sábado, 4 de mayo de 2013


La oración consiste en afinar nuestros sentidos para descubrir y experimentar el amor que nos trasmite Dios a través de su creación. Se trata de abrir los ojos y el corazón para “aprender a ver lo que no vemos”, “construir otra forma de sentir” y “encender  la luz de vivir”. Darle un sentido a lo que vivimos y hacemos para vivir con mayor plenitud.
Algunas características de la oración ignaciana:
•             Una actitud contemplativa que me permite estar atento a los deseos que produce en mi interior la realidad cotidiana. Hallar a Dios en todas las cosas.
•             Dejarme sorprender por los rostros, los paisajes, los abrazos, la injusticia, la pobreza, las flores y las espinas, etc.
•             Estar con los sentidos bien abiertos para descubrir el amor que Dios me manifiesta día con día.
•             Asumir una responsabilidad y una confianza ante la historia “Hacer todo como si dependiera de ti y todo como si dependiera de Dios”.
•             Ordenar los afectos para buscar y hallar la voluntad de Dios.
•             Buscar el conocimiento interno de Jesús para más amarlo y seguirlo.
•             Ser capaz de mirar tanto bien recibido para en todo amar y servir.
•             Ser contemplativos en la acción.
•             Buscar la Mayor Gloria de Dios.


El que no escucha primero a Dios no tiene nada que decir al mundo.
Hans Urs von Baltasar
Rara vez se presentan grandes oportunidades de ayudar a otros, pero las pequeñas nos rodean todos los días. 
Sally Koch

viernes, 3 de mayo de 2013

MAYO: mes de MARÍA.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Recuerda siempre que tu Dios no es una entelequia, un abstracto, la conclusión de un silogismo, sino Alguien que te ama y a quien tienes que amar.
José Luis Martín Descalzo
Por qué crees que a muchas personas les resulta difícil mostrarse "naturales", tal como son?
Pensamiento de Oscar Wilde

Un amigo es más que un terapeuta o un confesor, 
aun cuando un amigo pueda a veces curarnos 
y ofrecernos el perdón de Dios.
Un amigo es esa otra persona con la cual podemos compartir nuestra soledad,
nuestro silencio y nuestra oración.
Un amigo es esa otra persona con quien podemos mirar un árbol y decir: 'Mira, ¡qué hermoso es!', o sentarnos en la playa y mirar como cae el sol.
Con un amigo no tenemos que decir ni hacer nada especial.
Con un amigo podemos permanecer en silencio y saber que Dios está allí, con los dos.
Henri Nouwen
Tenemos el corazón puro cuando amamos...
Tememos a los cambios. Nos inquietan. Nos alarman. En ocasiones nos arrebatan el sueño reparador. Nos  bloquean la energía que deja de circular sanamente por el cuerpo...
Nada más infundado se instala en nuestra mente. Porque la vida es cambio. Porque cada día trae sus propias alegrías y contrariedades. Porque luchar contra la corriente es de necios. Porque vivir es mudarse cada amanecer: del que era, al que voy siendo...
No hay nada más permanente que el cambio...Cambiar es vivir. 
Sabemos que a cada día le basta su afán. Y que Dios acompaña nuestros procesos. No estamos solos cuando acontecen las fluctuaciones, las transformaciones y las reformas...
Confiar en el Padre es la forma más aliviada de enfrentar los cambios que se presentan cada día antes nuestros ojos...
@Ale Vallina

jueves, 2 de mayo de 2013

El discernimiento es simplemente “dejarse llevar” por el Espíritu, alcanzar la libertad necesaria para dejarse conducir por Dios con la seguridad de que su modo es el mejor modo para nuestra realización como seres humanos. El discernimiento es descubrir la fuerza de Dios (dinamismo de integración) y del Mal (dinamismo de desintegración) en cada uno de nosotros. Discernir es conocer sus campos, conocer dónde se asientan, conocer las tácticas que utilizan y sobre todo reconocer las reacciones personales ante el buen y el mal impulso.

Cuando una comunidad cristiana vive en el amor, confiesa sus pecados, adora al Señor, perdona las ofensas y entonces vive la caridad con los demás. Y en la manifestación del amor siente la obligación de ser fiel al Señor, de cumplir los mandamientos. Es una comunidad del SI y los NOES son una consecuencia de este SI
Papa Francisco


A la hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: "Como el Padre que me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto.
Juan 15,9-11

miércoles, 1 de mayo de 2013


Mientras nuestros corazones sigan vacilando entre todas las cosas que queremos, no podremos avanzar en la vida con paz interior y gozo. Por eso necesitamos las disciplinas interiores y exteriores, para ir más allá de lo que queremos de manera inmediata y descubrir nuestra misión en la vida.
Muy a menudo queremos estar en un lugar diferente al que estamos o inclusive ser otra persona diferente de la que somos. Tendemos a compararnos constantemente con los otros y nos preguntamos por qué no somos tan ricos, o inteligentes, o simples, o generosos, o santos como ellos lo son. Tales comparaciones nos hacen sentirnos culpables, avergonzados o celosos. Es muy importante darnos cuenta de que nuestra vocación está escondida en el lugar donde estamos y en lo que somos. Somos seres humanos únicos, cada uno con un llamado en la vida, al que debemos responder. Ningún otro puede hacerlo. Y debemos responder a ese llamado en el contexto concreto del aquí y el ahora.
Nunca encontraremos nuestra vocación tratado de pensar si somos mejores o peores que otros. Somos lo suficientemente buenos para hacer lo que estamos llamados a hacer. Se tú mismo.
Henri Nouwen. Pan para el viaje

Solamente siendo quién de verdad soy  puedo ser  útil a los hermanos. Porque significa que me quiero, me acepto y me valoro…
En ocasiones cuesta creerlo, pero es así...
Cuando sea grande quiero ser niño...

Que haya trabajo para todos.
Que haya justicia para todos.
Que cada familia con su trabajo pueda alimentar, vestir y educar a los suyos.
Que así sea.

martes, 30 de abril de 2013


Siendo Cardenal, el hoy Papa Francisco escribió esta belleza que ahora les compartimos...

"Quiero creer en Dios Padre que me ama como un hijo, y en JESÚS, El Señor, que me infundió su Espíritu en mi vida para hacerme sonreír y llevarme así al Reino eterno de Vida.
Creo en mi historia, que fue traspasada por la mirada de amor de Dios y en el día de la Primavera, 21 de septiembre, me salió al encuentro para invitarme a seguirlo.
Creo en mi dolor, infecundo por el egoísmo en el que me refugio.
Creo en la mezquindad de mi alma, que busca tragar sin dar… sin dar.
Creo que los demás son buenos, y que debo amarlos sin temor y sin traicionarlos nunca buscando una seguridad para mí.
Creo en la vida religiosa.
Creo que quiero amar mucho.
Creo en la muerte cotidiana, quemante, de la que huyo, pero que me sonríe invitándome a aceptarla.
Creo en la paciencia de Dios, acogedora, buena como una noche de verano.
Creo que papá está en el cielo, junto al Señor.
Creo que el padre Duarte también está allí intercediendo por mi sacerdocio.
Creo en María, mi Madre, que me ama y nunca me dejará solo.
Y espero en la sorpresa de cada día en que se manifestará el amor, la fuerza, la traición y el pecado que me acompañarán siempre, hasta ese encuentro definitivo con ese rostro maravilloso, que no sé cómo es, al que le escapo continuamente, pero que quiero conocer y amar.
Amén."
Dios, a pesar de los escépticos 
hizo crecer jardines espirituales de dulces flores 
en el corazón de sus amigos 
Cada rosa de dulce perfume en su interior 
cuenta los secretos de lo Universal.
Su perfume, para desconcierto de los escépticos 
se esparce alrededor del mundo, rasgando el velo
Rumi

En ocasiones la vida nos invita a ser sostén de los hermanos; auxilio incondicional de los necesitados, apoyo de un amigo triste, mano tendida de un sufriente...pero nuestro corazón también está necesitado y dolorido.
No importa.
Igual seamos luz para otros. Siéndolo nos parecemos a un Jesús traicionado y abandonado por todos, pero que sin embargo no cesa en amar a los que Dios puso en su camino.
Buen martes para todos!
@Ale.

Todas las veces que sientas
la desesperación en el alma
y continúes el sonreír y el hablar
a los otros de esperanza;
Todas las veces que sientas
la muerte en el alma
y continúes el sonreír y el hablar
a los otros de la vida;
Todas las veces que te sientas tú
mismo pecado
y continúes el sonreír y el hablar
a los otros de amar y amar concretamente;
Todas las veces que tuvieras el alma
hundida en la oscuridad
y continúes el sonreír y el hablar
a los otros de luz;
Tendrás la impresión de representar
una comedia, de no vivir en la
Verdad.
Recuérdate:
esta es una comedia divina;
este es el Ideal puro;
esto es ser Jesús Abandonado.
Chiara Lubich

lunes, 29 de abril de 2013

…que para no ser heridos, levantamos muros. Que quien siembra muros, no recoge nada. Que casi todos somos albañiles de muros. Que sería mucho mejor construir puentes. Que sobre ellos se va a otra orilla, y también se vuelve. Que volver no implica retroceder. Que retroceder puede ser también avanzar…
Mario Benedetti
Avergonzarse de los propios pecados es la virtud del humilde que prepara a acoger el perdón de Dios: fue la reflexión de Francisco, el lunes 29 de abril por la mañana, durante la Misa presidida en la Capilla de la Casa de Santa Marta, en presencia de algunos empleados vaticanos del Apsa, la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica y de un grupo de religiosas. En esta oportunidad concelebraron con el Santo Padre el cardenal Domenico Calcagno, presidente del Apsa, y el arzobispo Francesco Gioia, presidente de la Peregrinatio ad Petri Sedem.
Comentando la primera Carta de San Juan, en la que se dice que “Dios es luz y en Él no hay tiniebla alguna”, el Papa Francisco subrayó que “todos nosotros tenemos oscuridades en nuestra vida”, momentos “donde todo, también en la propia consciencia, es oscuro”, pero esto - precisó - no significa caminar en las tinieblas:
“Caminar en las tinieblas significa estar satisfecho de sí mismo; estar convencido de no tener necesidad de salvación. ¡Aquellas son las tinieblas! Cuando uno se adentra en este camino de las tinieblas, no es fácil dar marcha atrás. Por ello Juan continua, porque quizás este modo de pensar lo ha hecho reflexionar: ‘Si decimos de estar sin pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros’. Miren sus pecados, nuestros pecados: todos somos pecadores, todos… Este es el punto de partida. Pero si confesamos nuestros pecados, Él es fiel, es justo hasta perdonarnos los pecados y purificarnos de toda iniquidad. Y nos presenta – ¿no es verdad? - a aquel Señor tan bueno, tan fiel, tan justo que nos perdona”.
“Cuando el Señor nos perdona hace justicia” – prosiguió diciendo el Obispo de Roma- sobre todo a sí mismo, “porque Él ha venido para salvarnos y perdonarnos”, acogiéndonos con la ternura de un padre hacia los hijos: “el Señor es tierno hacia aquellos que lo temen, hacia aquellos que van hacia Él” y con ternura “nos comprende siempre”, quiere donarnos “aquella paz que solo Él da”. “Esto -afirmó - es lo que sucede en el Sacramento de la Reconciliación” aunque “tantas veces pensemos que ir a confesarnos es como ir a la lavandería ” para limpiar la suciedad de nuestra ropa:
“Pero Jesús en el confesionario no es una lavandería: es un encuentro con Jesús, pero con este Jesús que nos espera, que nos espera como somos. ‘Pero Señor, mira yo soy así …’, me da vergüenza decir la verdad: ‘He hecho esto, he pensado esto’. Pero la vergüenza es una verdadera virtud cristiana y también humana… la capacidad de avergonzarse: No sé si en italiano se dice así, pero en nuestra tierra a aquellos que no pueden avergonzarse se les llama ‘sin vergüenza’, porque no tienen la capacidad de avergonzarse y avergonzarse es una virtud del humilde, de aquel hombre y de aquella mujer que es humilde”.
Es necesario tener confianza - prosiguió el Papa - porque cuando pecamos tenemos un defensor ante el Padre: “Jesucristo, el justo”. Y Él “nos sostiene ante el Padre” y nos defiende frente a nuestras debilidades. Pero es necesario ponerse frente al Señor “con nuestra verdad de pecadores”, “con confianza, también con gozo, sin maquillarnos… ¡No debemos jamás maquillarnos delante de Dios!”. Y la vergüenza es una virtud: “bendita vergüenza”. “Esta es la virtud que Jesús nos pide: la humildad y la docilidad”:
“Humildad y docilidad son como el marco de una vida cristiana. Un cristiano va siempre así, en la humildad y en la docilidad. Y Jesús nos espera para perdonarnos. Podemos hacerle una pregunta: entonces ir a confesarse ¿no es ir a una sesión de tortura? ¡No! Es ir a alabar a Dios, porque yo pecador he sido salvado por Él. ¿Y Él me espera para apalearme? No, con ternura para perdonarme. ¿Y si mañana hago lo mismo? Ve otra vez, y otra y otra y otra… Él te espera siempre. Esta ternura del Señor, esta humildad, esta docilidad…”.
Esta confianza “nos da respiro”. “ Que el Señor - finalizó el Papa su homilía en Santa Marta- nos dé esta gracia, este coraje de ir siempre hacia él con la verdad, porque la verdad es su luz, y no con las tinieblas de las medias verdades o de las mentiras ante Dios. ¡Que nos dé esta gracia! Así sea”. (RC-RV)

Después de veinte siglos, ¿por qué nos paraliza el miedo al futuro? ¿Por qué tanto recelo ante la sociedad moderna? Hay mucha gente que tiene hambre de Jesús. El Papa Francisco es un regalo de Dios. Todo nos está invitando a caminar hacia una Iglesia más fiel a Jesús y a su Evangelio. No podemos quedarnos pasivos.
José Antonio Pagola

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