jueves, 6 de noviembre de 2014

34 Los ojos de una persona con como una lámpara que alumbra su cuerpo. Por eso, si miras con ojos sinceros y amables, la luz entrará en su vida. Pero si sus ojos son envidiosos y orgullosos, vivirán en completa oscuridad. 35 Así que, tengan cuidado, no dejen que se apague la luz de su vida. 36 Si todo su cuerpo está iluminado, y no hay en él ninguna parte oscura, entonces la vida de ustedes alumbrará en todos lados, como cuando una lámpara los ilumina con su luz.
Lc 11, 34-36

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