viernes, 8 de noviembre de 2013

Nuestra felicidad o infelicidad dependen más de la manera por la cual percibimos y nos enfrentamos con los acontecimientos, que de la propia naturaleza de éstos. Si no te está gustando tu vida, hay algo erróneo en ti.
Todas las barreras que nos impiden alcanzar la felicidad son autoimpuestas. ¿Tienes conciencia de que has sido responsable, durante todos estos años, por tu felicidad?...
No es lo que tenemos, sino todo lo que disfrutamos, lo que nos hace felices. Sólo podemos disfrutar la vida cuando no tenemos miedo a las pérdidas. Y nos volvemos libres cuando finalmente tomamos conciencia de que aquello que sabemos no nos puede ser quitado o robado, ni por los otros, ni por nosotros mismos.
Si deseamos ser felices, podemos serlo inmediatamente, porque la felicidad está en el momento presente.
La felicidad no se encuentra en lo exterior. Líbrese de esa noción equivocada, o nunca la encontrará. Hay otra cosa de la cual usted debe deshacerse, si quiere hallar la felicidad y la alegría. Tenemos que cambiar algunas de nuestras actitudes. ¿Cuáles son? La primera es la actitud del niño vuelto únicamente a sí mismo. Ya ha oído a un niño decir: 'Si no juegas conmigo, me voy a casa'.
Examínese. Piense en lo que le causa infelicidad y vea si puede detectar esa frase que dice casi inconscientemente: 'Si no consigo eso, o aquello, me niego a ser feliz'. 'Si no me dan eso, o no sucede aquello, me niego a la felicidad'. Muchas personas no son felices porque están imponiendo condiciones para su felicidad. Investigue si esa actitud existe en su corazón y expúlsela.
Anthony de Mello sj

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