mi derecha o a Mi izquierda, no es Mío el concederlo, sino que es para quienes ha sido preparado."   Al oír esto, los diez comenzaron a indignarse contra Jacobo y Juan.   Llamándolos junto a El, Jesús les dijo: ``Ustedes saben que los que son reconocidos como gobernantes de los Gentiles se enseñorean de ellos, y que sus grandes ejercen autoridad sobre ellos.   ``Pero entre ustedes no es así, sino que cualquiera de ustedes que desee llegar a ser grande será su servidor,  y cualquiera de ustedes que desee ser el primero será siervo de todos. ``Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar Su vida en rescate por muchos."»
Mc 10, 35-45

   
Hace tiempo vengo reflexionando acerca del miedo, tratando de comprender su génesis, influencia y valor. En primer lugar hay que reconocer que es un sentimiento que tiene muy mala prensa y que, además, hemos aprendido a reaccionar frente a él de dos maneras diferentes: tratando de evitarlo o intentando controlarlo.
Cuando pequeños nos “enseñaron” a tener miedo. Era una manera práctica y sencilla de tenernos controlados, o al menos, alejados de los peligros. ¡Todo era potencialmente peligroso!
 Para algunos el adoctrinamientos sobre el miedo tuvo lugar a fuerza de frases como ¡Cuidado, es peligroso! o ¡No te acerques tanto!... Expresiones de este tipo gestaron sospecha y desconfianza hacia los lugares y las personas. Nos enseñaron a tener miedo a todo lo desconocido y aprendimos que ante la menor duda de peligro… había que huir.
Las personas inseguras no tienen resuelta su relación con el miedo.
Pero la educación sobre el miedo no termina ahí. Cuando ya habíamos incorporado ese sentimiento en nosotros llegó la orden contraria. Con mensajes como ¡No seas tonto no hay por qué tener miedo! o ¡No tengas miedo, acércate! , o en el peor de los casos ¡Cobarde, no hay que sentir miedo!...llegaba una nueva etapa en la relación con este sentimiento. Si antes se nos incitó a tenerlo, ahora llegaba el momento de deshacernos de él.
Es así que, a partir de este doble discurso sobre la relación con el miedo, desarrollamos dos reacciones distintas: ante el peligro o la menor sospecha de ello, sabíamos como responder.
Muchos se preguntarán qué relación tiene el miedo con el evangelio de hoy, y personalmente creo que nos puede ayudar a comprender la actitud de Santiago y de Juan.
El miedo puede resultar muy beneficioso para la madurez humana y el crecimiento espiritual si sabemos capitalizar su fuerza y energía. Si aprendemos a descodificar su mensaje y a comprender su naturaleza podemos convertirlo en un fiel aliado. ¿Y por qué, entonces, tenemos tendencia a evitarlo?
En parte ya hemos respondido a esta pregunta, pero vale agregar que este sentimiento resulta desagradable sobre todo cuando queremos parecer seguros ante los demás. El miedo amenaza la imagen de seguridad que queremos transmitir y en ocasiones resquebraja las decisiones tomadas. Pero también es un sentimiento que despierta y activa los sentidos. Cuando se siente miedo se agudiza la visión, los oídos son capaces de captar el menor ruido, el olfato se vuelve más sensible, nuestro ritmo cardíaco se acelera y los músculos se tensan. ¿Por qué? Porque nuestro organismo esta preparado para huir o luchar.
Es lícito pensar que cuando Santiago y Juan se acercaron a Jesús para pedirle que les permitiera sentarse uno a su derecha y otro a su izquierda cuando llegara a su Reino, lo hicieran por ambición de poder o ansias de protagonismo. Pero también es válido creer que lo hicieron por miedo. 
¿Por qué miedo? Santiago y Juan sabían que las palabras y las acciones de Jesús ponían incómodo a las autoridades políticas y a los sacerdotes del templo. Ellos sabían muy bien como terminaron aquellos que incomodaron al poder o quisieron introducir alguna reforma en la religión. Conocían perfectamente cual fue el destino de los profetas.
Ellos tienen miedo y buscan seguridad. Desean seguir a Jesús pero quieren por adelantado el premio que les espera. Desean aferrarse a algo que les permita seguir avanzando. Frente al miedo son tentados de poner la seguridad en algo distinto de la persona de Jesús.
Aquí es donde encontramos la belleza de la enseñanza del Maestro. Jesús no accede a darles la seguridad de que se sentarán uno a su derecha y otro a su izquierda, porque la seguridad debe estar puesta en las palabras que les dirigió. En la persona de Jesús es donde tienen que depositar toda su confianza. En Jesús deben sentirse seguros…
El miedo es beneficioso porque despierta la conciencia y nos hace revisar dónde y en quién hemos puesto nuestra confianza.
Cuando Jesús dijo a sus discípulos “¡No tengan miedo!” no se refería a que eliminaran de ellos ese sentimiento; sin que no dudaran de Aquél en quien habían depositado su confianza.
El miedo activa la memoria y nos hace recordar donde se encuentra la verdadera seguridad.  Así como el niño ante el temor se refugia en los brazos de su madre, pidamos a Dios hoy que ante el miedo busquemos cobijarnos en Aquél en donde reposa y descansa el corazón.
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P. Javier  Rojas sj


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