miércoles, 10 de diciembre de 2014


«El espíritu de Dios quiere ser experimentado. Quiere mostrarse en nosotros, para que en nosotros le conozcan los hombres. La gente percibe si nos situamos nosotros mismos en el centro o si somos transparentes para algo que es mayor que nosotros.

Se trata de una cuestión de irradiación. Irradiar a Dios significa difundir paz, indulgencia, amplitud, libertad, quietud y amor. Si los hombres perciben todo esto en nosotros, entonces también podemos hablar de Dios de manera adecuada. Pero sin esta irradiación, el discurso sobre Dios es simple teoría. Y con mucha frecuencia se reduce a pura porfía.»

Anselm Grün

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Blogroll