sábado, 29 de diciembre de 2012

Último sábado del año. Un año cargado de vivencias variadas e intensas, de aprendizajes, de sabores y sinsabores.
El balance para algunos será positivo.Tal vez para otros, que debieron atravesar momentos duros o difíciles, el balance no sea tan bueno. De lo que no podemos dudar es de la compañía amorosa de Dios que transitó junto a nosotros estos caminos, a veces escarpados y cuesta arriba. A veces llanos y cómodos. 
Último sábado del año. Y miramos hacia atrás, y nos sorprendemos de tantos días y meses transcurridos. La vida corre tan rápido!!
Y en esta escuela que es vivir cada cual va a su propio ritmo, como puede y con las herramientas que tiene a mano. Librando batallas contra nosotros mismos, aprendiendo a domar nuestro ego...
Así se va el 2012 y ya estamos preparados para recibir el 2013. Otro año nuevo que espera ser estrenado.
Mi deseo para todos es que este año nos encuentre con salud. Fuertes para resistir vendavales y tormentas. Con una fe más madura y sólida. Alegres en la esperanza por las promesas de Jesús. Dispuestos a darnos a los otros sin egoísmos. Dispuestos a amar y a servir.
Último sábado del año. No deseo que pase desapercibido. Por so, agradezcamos hoy, lo vivido hasta hoy. El agradecimiento es, en este momento, la moción de mi alma...Demos gracias juntos por tanto bien recibido, por tantos aprendizajes vividos, por "tanta camiseta transpirada" (como decimos en la Argentina).
Porque nos corre vida por las venas. Porque somos hijos de un Padre que nos ama entrañablemente. Porque todo lo bueno procede de Él, y porque si abrimos las puertas y ventanas de nuestro alma, entra su Espíritu vivificante para darnos vida nueva y en abundancia...
Disfrutemos de este sábado. No es un sábado más.
Les envío un cariño sincero a todos. Nuestras manos y corazones unidos .Mis oraciones con ustedes.
@Ale Vallina


Foto: Jam Photos

viernes, 28 de diciembre de 2012

Señor Jesús, concédeme el don espiritual de comprender bien quién eres para mí. La iluminación interior que necesito para ver cómo actúas en mí. Necesito comprender que estás en mí. Sólo Tú me puedes transformar. Me dejo en tus manos, sí, para que me modeles a imagen de tu amor.
Señor te abro la puerta de mi alma y de mi vida para que puedas "hacer de mí" una obra de tu amor. Que yo pueda experimentar que tu amor es fuerte como la muerte y como la vida.
Haz que sea capaz de ver, de mirar, de escuchar, de atender y oír tu voz y tu Palabra. Deseo sentir tu corazón junto al mío, tu mirada en mis ojos, tu presencia en mi vida..., siempre en mi vida.
Te suplico que hagas por mí y en mí lo que te plazca. Sólo quiero responder a tu amor.
Amén.
No me adelanto a las circunstancias. Dejo que la vida fluya tal como debe...
Me arrojo sin temor alguno al vacío. Confío en el Padre.
Hoy suelto y confío...
28 de Diciembre: Día de Los Santos Inocentes

Evangelio Mt 2,13-18
Después que los magos se retiraron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma contigo al Niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al Niño para matarle». Él se levantó, tomó de noche al Niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera el oráculo del Señor por medio del profeta: «De Egipto llamé a mi hijo».

Entonces Herodes, al ver que había sido burlado por los magos, se enfureció terriblemente y envió a matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, de dos años para abajo, según el tiempo que había precisado por los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: «Un clamor se ha oído en Ramá, mucho llanto y lamento: es Raquel que llora a sus hijos, y no quiere consolarse, porque ya no existen».

jueves, 27 de diciembre de 2012

Extraña forma de omnipotencia, la de este Dios transeúnte, que nace en la intemperie de un portal. Pero es la magnífica forma de Dios de acercarse al ser humano. Porque Dios se hizo pobre, frágil, vulnerable. Y por eso va a resultar tan creíble para los pobres, los frágiles y los vulnerables. No vino como un super héroe, cargado de poderes y prebendas. Su fortaleza está en descubrir(nos) la grandeza del ser humano. El increíble poder del amor al prójimo, capaz de salvar todo tipo de distancias. Su fuerza está en devolver la esperanza a los desesperados, la dignidad a los desarrapados y la entereza a los más rotos.
José María Rodríguez Olaizola sj

La vida es como un viaje en autobús, algunos comienzan el viaje junto a ti, otros se incorporan a mitad del camino, algunos se bajan antes de que llegues al final de tu viaje, y otros permanecen junto a ti hasta el final...
Pero cada una de esas personas dejan algo en tu corazón, que recordaras a lo largo de este hermoso viaje. Baja las ventanas y disfruta del viaje...

San Juan Evangelista.

Dios y Señor nuestro, que nos has revelado por medio del apóstol san Juan el misterio de tu Palabra hecha carne, concédenos llegar a comprender y a amar de corazón lo que tu apóstol Juan nos dio a conocer. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Imagen: Juan escribiendo el libro del apocalipsis
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68
Ser abuelo es una nueva oportunidad de amar incondicionalmente que nos regala la vida en los años maduros...

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Si me necesitas, llámame.
No importa que sea la noche...
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A muchas personas les puede interesar nuestro exterior. El interior, sólo a los amigos, que son los que nos quieren bien....

Atrévete a hacerlo...

Si Navidad fuera todos los días nos asombraríamos ante la niñez desvalida y necesitada que nace a cada instante en todo el mundo. Nos acercaríamos a los que nos tienen techo, ni lugar donde descansar como la familia de Nazaret que no hallaba posada.
Observaríamos más el cielo para descubrir sus bellezas e invitaciones. Seguiríamos el trayecto de las estrellas que enmarcan nuestras noches, soñando con la paz y la alegría entre los hombres. Regalaríamos, como lo hicieron los reyes magos: obsequios de amor ante la belleza que se asoma en una cuna. Contemplaríamos extasiados y con reverencia las escenas simples pero significativas que cada día se presentan ente nosotros, tal como lo hicieron los pastores.
Abrazaríamos la Vida… alegrándonos de que Dios nos la regale a cada instante. Como María y como José...
Que Navidad no sea solo un día en el año, sino un modo de ser, de sentir y de actuar.
Te lo pedimos Señor. Que así sea...
@Alejandra Vallina

martes, 25 de diciembre de 2012

lunes, 24 de diciembre de 2012

La estrella de Belén nos guió hacia el regalo más maravilloso que nos pudo donar el Padre: su propio Hijo.

Feliz Navidad amigos entrañables de El Evangelio En Casa.
Padre Javier Rojas sj y Alejandra Vallina

domingo, 23 de diciembre de 2012

«Salir de sí mismo»


« En esos días se levantó María y fue de prisa a una ciudad en la región montañosa de Judá. Entró en casa de Zacarías y saludó a Elizabeth. Aconteció que, cuando Elizabeth oyó la salutación de María, la criatura saltó en su vientre. Y Elizabeth fue llena del Espíritu Santo, y exclamó a gran voz y dijo: --¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿De dónde se me concede esto, que la madre de mi Señor venga a mí? Porque he aquí, cuando llegó a mis oídos la voz de tu salutación, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le ha sido dicho de parte del Señor. »

Lc 1, 39-45



¡Qué estrecha es la relación que existe entre padres e hijos! ¿Es cierto que los hijos son el reflejo de sus padres?
La verdad es hay una vinculación muy estrecha entre los padre y los hijos. Y, aunque hay excepciones, sin embargo, es habitual que identifiquemos a una familia por los modales y gestos de uno de sus miembros. Podemos decir, que cada uno de nosotros lleva el sello de nuestra familia. 
Pues así es como podemos conocer a los padres de Jesús. En sus gestos vislumbramos a sus padres. En la manera de actuar de Jesús podemos ver el sello de la familia de Nazaret.
Tal vez no conozcamos con exactitud qué rasgos de María y de José calaron más hondo en el corazón de Jesús, pero, podemos imaginar que desde el vientre materno aprendió que antes las necesidades de los demás hay que ponerse en camino. Cuando alguien necesita de nuestra ayuda hay que saber salir de sí mismo para ir al encuentro del otro. 
Nos cuenta Lucas que María «fue de prisa» a casa de Isabel en cuanto oyó que estaba embarazada. Y ella, ¿no lo estaba también? ¿No era ella la Madre del Salvador? ¿Por qué habría de ponerse en camino para ayudar a su prima?
Podemos dar respuestas a estas preguntas, pero lo cierto es que Jesús aprendió que la mayor dignidad de una persona no está en ser servido, sino en servir. Ésta es la persona más grande en el Reino de los Cielo, es que sirve a los demás. 
Desde este gesto tan sencillo de salir deprisa hacia el encuentro del otro, es como podemos comprender el misterio del pesebre. Dice la carta a los Filipenses que Jesús, siendo de condición divina no se aferró a ello, sino que se despojó de sí mismo. (Fil 2, 6-7). Jesús vuelve a vivir este gesto maravilloso en el vientre de su Madre. 
Nosotros nos llamamos y reconocemos como cristianos, pero ¿nos reconocen como tales al oírnos hablar y actuar como pertenecientes a la familia de Dios? ¿Identifican por medio de nuestros comportamientos que somos de la familia de Dios? ¿Pueden decir que nosotros, los cristianos, salimos de nosotros mismos para ponernos en camino al encuentro del otro?
El cristiano lleva en su alma el sello de que pertenece a la familia de Dios. Sin dudas que a ser familia se aprende. No es algo que venga dado, debe cultivarse no sin cometer errores. Nadie nace sabiendo pero queremos ser cada día más sabios. Aunque la necedad nos plante guerra.
En el tiempo de navidad que se aproxima es un momento oportuno para reflexionar sobre mi pertenencia a la familia de Dios. Esta familia que es numerosa y heterogénea. Una familia en la que encontramos cobijo y también sin sabores. Pero es nuestra familia. Hemos nacido en ella y es su espíritu el que nos mantiene vivos.
El cristiano es muy duro a veces con los miembros de su familia. Le exige mucho pero tal vez no colabora lo suficiente para mejorarla. Se siente en la vereda del reclamo y la queja y justifica su pereza aludiendo a que “no hay lugar para él”.
La familia cristiana no es ni será la familia Ingalls, pero es la familia que María y José iniciaron y Jesús le dio plenitud. Esta familia, aún con errores y sombras, puede convertirse en cobijo y lugar de descanso si nos animáramos a dejar de exigir tanto, dando tan poco. 
La primera enseñanza que recibió Jesús de su Madre fue en el vientre materno. Se puso en camino con ella a servir. Jesús aprendió de María a no estar indiferente ante el dolor ni acostumbrarse a la injusticia.
Para salir de sí mismo hace falta primero valentía y luego un amor verdadero hacia el prójimo. Requiere saber dejar de lado los prejuicios, saltar las barreras sociales, franquear las propias ideologías y atravesar los propios miedos, para vivir una auténtica fe. 
Animarse, como dice San Alberto Hurtado SJ a «atravesar la corteza de indolencia y apatía que cubre el corazón del hombre, como el carbón cubre el diamante».
El Hijo de Dios vino a servir. Éste es el gesto que identifica a una persona como un verdadero cristiano. 
María salió de sí misma para ir al encuentro de su prima Isabel. 
Al contemplar el pesebre, oímos que pregunta ¿Has salido de ti para ir al encuentro del otro? ¿Has podido vencer tus egoísmos y prejuicios para encontrarte con tu hermano? ¿Has logrado liberarte de tu resentimiento para acercarte al otro? ¿Has podido quebrar tus exigencias para abrazar al otro? En definitiva, este año que está terminando, ¿Has amado?


P. Javier Rojas sj

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