martes, 14 de octubre de 2014

¿Sabes lo que puedes hacer con la culpa malsana? Esa, que te corroe y te impide descansar adecuadamente. Esa, que te deja extenuado e inquieto. Esa, que te conduce a la desolación en términos de Ignacio, impidiéndote recibir el perdón gratuito de Dios. Según el padre José Antonio García-Monge S.J., la culpa malsana “bloquea los recursos personales para una conversión adecuada”…
Es bien sabido que los gestos externos  contribuyen a dar vida a las conductas internas. Por eso la propuesta es que realices un pequeño ritual. Comienza  escribiendo lo que te inquieta en un papel. Sencillamente vuelcas en él todo aquello que, conscientemente, reconoces como culpa malsana. También tomas en cuenta todo lo que identificas como escrúpulos, que corroen  tu alegría de ser hijo del Padre y que te impiden recibir su perdón.
A continuación, quemas el papel. Entretanto lo haces considera como Dios, mientras el papel se consume,  va sanando esos aspectos de tu vida que necesitan de su Luz y de su Amor.  Luego entierras las cenizas y agradeces por tanto bien que recibes a diario.
Limpia tu alma y vuelve a caminar…

@Ale Vallina

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