sábado, 10 de agosto de 2013

Hay tantas buenas noticias que desconocemos. Hay tantos héroes y heroínas anónimos. Hay tanta buena gente realizando obras amorosas y regalando sonrisas...
Por eso pidamos al buen Dios que las malas noticias no nos quiten la alegría...Que no nos desorienten la maldad de algunos, las hipocresías, los dobles discursos ... y que ningún sinsabor nos arruine el gozo de sabernos hijos amados del Padre...
Aquí les subo esta hermosa noticia, que habla de amor, de amor y de amor...
@Ale Vallina.

"Esta joven lleva más de 4 años donando su cabello para los niños con cancer..."


Mientras haya un pobre en el mundo, ninguno de nosotros podrá vivir tranquilo. Mientras no haya agua potable para beber, y la gente muera infectada por enfermedades que con prevención no existirían, ninguno de nosotros podrá vivir tranquilo. Mientras las madres y sus bebés mueran en el parto por no contar con las mínimas condiciones de higiene y asistencia, ninguno de nosotros podrá vivir tranquilo. Mientras haya personas revolviendo basura para encontrar algo comestible para llevar a su tripas, ninguno de nosotros podrá vivir tranquilo. Mientras haya niños muriendo de inanición, mientras los ancianos no cuenten con la asistencia necesaria para vivir dignamente los últimos años de sus vidas, mientras haya mendicantes durmiendo en las calles, ninguno de nosotros podrá vivir tranquilo...
"35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fuí huésped, y me recogisteis; 36 Desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis a mí." Mt 25, 35-36.
@Ale Vallina

viernes, 9 de agosto de 2013

Los bellos gestos de Francisco.

http://www.aciprensa.com/noticias/matan-a-su-hermano-y-el-papa-francisco-lo-consuela-por-telefono-96076/#.UgVvFtJdBsk
La parábola del hijo pródigo es la historia que habla del amor que ya existía antes de cualquier rechazo y que estará presente después que se hayan producido todos los rechazos. Es el amor primero y duradero de un Dios que es Padre y Madre. Es la fuente del amor humano, incluso del más limitado. Toda la vida y predicación de Jesús estuvo dirigida a un único fin: revelar el inagotable e ilimitado amor materno y paterno de su Dios y mostrar el camino para dejar que ese amor dirija nuestra vida diaria.
Henri NOUWEN


Quiero pedirte...

Pedirte prestados tus ojos para poder contemplar mis cegueras.

Pedirte prestados tus brazos para tomar mi camilla y ponerme de pie.

Pedirte prestadas tus entrañas para llenarme de tu misma misericordia.

Pedirte prestado tu corazón para hacer de mi vida un sacramento de tu amor.

Pedirte prestado tu oración para poder ser contemplativo en la acción.

Pedirte prestadas tus lágrimas para aprender a sonreír con los demás.

Pedirte prestado tu peregrinar para nunca instalarme.

Pedirte prestada tu autoridad de Mesías para sólo dejarme conducir y llevar.

Pedirte prestada tu encarnación para que sin perder de vista el Reino

me embarre cada día con nuestra historia.

Marcos Aleman sj

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará.
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?
Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles, y entonces pagará a cada uno de acuerdo con sus obras.
Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de ver al Hijo del hombre  cuando venga en su Reino".

Mateo 16,24-28.

 
María es el tesoro de Dios y la tesorera de todas las misericordias que nos quiere dispensar.
San Alfonso Mª Ligorio

jueves, 8 de agosto de 2013




Ser buenas personas, cristianos verdaderos no es cosa fácil ni sencilla. Seguir a Cristo implica, en la mayoría de los casos, luchar contra el mal en todas sus formas. Enfrentarnos contra el mal que nos amenaza desde afuera, pero sobre todo luchar contra el mal que vive en nuestro interior y que pugna por vencer y arrastrarnos a sus tinieblas…Cada día de nuestras vidas se libran ese tipo de batallas en nuestro corazón: hacer el bien o decidirnos por el mal.

Ignacio también nos dice que el enemigo puede tomar distintas formas. Presentarse como “ángel de luz”, para engañarnos y someternos; u hostigarnos con razones aparentes y mentiras.

La “soberbia espiritual” es acaso una de las más peligrosas armas que utiliza el mal espíritu para someternos. De allí, la atenta vigilancia sobre nuestros actos, y la oración constante, sincera y persistente…

Somos tan débiles e imperfectos que ser “buenas personas” aunque sea la meta, implica trabajo sostenido, mucha fe y la súplica de la gracia…

Las tentaciones son muchas y variadas, pero tenemos a nuestro alcance “ la espada del Espíritu, o sea la palabra de Dios” (Ef 6,17).

Ánimo para ustedes y para mí. No estamos solos. Dios no lleva de la mano. No la soltemos…Él jamás nos abandona.

@Ale Vallina

 
Vive de tal manera que cuando te vayas de este mundo, mucho de ti aún quede vivo, en aquellos que tuvieron la buena ventura de conocerte.

miércoles, 7 de agosto de 2013



Que Ignacio, maestro del discernimiento, interceda ante Dios para que seamos siempre permeables al bien y nos alejemos del mal...

“…A veces yo le pregunto a alguna persona: 
- ¿Usted da limosnas? 
Me dicen: Sí, padre. 
- Y cuando da limosnas, ¿mira a los ojos de la gente que le da las limosnas? 
- Ah, no sé, no me di cuenta. 
- Entonces no lo encontró. Le tiró la limosna y se fue. Cuando usted da limosna, ¿toca la mano o le tira la moneda?
- No, le tiro la moneda.
- Y no lo tocaste, y si no lo tocaste, no te encontraste con él...”
El audio y el texto completo del mensaje del Santo Padre en el día de San Cayetano, lo encuentra aquí:

http://es.radiovaticana.va/news/2013/08/07/con_jes%C3%BAs_y_san_cayetano,_los_necesitados,_vamos_al_encuentro_de_los/spa-717679

martes, 6 de agosto de 2013


7 de agosto, día de San Cayetano.
Intercede Cayetano ante el Dios de la Vida para que no nos falten pan, paz y trabajo. Te rogamos por todos los desocupados y sub-ocupados para que no pierdan la esperanza y la fe.
Amén.

Es innegable que cuando sorteamos dificultades y nos sobreponemos a ellas. Cuando a pesar del dolor o del cansancio, decidimos levantarnos y continuar el camino. Cuando la vida no nos sonríe pero nosotros sí le sonreímos a ella. Cuando elegimos ver el vaso más lleno que vacío, a pesar de las contrariedades….es porque “tomamos” la fuerza que Dios nos ofrece y la llevamos a cada una de las células de nuestro ser para que nos restaure.
Cuando esto acontece, con cada hálito de respiración decimos “sí” a la fuerza divina y ya no aparentamos fortaleza, sino que somos impulsados por Aquél desde el que nos llega la vida.
@Ale Vallina

Libertad interior



Ser verdaderamente libre no consiste en hacer o decir lo que uno quiere, sino en no verse obligado a negar lo que uno siente o piensa por miedo a perder el afecto o aprecio de los demás. Muchos creen que son libres porque dicen o hacen lo que quieren sin importarles si dañan u ofenden  los demás. Confunden "verborragia y prepotencia" con libertad de expresión. Es importante decir lo que uno piensa, pero es más inteligente pensar en lo que uno dice. La verdad no se opone ni a la humildad ni a la caridad sino que encuentra en ambas su fuerza y plenitud.

P. Javier Rojas, sj


Esta es una escena real. Un chimpancé alimentó con un biberón durante varios días a un tigre recién nacido...
Una escena que tuvo a animales como protagonistas, pero que los humanos deberíamos imitar....hoy y siempre: alimentar y cuidar de los necesitados...

[Jesús…]Dedicado a liberar. Vive entregado a liberar al ser humano de toda clase de esclavitudes. La gente lo siente como liberador de sufrimientos, opresiones y abusos; los ciegos lo ven como luz que libera del sinsentido y la desesperanza; los pecadores lo reciben como gracia y perdón. Seguimos a Jesús cuando nos va liberando de todo lo que nos esclaviza, empequeñece o deshumaniza. Entonces creemos en Él como Salvador que nos encamina hacia la Vida  definitiva.
 José Antonio Pagola


lunes, 5 de agosto de 2013


La transfiguración del Señor- 6 de agosto-
En aquel tiempo, Jesús cogió a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto de la montaña, para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos. De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que, apareciendo con gloria, hablaban de su muerte, que iba a consumar en Jerusalén. Pedro y sus compañeros se caían de sueño; y, espabilándose, vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. 
Mientras éstos se alejaban, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, qué bien se está aquí. Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» 
No sabía lo que decía. Todavía estaba hablando, cuando llegó una nube que los cubrió. Se asustaron al entrar en la nube. 
Una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el escogido, escuchadle.» 
Cuando sonó la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por el momento, no contaron a nadie nada de lo que habían visto.

Lucas 9,28b-36

EL PROTOCOLO DE FRANCISCO



Es un problema para algunos que Francisco sea un Papa fuera de protocolo. A los que necesitan del protocolo para distinguirse y hacer valer su importancia, su poder y autoridad; a los que dan más importancia al aparecer y parecer que al ser, el modo de ser y proceder de Francisco al margen del protocolo, los saca de quicio porque los deja afuera.

Sin embargo, el Obispo de Roma, tiene un protocolo y habló de este protocolo, ciertamente distinto, durante el encuentro con los jóvenes argentinos en la JMJ, el jueves 25 de julio, cuando después de la visita a la “favela” de Varginha, pasó por la catedral de Río de Janeiro para ver, saludar, compartir con sus paisanos. Allí Francisco, después de decirles a los jóvenes que quería lío, “¡quiero que la Iglesia salga a la calle! ¡Quiero que nos defendamos de todo lo que sea mundanidad, de lo que sea instalación, de lo que sea comodidad, de lo que sea clericalismo, de lo que sea estar encerrados en nosotros mismos”, dijo y se preguntó: “¿Qué tenemos que hacer, padre?”, “Mirá –respondió-, leé las Bienaventuranzas que te van a venir bien, y si querés saber qué cosa práctica tenés que hacer, leé Mateo 25, que es el protocolo con el cual nos van juzgar, con esas dos cosas tienen el programa de acción”.

Para el que sabe oír o leer está bien claro: el protocolo de Francisco es el Evangelio donde Jesús habla del juicio último y dice: “Porque tuve hambre y me dieron de comer; tuve sed y me dieron de beber; fui forastero y me recibieron; desnudo y me vistieron; enfermo y preso y me visitaron… Lo que hicieron con uno de mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicieron. (Cfr. Mateo 25,31-46)

El que quiera entender que entienda. Se trata de un protocolo ciertamente diferente al que esperan algunos. Se trata del protocolo del amor, de la caridad que nos pide Jesús con el hermano.

Guillermo Ortiz sj


Antes de actuar… mira, atiende, escucha, comprueba, evalúa, distánciate, confirma y sólo después toma una decisión… no te dejes llevar por lo primero que escuchas o ves, o por tus primeras impresiones. Lo que sucede a tu alrededor, lo que hacen o dicen los demás no tiene que ver contigo necesariamente. En ocasiones vivimos como Don Quijote, construyendo nuestros propios enemigos para luego pelearnos con ellos. Conoce tus pensamientos, examina tus sentimientos, evalúa tus reacciones. No vivas con ideas prestadas o sentimientos ajenos. Cuida tu corazón y no dejes que aniden en él los fantasmas de tus propias fantasías. ¿Cómo hacerlo? Primero, reconociendo que las cualidades con las que hemos nutrido a “nuestro enemigo” son características que nosotros mismos hemos puestos. No resulta ser tan “fuerte”, “temible”, “poderoso” como lo hemos imaginado. Esas cualidades sólo existen en nuestra mente y no en la realidad. Segundo, tomando conciencia que con el flujo de nuestros pensamientos se tejen toda clase de fantasías que llegan a ser tan fuertes que parecen reales cuando en la realidad no existen. Nuestra capacidad de generar escenas y situaciones catastróficas es increíble, pero nada de eso es verdad. En este sentido, nosotros mismo elegimos cómo y cuándo sufrir. Y tercero, cada vez que quieras convertir en enemigo a alguien, piensa primero si ese enemigo no eres tú mismo. Es muy frecuente que visualicemos en algunas personas aquellas cosas que nos resultan desagradables en nosotros mismo, y en lugar de vencernos a nosotros mismos, construimos enemigos imaginarios para poder entablar una lucha que nunca acaba.  Cuando percibas que “algo” en alguna persona te resulta desagradable, antes de actuar conforme a tus primeros impulso…conoce tus pensamientos, examina tus sentimientos y evalúa tus reacciones. Tal vez lo primero que tengas que conquistar sea ti mismo.  

P. Javier Rojas, sj
Multipliquemos los panes, partiéndolos para compartir...


Haznos merecedores, Señor, de ayudar a nuestros compañeros del mundo que viven y mueren en la pobreza y el hambre. Dales, a través de nuestras manos, el pan de cada día y, a través de nuestro amor y comprensión, concédeles paz y alegría.

Pablo VI

domingo, 4 de agosto de 2013

«En qué consiste la vida?»


«  Le dijo uno de la multitud: --Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.   Y él le dijo: --Hombre, ¿quién me ha puesto como juez o repartidor sobre vosotros?   Y les dijo: --Mirad, guardaos de toda codicia, porque la vida de uno no consiste en la abundancia de los bienes que posee.   Entonces les refirió una parábola, diciendo: --Las tierras de un hombre rico habían producido mucho.  Y él razonaba dentro de sí, diciendo: "¿Qué haré? Porque ya no tengo dónde juntar mis productos."   Entonces dijo: "¡Esto haré! Derribaré mis graneros y edificaré otros más grandes. Allí juntaré todo mi grano y mis bienes,   y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años. Descansa, come, bebe, alégrate."   Pero Dios le dijo: "¡Necio! Esta noche vienen a pedir tu alma; y lo que has provisto, ¿para quién será?"  Así es el que hace tesoro para sí y no es rico para con Dios. »

Lc 12, 13-21

 Hace unos días atrás leí una frase que me agradó mucho. Decía: «A menos que reduzcas tus necesidades nunca te sentirás satisfecho». Creo que este pensamiento guarda una gran verdad. La insatisfacción crece a la vez que las necesidades, y a menos de que sepamos frenar esta dinámica interna no lograremos experimentar la verdadera plenitud que nos regala el Espíritu de Dios. Pero antes de hablar de esta plenitud avancemos un poco más en la enseñanza que nos presenta el evangelio de hoy.

No debe sorprendernos de que por momentos nos descubramos un poco más materialistas que de costumbre. Hay etapas de nuestra vida en la que estamos más atentos a la moda, a lo que tienen los demás, o simplemente imaginamos “lo bien que estaríamos” si pudiéramos tener un poco más de lo que ya poseemos. Es verdad que siempre podemos estar un poco mejor. Pero el caso es que un pensamiento de este tipo no conoce de límites. La avaricia es ciega. Y si bien conoce la magnitud de sus bienes… todo lo que tiene siempre le parece poco. 

El materialismo, que es otra manera de nombrar a la avaricia, parece tener un proceso más o menos cíclico en nosotros. Hay momentos en que estamos más pendientes, que otras veces de las cosas materiales.

No deberíamos confundir al materialismo o a la avaricia con la satisfacción genuina de  las necesidades que podríamos llamar “auténticas” o legítimas. ¿Cuáles son ellas y cómo diferenciarlas de las que no lo son?

Cuando una necesidad auténtica o legítima es satisfecha percibimos cierta plenitud en el alma. Una cierta satisfacción y agradecimiento. Pero cuando estamos infectados de la avaricia o el materialismo, inmediatamente después de satisfacer una necesidad, aparece otra con idéntica exigencia de satisfacción…. Casi no existe tiempo entre la satisfacción de una necesidad, el gozo o el placer que ello genera y la aparición de una nueva. El avaro está enfermo de insatisfacción.

Existe también otra manera de identificar si una necesidad es auténtica o legítima, o si por el contrario, nos encontramos infectados con la ponzoña de la avaricia. Al avaro le gusta presumir de lo que tiene. Es relativamente fácil darse cuenta de quien anda infectado de avaricia. A éste le gusta definirse por lo que tiene o posee. Le encanta diferenciarse de los demás y recibir un trato particular conforme a lo abultado de sus bolsillos,  a la cantidad de ceros de su caja de ahorro, o a las relaciones que posee. El avaro se pavonea de lo que tiene…Y como verdadero pavo, en cuanto te acercas a él, canta todo lo que posee, y exige ser tratado conforme a lo que atesora y a los logros de los que presume.

Ahora bien, los avaros, ¿son aquellos que acumulan bienes y riquezas materiales solamente? No. Por eso decimos que el materialismo es otra manera de llamar a la avaricia. El materialismo es un desorden por los bienes materiales que conduce a la persona a desear acumular todo lo que puede. El materialista posee una incapacidad de saborear o de gozar de sus logros. Vive temeroso de que “se le escape” lo que atesora. De que se vacíen sus alforjas... La avaricia, por el contrario,  es una enfermedad del alma que se manifiesta por la posesión de bienes materiales, pero que es apreciable también en el deseo de adquirir “bienes espirituales” con el solo objetivo de que le otorguen prestigio ante los demás. El avaro “espiritual” va por la vida buscando ser considerado como un santo!!!

Entonces, el hombre o la mujer materialistas  viven el espíritu del mundo que busca poseer todo cuanto puede. Teme perder lo que tiene y le gusta ser tratado conforme a sus riquezas. Pero el avaro espiritual, no actúa de modo muy distinto... Es verdad de que su ansia por poseer cosas materiales puede ser menor, pero de igual modo exige ser tratado conforme a sus “bienes espirituales”.  El avaro puede ser austero externamente (aunque es extraño), pero exige ser considerado como alguien “especial” conforme a la riqueza espiritual que cree llevar dentro.

La avaricia o el materialismo, ya sea nivel material o espiritual, se podrían definir como la  atadura a ser considerado especial conforme a lo que poseemos.

El avaro es un hombre miserable disfrazado de riquezas. Un rico-pobre. Es una persona que porque se percibe frágil, necesita recurrir al poder que le otorgan sus bienes. Tiene de sí mismo una imagen desdeñada que lo lleva a ocultar su fealdad detrás de sus conquistas.

Tanto uno como otro sufren de una imagen pobremente distorsionada de sí mismos. Se sienten menos y por ello recurren a cosas externas, a trofeos para compensar el poco amor a sí mismos.

Por el contrario, la plenitud que da el Espíritu de Dios nada tiene que ver con ocultarse detrás de los bienes. El hombre o la mujer que vive en el Espíritu de Dios, se saben a sí mismos queridos y amados. No buscan ser reconocidos por otros para aumentar su estima. Se reconocen valiosos  ante los ojos de Dios y está dispuesta a amar y servir a los demás. El hombre o la mujer de Dios, salen al encuentro del otro, descentrándose de sí mismos, porque se saben plenos y satisfechos.

Al materialista o avaro le gusta acumular y ensanchar sus “graneros” para ser admirados por todos, mientras que al hombre y a la mujer que se saben amados por Dios les urge “achicar” espacios, fronteras, límites para estar cerca del prójimo.

P. Javier Rojas sj




Mi querido padre Alberto Aguirre sj al que mucho quise y quiero, fallecido hace un año, solía contarme que había conocido a Monseñor Angelelli y que había sido su confesor durante varios años. Les dejo este link para que conozcan más sobre el obispo riojano asesinado hace años por desear un mundo más justo, más pacífico y más "evangélico".
@Ale
http://www.claretianos.org.ar/angelelli/home.htm

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