sábado, 12 de enero de 2013

El hombre se descubre cuando se mide con un obstáculo.
Antoine de Saint-Exupery



"La felicidad nunca es completa en este mundo; aun así, hay raciones más que suficientes de alegría para llenar una vida de jugo y de entusiasmo, y una de las claves está precisamente en no renunciar o ignorar los trozos de felicidad que poseemos por pasarse la vida soñando o esperando la felicidad entera." 
"Debemos valorar y reforzar las fuerzas positivas de nuestra alma. Descubrir y disfrutar de todo lo bueno que tenemos. No tener que esperar a encontrarnos 
con un ciego para enterarnos de lo hermosos e importantes que son nuestros ojos."

"Hay que asumir serenamente las partes negativas o deficitarias de nuestra existencia. No encerrarnos masoquistamente en nuestros dolores. No magnificar las cosas pequeñas que nos faltan. No sufrir por temores o sueños de posibles desgracias que probablemente nunca llegarán."



José Luis Martín Descalzo

viernes, 11 de enero de 2013


Dentro de veinte años estarás más arrepentido
de las cosas que no hiciste que de las que hiciste.
Así que libérate de las ataduras,
navega lejos del puerto seguro.
Atrapa las huellas del viento en tus velas.
Explora....Sueña....Descubre.
Mark Twain
Quién no se lanza mar adentro nada sabe del azul profundo del agua, ni del hervor de las aguas que bullen. Nada sabe de las noches tranquilas cuando el navío avanza dejando una estela de silencio. Nada sabe de la alegría de quedarse sin amarras, apoyado sólo en Dios, más seguro que el mismo océano.
Desventurado aquél que se queda en la orilla y pone toda su esperanza en tierra firme, la de los hombres razonables, calculadores, seguros de sí mismos, que se imaginan ricos y están desnudos, que creen construir para siempre y sólo amontonan ruinas que siempre les acusarán.
Padre Lyonnet


"Señor, tu eres más rápido en perdonar que yo en recibir tu perdón". Concédeme, Jesús, la fuerza para ir a recibir la limpieza de corazón que me ofreces.  

jueves, 10 de enero de 2013

Verdad y humildad


Hay momentos en que parece que preferimos ocultar nuestro valor personal, o esconder una capacidad particular por temor o vergüenza a ser considerados  vanidosos o engreídos por los demás. Es entonces, cuando preferimos mentir  sobre nosotros mismos a fin de ser considerado humildes. La verdad y la humildad no se oponen, sino que se complementan. Ser humildes es decir la verdad, pero al expresar una verdad hay que hacerlo con humildad. 

Javier Rojas, sj

Los niños rezan...



En ciertas ocasiones contemplamos la realidad con ojos de miedo. A veces la contemplamos con ojos de enojo, de vergüenza o de rencor. Y también en algunas oportunidades son los ojos de la ira los que se posan sobre lo que nos rodea.
Pero cuando logramos contemplar la realidad con los ojos del amor todo se transforma…Lo que era malo, se vuelve menos malo. Lo que era difícil parece más fácil. Lo que producía enojo o rabia se transforma en algo agradable.
 El Amor, que es Dios mismo, nos ayuda a posar nuestra mirada en la belleza, que Él creó para nuestro disfrute…
@Ale Vallina

Existen dos niveles de existencia; uno es el real, en el que nos ponemos en contacto con la realidad que acontece sin negar ni manipular la evidencia. El otro es el nivel de la fantasía, en donde rellenamos el hueco del mañana con todo tipo de pensamientos catastróficos. Vivir es descubrir la realidad y aprender cómo vivir con ella. 

miércoles, 9 de enero de 2013

martes, 8 de enero de 2013


“Deficiente" es aquel que no consigue modificar
su vida, aceptando las imposiciones de otras personas
o de la sociedad en que vive, sin tener conciencia
de que es dueño de su destino...
"Loco" es quien no procura ser feliz con lo que posee.
"Ciego" es aquel que no ve a su prójimo morir de frio,
de hambre, de miseria. Él sólo tiene ojos para sus
míseros problemas y pequeños dolores...
"Sordo" es aquel que no tiene tiempo de oír el grito
de un amigo, o el pedido de un hermano,
pues está siempre apresado en el trabajo y quiere
garantizar sus distracciones a fin del mes…
"Mudo" es aquel que no consigue hablar o que siente
y se esconde  tras de la máscara de la hipocresía...
"Paralítico" es quien no consigue andar en la dirección
de aquellos que precisan de su ayuda...
"Diabético" es quien no consigue ser dulce...
"Anciano" es quien no sabe dejar al amor crecer...
 Y, finalmente, la peor de las deficiencias es
ser miserable, pues "miserables" son todos
los que no consiguen hablar con Dios…
Mario Quintana

La sanación de las memorias consiste en crear un contacto entre Jesús y nuestras heridas. Si Jesús entra en nuestra historia pasada, si la memoria es afrontada junto a Jesús, Él transformará su sentido negativo en positivo; y hará que se entienda qué es lo que realmente ha ocurrido.
PIETRO MAGLIOZZI

...cuánto es cosa más digna de consideración ver a Cristo nuestro Señor, rey eterno, y delante de Él todo el universo mundo, al cual y a cada uno en particular llama y dice: "Mi voluntad es de conquistar todo el mundo y todos los enemigos, y así entrar en la gloria de mi Padre..." [EE 95]

lunes, 7 de enero de 2013

Este es mi último anhelo: que se haga una cruzada de amor y respeto al pobre… porque el pobre es Cristo, Cristo desnudo, Cristo con hambre, Cristo sucio, Cristo enfermo, Cristo abandonado. ¿Podemos quedarnos indiferentes? ¿Podemos quedarnos tranquilos?…
San Alberto Hurtado
No habrá paz en la tierra mientras perduren la opresión de los pueblos, las injusticias y los desequilibrios económicos que todavía existen.
Juan Pablo II

¿Amar sin límites?



En la vida de muchos niños no sólo hacen falta el afecto sino también los límites.  Hay que enseñar a los hijos que los deseos no son órdenes. Que tal vez muchos proyectos nunca lleguen a concretarse. Hay que saber frustrar los deseos de omnipotencia. No cometas el error de hacerle creer que todo lo que quiere está al alcance de sus manos, pues nunca te perdonará que no le hayas enseñado a "vivir en la realidad".
P. Javier Rojas

domingo, 6 de enero de 2013

Siempre hay Alguien que te cuida. Nunca lo olvides...

Un "porqué" para vivir.


Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle.» En oyéndolo, el rey Herodes se sobresaltó y con él toda Jerusalén. Convocó a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y por ellos se estuvo informando del lugar donde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: «En Belén de Judea, porque así está escrito por medio del profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres, no, la menor entre los principales clanes de Judá; porque de ti saldrá un caudillo que apacentará a mi pueblo Israel.» Entonces Herodes llamó aparte a los magos y por sus datos precisó el tiempo de la aparición de la estrella. Después, enviándolos a Belén, les dijo: «Id e indagad cuidadosamente sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir también yo a adorarle.» Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. Y, avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino.

Mt 2, 1-12

El psiquiatra austríaco Viktor Frankl dijo: “Hay mucha sabiduría en Nietzsche cuando dice; quien tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo”.
Esta expresión guarda una enorme verdad.
Son cada vez más las personas que teniendo “todo” sienten que “nada” les resulta lo suficientemente importante para seguir viviendo. Y, por el contrario, comprobamos con mayor sorpresa que muchos, aun careciendo de lo necesario para vivir, manifiestan más satisfacción en sus vidas.
Resulta que aquello que parecía una bella fábula autocompasiva de quienes no podían alcanzar todo lo que deseaban terminó siendo una gran verdad; “lo importante no está en el tener, sino en el ser”.  Y aunque todavía muchos persiguen el “tener” como la plataforma de la felicidad, tenemos que admitir que hemos fracasado en la manera de lograrlo.
La plenitud de nuestra vida no está en lo que podemos conseguir o alcanzar, sino en el motivo que nos mantiene en la marcha.
Para muchos su vida terminó una vez que “alcanzaron todas sus metas”, pero pocos se dan cuenta que mantenerse en ella es un costo que no previeron lo suficiente. Nuestras decisiones no se mantienen por preceptos, mandatos o dogmas, sino por convicción profunda.
¿Por qué hay quienes emprenden muchas “sueños” y lo abandonan en el primer mes? ¿Por qué nos resulta extraño que algo que parecía tan duradero de pronto de derrumbe por completo? ¿No habíamos imaginado acaso que nuestra felicidad sería completa si pudiéramos lograr nuestros sueños? ¿Cómo es que de repente todo aquello por lo que luchamos nos resulta tan insípido?
Viktor Frankl respondería que se ha perdido el “porqué”, pero el evangelio de Mateo tiene una manera particular responder a estas preguntas.  
Cuenta que “unos magos” se pusieron en camino para ir a adorar al nuevo rey que había nacido. Podemos imaginar la travesía de estos hombres. ¿Fue la estrella lo que los puso en camino? ¿Qué movilizaba en realidad a aquellos hombres?
Podemos entender que Mateo está queriendo decirnos algo muy importante que va más allá del relato de “unos magos” que simplemente se pusieron en camino porque vieron una estrella. El evangelista está haciendo alusión al “sentido” que el cristiano debe asumir para vivir.
Cada uno de nosotros llevamos un “pagano”, un “mago” dentro de nosotros. Hay dimensiones de nuestra vida que aún se resistne a creer que Dios es el único que puede darnos, o devolvernos, o llenar de sentido nuestra vida. No existe nada lo suficientemente fuerte, como para mantener nuestra vida en marcha como lo es la fe en Dios.
En Él, nuestra vida cobra sentido. Es en Él donde el mundo se revela como un lugar para vivir. Sólo desde la experiencia fundante de reconocernos como criaturas ante el Creador es como nuestros complejos, limitaciones y pecados se comprenden y se asumen.
Quien no ha encontrado un “porqué” para vivir difícilmente puede mantenerse en marcha. Ese “porqué”, el sentido para vivir, lo da Dios.
Esto es lo que les sucedió a los magos. Mateo, al final del evangelio, cuenta que luego de adorar al niño y de presentar sus ofrendas “regresaron a su país por otro camino”.
Estos hombres ya no eran lo mismo. Algo había cambiado en ellos. Vuelven a su país por “otro camino”. Es el camino del nuevo sentido de sus vidas que vieron reflejado en ese niño acostado en un pesebre y envuelto en pañales. Ese niño les dio un sentido para vivir. El niño en el pesebre les dio un “porqué” para seguir viviendo.
¿Cuál es tu motivo para vivir? ¿Cuál es el “porqué” que sustenta y mantiene tu vida?
Hay quienes experimentan mucha soledad estado en compañía de otros. Muchas personas se sienten vacías en medio de la abundancia.
Hay persona que creen estar en depresión cuando lo que padecen en realidad es una falta o carencia de sentido en la propia vida. Es el sin sabor de no poder gozar con lo que se tiene porque falta “algo”. Llamamos también baja “autoestima” a lo que en realidad es falta en confianza en Otro. El valor de quienes somos no está dado porque configuremos nuestra vida con los ideales despiadados que nos forjamos, sino por el amor que recibimos. Es el amor de Otro el que nos hace ver lo valioso que somos.  
No podremos decir que hemos alcanzado la felicidad sin antes comprobar que vivimos de acuerdo a nuestras convicciones más profundas. Que no hemos renunciado a ser quienes somos sólo por miedo a perder al aprecio, aplauso o pleitesía de los demás. Vivir conforme a un propósito interior es transitar movidos por el impulso de vida que anida en nosotros.
León Tolstoy dice en su autobiografía "...comprendí que la fe no constituía meramente una evidencia de cosas que no hemos visto y demás afirmaciones por el estilo... que la fe era el conocimiento del sentido de la vida humana, a consecuencia de la cual el hombre no se destruía a sí mismo, sino que, antes bien, vivía. La fe es la fuerza de la vida... Sin fe no podemos vivir".
Pidamos a Dios descubrir el sentido profundo de nuestras vidas. Que podamos conocer el propósito que encierra la propia vida a fin de vivir conforme a ella.



P. Javier  Rojas sj

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