lunes, 1 de diciembre de 2014

Sube a nacer conmigo,
dice el poeta Neruda.
Baja a nacer conmigo,
dice el Dios de Jesús.
Hay que nacer de nuevo,
hermanos Nicodemos
y hay que nacer subiendo desde abajo.
De esperanza en esperanza,
de pesebre en pesebre,
todavía hay Navidad.
Desconcertados por el viento del desierto que no sabemos de donde viene
ni adonde va.
Encharcados en sangre y en codicia,
prohibidos de vivir
con dignidad,
sólo este Niño puede salvarnos.
De esperanza en esperanza,
de pesebre en pesebre,
de Navidad en Navidad.
Siempre de noche naciendo de nuevo,
Nicodemos.
“Desde las periferias existenciales”;
con la fe de María
y los silencios de José
y todo el Misterio del Niño,
hay Navidad.
Con los pobres de la tierra,
confesamos
que Él nos ha amado hasta el extremo de entregarnos
su propio Hijo, hecho Dios venido a menos,
en una Kenosis total.
Y es Navidad.
Y es Tiempo Nuevo.
Y la consigna es que
todo es Gracia,
todo es Pascua,
todo es Reino.
Pedro Casaldaliga

1 comentario:

  1. Que sigamos naciendo cada año como nuestro Redentor,que sigamos renovando las ilusiones y las esperanzas y que nunca perdamos la fe en la humanidad, porque entonces, estaremos perdidos.
    Saludos afecatuosos

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