sábado, 7 de septiembre de 2013


"También les aseguro que si dos de ustedes se unen en la tierra para pedir algo, mi Padre que está en el cielo se lo concederá. Porque donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, yo estoy presente en medio de ellos"
Mateo 18,19-20

viernes, 6 de septiembre de 2013

Señor, hazme un instrumento de tu paz:
donde haya odio, ponga yo amor,
donde haya ofensas, ponga yo perdón,
donde haya discordia, ponga yo unión,
donde haya error, ponga yo verdad,
donde haya duda, ponga yo fe,
donde haya desesperación, ponga yo esperanza,
donde haya tiniebla, ponga yo luz,
donde haya tristeza, ponga yo alegría.

Oh, Señor, haz que yo no busque tanto
el ser consolado como consolar,
el ser comprendido, como comprender,
el ser amado, como amar.

Porque dando es como se recibe,
olvidándose de sí es como se encuentra,
perdonando es como se es perdonado,
muriendo es como se resucita para la vida eterna.

SAN FRANCISCO DE ASÍS
Acerca del ayuno de mañana 7 de setiembre...

 "Y cuando ayunen, no pongan una cara triste como hacen los hipócritas; porque ellos desfiguran  sus rostros para que los hombres vean que están ayunando. En verdad les digo que ya han recibido su recompensa. Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no hacer ver a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará" 
Mat. 6:16-18

Si la Madre Teresa viviera, estaría en Siria ayudando a la gente...

La Asamblea General de las Naciones Unidas ha querido fijar la Jornada internacional de la caridad, que se celebra este año por primera vez, en la fecha de su muerte sucedida en 1997, el 5 de septiembre: por otro lado ¿quién más aparte de Teresa de Calcuta se ha convertido en paradigma del amor incondicional hacia el prójimo? El 2013 marca también el decenio de la beatificación de la religiosa fundadora de las Misioneras de la caridad, proclamada beata por Juan Pablo II el 19 de octubre de 2003.

Del extraordinario carisma de esta pequeña religiosa Aleteia ha hablado con la periodista italiana Franca Zambonini, que fue la vicedirectora del semanario Familia cristiana y que conoció muy de cerca de la madre Teresa, describiéndola en el libro “El lápiz de Dios”, la expresión con la que le gustaba definirse.

- ¿Cómo se produjo su primer encuentro con la Madre Teresa?

La encontré en Roma cuando vino a la Academia dei Lincei a recoger el premio Balzan por la humanidad, la paz, la hermandad entre los pueblos que le fue entregado por la abnegación con la que siempre se dedicó a los pobres. Como los demás periodistas que estaban presente le hice algunas preguntas pero a mí me dijo: “Aquí me siento fuera de lugar. Ven a Calcuta”. Me pareció una idea extraña entonces pero un mes después le seguí hasta allí y entrevisté a las personas que la conocían y la ayudaban. Una experiencia agotadora y fascinante: de allí nació el libro: “El lápiz de Dios”.

- ¿Qué le llegó más de la Madre Teresa?

Lo que más llamaba la atención de que la encontrase: tener enfrente a una persona extremadamente determinada, muy firme en sus convicciones, pero al mismo tiempo disponible, “buena” si se puede usar este adjetivo sin caer en el “santurrona”. Era pequeña, pequeñísima, había que agacharse para hablar con ella, pero tenía una personalidad fortísima y daba rápidas y agudas respuestas. Nadie podía decirle que no, no porque fuese considerada santa en vida, sino por su capacidad de atraer a las personas.

- ¿Le pasó también a usted?

¡Sí! Después de la caída de Enver Hoxha, el dictador albanés, la Madre Teresa consiguió volver al país de origen de sus padres donde abrió un hogar para mujeres ancianas y pobres. Yo había ido a Albania para seguir las primeras elecciones libres del 1991 y la encontré allí: “En vez de estar ahí escribiendo siempre ¿por qué no nos ayudas?”. Así que dejé mi cuaderno y me puse a descargar sacos de arroz. Su modo de hacer brusco pero afectuoso convencía a todos: ¡Una petición suya parecía una orden! En Calcuta había muchos voluntarios europeos, pero sobre todo americanos, disponibles, que iban a encontrarse con los pobres para ayudar. Madre Teresa producía una gran fascinación al conquistar a las personas. En el Líbano con su capacidad organizativa y la ayuda de los voluntarios, consiguió ayudar a miles de jóvenes.

- ¿Si hubiese estado hoy, con la crisis siria?

Habría ido enseguida, con unas cuantas monjas y voluntarios. A ayudar, pero también a condenar el uso de las armas químicas que han masacrado a los inocentes.

- A la madre Teresa se le acusó de no incidir con su obra en las causas profundas de la pobreza…

La madre Teresa no luchaba contra la pobreza, que es una idea genérica, sino que ayudaba “al” pobre. En este sentido no se ocupaba de la política, solo de la ayuda inmediata. Por otro lado no era su trabajo eliminar las causas de la pobreza y del malestar social. Recordaba que Jesús había dicho “los pobres estarán siempre con vosotros”.

- ¿De dónde nacía su fuerza?

La fe era su fuente, era profundamente religiosa. Conseguía ser una mística y una manager, dos cosas aparentemente irreconciliables. Una gran organizadora, un genio en el llevar a cabo las cosas, pero cuando rezaba se sumergía profundamente en el coloquio con Dios. Como todos los grandes místicos –san Juan de la Cruz, santa Teresa de Ávila- pasó a través de periodos de oscuridad, pero su fe nos disminuyó.

-¿Qué nos queda hoy de sus enseñanzas?

Su ejemplo, lo que ha hecho, lo que ha sacrificado de ella misma por amor al prójimo. Es un ejemplo muy difícil de seguir en su radicalidad, pero no es una cuestión de tiempos de crisis o no: si se es generoso de corazón el modo de ayudar se encuentra siempre.
Es muy fácil romper y destruir. Los héroes son aquellos que hacen la paz y construyen.
Nelson Mandela

jueves, 5 de septiembre de 2013

No entiendo quién ha dado autorización a los Estados Unidos o a Francia para actuar contra un país [Siria] de tal modo que sin duda aumentará el sufrimiento de una población que ya ha sufrido más de la cuenta. 

Padre Adolfo Nicolás sj. Superior General de la Compañía de Jesús 
Sueño con el día en que el bien derrotado vencerá al mal triunfante.
Martin Luther King
¿Que diferencia hay para los muertos, los huérfanos y los refugiados que la loca destrucción venga bajo el nombre del totalitarismo o el sagrado nombre de la libertad y la democracia?
Mahatma Gandhi
"La revolución del amor comienza con una sonrisa. Sonríe cinco veces al día a quien en realidad no quisieras sonreír. 
Debes hacerlo por la paz."
Beata Teresa de Calcuta
"El que no vive para servir...no sirve para vivir."
Beata Teresa de Calcuta
Este 4 de septiembre Mons. Vincenzo Paglia, Presidente del Consejo pontificio para la Familia hizo público un llamamiento a todas las familias para que participen en la jornada de ayuno y oración convocada por el Papa Francisco.

Dirigiéndose a todas las familias leemos en el mensaje:


Queridísimos: la invitación del Papa Francisco a una jornada de oración y de ayuno por la paz en Siria y en todas las naciones afectadas por el drama de la guerra, debe ser atendida con gran seriedad y compromiso por todos nosotros.

Las imágenes que han dado la vuelta al mundo y las continuas trágicas noticias interpelan nuestro corazón, nuestra inteligencia, nuestra fe. Por eso los invito a acoger la propuesta del Papa y a hacer también en su hogar un gesto de ayuno y oración.

Queridos padres, no tengan miedo de proponer a sus hijos una comida austera y mínima; será motivo para explicarles lo que está sucediendo en el mundo y cómo estos hechos terribles no nos pueden dejar indiferentes. Junto a la dureza de la crónica, no olviden comunicarles la esperanza de la paz ofrecida por Cristo Resucitado, que nos ha reconciliado con el mundo no con gestos violentos y de venganza, sino con el don de sí mismo.

No olviden invitar a los abuelos y ancianos a esta comida, hecha con poco alimento y muchas palabras; si alguno de ellos ha experimentado momentos de guerra, puede contar lo que significa vivir bajo las bombas y en la incertidumbre del mañana y cómo rezaban en esos días.

Y ustedes, muchachos y jóvenes, no se quejen si el sábado no habrá mucha comida en la mesa, sino den gracias a sus padres por lo que les ofrecen, pídanles explicaciones y motivos por los que vale la pena seguir viviendo en esta tierra marcada con demasiada frecuencia por luchas y violencia.

¡Juntos, en la mesa, para rezar! Por las familias de Siria, por los niños que mueren cada día por odio y por hambre, por los gobernantes llamados a encontrar soluciones de paz y no violentas. La lectura de un salmo, de una página evangélica, un misterio del Rosario, oraciones espontáneas hechas en voz alta, un simple canto; cada familia elija el modo que mejor le parezca para interceder, para ponerse en medio entre el misterio del mal que marca nuestra historia y el Dios de la paz que la sana y la salva.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Querido Señor,
haz que la gente de la Tierra y sus líderes
tomen conciencia de la locura de una carrera armamentista nuclear.
Hoy hacemos duelos por los muertos de pasadas guerras,
pero ¿habrá alguien para hacer duelo por los muertos de la próxima?
Oh Señor, apártanos de nuestra tonta carrera hacia la autodestrucción;
permítenos ver que, en realidad,
la mayor cantidad de armas significa una mayor oportunidad para usarlas.
Por favor, Señor,
haz que los grandes talentos que has dado a tus criaturas
no caigan en las manos de los poderes y principados
para los que la muerte es el medio como también el fin.
Permítenos ver que los recursos ocultos en tu Tierra
son para alimentarnos los unos a los otros,
para ofrecernos mutuo refugio,
para hacer de este mundo un lugar donde los hombres,
las mujeres y los niños de todas las razas y las naciones
puedan vivir juntos en paz.
Danos nuevos profetas
que puedan hablar abierta, directa, convincente y amorosamente
a los reyes, presidentes, senadores,
líderes de la Iglesia y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad,
profetas que puedan hacernos librar combate para la paz en lugar de para la guerra.
Señor, date prisa para ayudarnos. ¡No llegues tarde! Amén.
Henri Nouwen


martes, 3 de septiembre de 2013

Por la Paz en Siria

El sábado 7 de setiembre tendrá lugar la jornada de “oración y de ayuno”, a la que el papa Francisco invitó a participar a todos los cristianos, pero también a los fieles de otras religiones e incluso a los no creyentes...
Te anotas? 

Orar para vivir significa, en primer lugar, que la oración tiene que estar orientada a la transformación de la vida; que una oración estéril, que no produzca en la vida del orante los frutos de las buenas obras, muestra que en el corazón del hombre no ha sucedido nada real, que el sujeto, sean cuales sean sus gustos o sus ideas o sus imaginaciones, no se ha encontrado realmente con nadie.

JUAN MARTÍN VELASCO (Orar para Vivir)



lunes, 2 de septiembre de 2013



« Aconteció que un sábado Jesús entró a comer en casa de un gobernante fariseo, y ellos lo acechaban. 7 Observando cómo los convidados escogían los primeros asientos a la mesa, les refirió una parábola, diciéndoles: 8 "Cuando seas convidado por alguien a unas bodas no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él,  9 y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: "Da lugar a este", y entonces tengas que ocupar avergonzado el último lugar.  10 Más bien, cuando seas convidado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó te diga: "Amigo, sube más arriba". Entonces tendrás el reconocimiento de los que se sientan contigo a la mesa.  11 Cualquiera que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido".  12 Dijo también al que lo había convidado: -- Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos ni a tus hermanos ni a tus parientes ni a vecinos ricos, no sea que ellos, a su vez, te vuelvan a convidar, y seas recompensado.  13 Cuando hagas banquete, llama a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos;  14 y serás bienaventurado, porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos. »

Lc 14, 1. 7-14

El evangelio es Buena Noticia porque nos ha revelado que Dios es nuestro Padre, que la salvación es gratuita y que desea que todos los hombres se salven. Pero hay además de semejante revelación, otras que hacen que en nuestra vida cotidiana ya se viva lo que llegaremos a heredar algún día. Son pequeñas, pero profundas revelaciones que hacen al comportamiento humano y que permiten comprender por qué nuestra vida por momentos parece estar rebosante de dicha y felicidad y por otras, marcada por la tristeza y la desolación.
Jesús se vale de ejemplos de la vida cotidiana para revelar el misterio insondable de un amor que nos viene de arriba y que es enteramente gratuito. De lo que acontece a su alrededor, saca ejemplos para revelarnos el misterio que yace oculto en la vida del hombre.
Cuenta Lucas en este pasaje del evangelio que Jesús había sido invitado a comer en casa de uno de los principales fariseos y notó cómo los invitados buscaban los primeros puestos para sentarse alrededor del banquete.
Al contemplar aquella escena en la que los principales y seguramente potentados fariseos ocupaban los primeros puestos, queriendo con ello demostrar a los demás el valor y lo importantes que eran, a Jesús le pareció oportuno enseñar sobre el sentido del valor de la vida y revelar la verdadera motivación de algunos comportamientos humanos.
Hay convicciones humanas que no se pueden tener si no vienen desde arriba o de lo más profundo del ser humano y una de ellas es el propio valor.
Sentir y experimentar el propio valor, no es una realidad que se consigue simulando o aparentando lo que uno no es. No se conquista a fuerza de “fanfarronear” lo que se tiene o se puede tener, no es así como uno llega a sentirse seguro de sí mismo. El ser humano no adquiere confianza en sí mismo buscando sobresalir ante los demás exagerando alguna capacidad o virtud.
La conciencia del propio valor, viene de lo alto, de arriba, de Dios. Es teniendo la certeza y la vivencia de sentirme amado por alguien, a quien jamás podré igualar y que no necesita de mis logros para amarme, como adquiero la sana conciencia de ser valioso.
Si pretendo obtener ese valor de los hombres, entro en una corriente de competencia por ser el primero en todo, que nada tiene que ver con la conciencia de la propia valía.
Cuando nuestras expectativas de vida pasan por sobresalir, por resaltar o por ocupar los primeros puestos, lamentablemente hemos optado por buscar el propio valor en donde no lograremos conseguirlo. Siempre habrá alguien que te supere a ti en algo, y alguien a quien tú superes en otras cosas. Pero no es éste el esquema de vida al que está llamado a vivir el cristiano.
Por eso, cuando Jesús vio que aquellos hombres buscaban ocupar los primeros lugares dijo «Cuando seas convidado por alguien a unas bodas no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él,  9 y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: "Da lugar a éste", y entonces tengas que ocupar avergonzado el último lugar.»
 En nuestra vida el banquete de bodas al que somos continuamente invitados por Dios, es cualquier situación en la que cada uno de nosotros somos invitados a participar. El lugar que ocupes en tu familia, en tu trabajo, en los estudios, entre los amigos o en la comunidad eclesial, debe ser aquel en el que puedes desarrollar tus máximas capacidades y potencialidades sin necesidad de aprobación y reconocimiento de los demás. Quien vive de las apariencias, quien fanfarronea o alardea por lo que tiene, busca fuera lo que no logra vivir en su interior. Quien no tiene confianza en sí mismo, quien no ha descubierto aún su propia valía, vive en un mundo de fantasía y teme despertar y encontrarse con una vida vacía y sin sentido.
Pidamos a Dios la gracia de experimentar su amor, que sepamos desterrar de nosotros la mentira y la fabulación. Que nos animemos a construir una vida cada vez más real y más comprometida con los demás.  

P. Javier Rojas sj

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