sábado, 22 de febrero de 2014

El que tiene al Señor Jesús en su interior no se preocupa por no pecar, sino por amar...
La mejor persona no es aquella que tiene un mensaje, sino aquella que hace de su propia vida un mensaje.
Yasir Qadhi
Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: "¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?". 
Ellos le respondieron: "Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas".
"Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?".
Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo".
Y Jesús le dijo: "Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo.
Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella.
Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo"
Mt 16,13-19.

viernes, 21 de febrero de 2014




Un día como hoy pero hace 13 años Jorge Mario Bergoglio, hoy Francisco, fue nombrado Cardenal por el entonces Juan Pablo II, hoy beato y próximo santo...
Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. 
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará.
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida?
¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?
Porque si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con sus santos ángeles".
Y les decía: "Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de haber visto que el Reino de Dios ha llegado con poder".
Marcos 8,34-38.9,1

jueves, 20 de febrero de 2014

¿Por qué un día con María? Porque Ella es la dueña de nuestro corazón. Porque es la que nos lleva a su Hijo. Porque es nuestra Madre y la de la Iglesia.
Porque un día a su lado tiene otro color. El de su mirada…
¿Qué tiene María? Decía el padre Ignacio Larrañaga: “No sé qué tiene María. Allá donde ella se hace presente se da una presencia clamorosa del Espíritu Santo. Esto acontece desde el día de la Encarnación".
Que Ella nos ponga, siempre, con su Hijo.

El Evangelio en Casa
Cuando contemplamos a María, corremos el peligro de imaginarnos que en ella todo fue fácil y transparente, que ella lo sabía todo... pero los Evangelios no nos pintan semejante idilio. Al contrario, nos presentan a María caminando en la oscuridad de la fe... Ella no lo comprendía todo, sino que tenía que asumir los caminos misteriosos de Dios. Pero confiaba. Su fe iba creciendo con la ayuda de la reflexión y de la meditación.
Leonardo Boff
Mujer entre todas las mujeres, reaviva en mí la esperanza que se adormece.
Fritz Westphal
Hasta que no aprendamos a vivir como lo hizo María el mundo seguirá siendo violento...
Dormí y soñé que la vida era alegría; desperté y descubrí que la vida era servicio. Serví y descubrí que en el servicio se encuentra la alegría. 
Rabindranath Tagore

El Papa explica por qué confesarse ante un sacerdote

Cada vez que traemos a nuestra página una imagen de María, una cita que hace mención a su vida, o una reflexión sobre su SI generoso todos respondemos con gran amor y veneración.
¿Qué encarna María para los católicos del mundo entero? ¿Qué representa Ella, la llena de gracia, en nuestros corazones?
No hay dudas de que desde que Jesús nos donó a su Madre, Ella pasó a formar parte de nuestras vidas sedientas de su amor. Allí anidó y creció este modelo de mujer y madre, valiente, sencilla y creyente.
Su andar discreto, su fidelidad en todo momento y circunstancia para con la misión que Dios le había encomendado a Su Hijo, y  su santidad nos emocionan y admiran.
¿Cuántos de nosotros desearíamos parecernos a Ella?...tener sus modos, su sensatez, su don de discernimiento de la voluntad del Padre sin caprichos ni veleidades de ningún tipo…
¿Quién no desearía poseer algunas de sus numerosas virtudes?. Su mansedumbre, su afabilidad, su bondad, su ternura…
María es la puerta por la que el Señor irrumpió en la humanidad en cuerpo y espíritu. Se entregó a Él y nos enseñó lo que es el verdadero abandono.
A Ella van nuestros ruegos. A Ella le entregamos nuestros gozos y dolores. A Ella, mediadora de todas las gracias, le decimos como otrora lo hizo Ignacio: “Que nos ponga con su Hijo”.
Amén.
@Ale Vallina


miércoles, 19 de febrero de 2014

Verdaderamente, ella fue fuerte y tierna, dulce y firme a la vez, olvidada de sí misma y generosa con nosotros. A ella es a quien conviene amar y reverenciar por encima de todas las cosas, después de la Trinidad Suprema.
San Buenaventura

JAIRO - CARPINTERÍA JOSÉ - VIDEOCLIP

Y todo cuanto hagan, de palabra o de obra, háganlo todo en el nombre del Señor Jesús.

Col 3, 17
Existe gente maravillosa. Todos conocemos a esa clase de personas que tras haberse caído cien veces se levantan ciento una. Pacientes, esforzados, tenaces siguen  a pesar  de que el camino, en ocasiones, se les vuelve adverso y empinado. Perseverantes y hasta testarudos insisten en recomenzar y en ver el vaso “medio lleno” entre las nubes negras de la adversidad.
Esas personas nos sirven de ejemplo porque a pesar del horizonte enrarecido no se desaniman y renacen de entre sus dolores y sus decepciones. Muchas poseen una confianza “todo terreno” en Dios y en las  fuerzas que vienen de Él, como agua que brota de un manantial.
Felices los que confían que después de la tormenta siempre sale el sol y no se dejan vencer por el desaliento…porque reconocen al Dios que los habita.

“Yo sé que Dios está por mí.
En Dios cuya palabra alabo,
en Yahvé, cuya palabra alabo,
en Dios confío y ya no temo,
¿qué puede hacerme un mortal?”.
Salmo 56 (55)  11 – 12

@Ale Vallina

martes, 18 de febrero de 2014

Jesús sabía que Dios no es el Juez severo y riguroso del que hablaban con tanta seguridad aquellos maestros que ocupaban los primeros asientos en las sinagogas. El conoce bien el corazón del Padre. Dios entiende a los pecadores; ofrece su perdón a todos; no excluye a nadie; lo perdona todo. Nadie ha de oscurecer y desfigurar su perdón insondable y gratuito.

José Antonio Pagola


El gesto más provocativo y escandaloso de Jesús fue, sin duda, su forma de acoger con simpatía especial a pecadoras y pecadores, excluidos por los dirigentes religiosos y marcados socialmente por su conducta al margen de la Ley. Lo que más irritaba era su costumbre de comer amistosamente con ellos.
José Antonio Pagola
Niña iraquí de un orfanato que extrañaba tanto a su mamá que la dibujó en el piso para poder dormir con ella...


lunes, 17 de febrero de 2014


Vivir la inmediatez es algo muy distinto de “vivir el presente”. Porque mientras ésta es la actitud positiva de quien sabe valorar y gozar los momentos internamente. De quien construye su vida desde la roca firme de la esperanza…vivir la inmediatez es la actitud que quien la ha perdido. Aquel que vive la inmediatez es el hombre desengañado y desilusionado de sus propias seguridades. Aquel hombre o aquella mujer que no han sabido trascenderse a sí mismos y han construido durante mucho tiempo su “casa (su vida) sobre arena”.
El hombre de la inmediatez pierde la capacidad de maravillarse ante la belleza porque ha desarrollado un vertiginoso dinamismo de consumo que convierte todo lo creado, e incluso a las personas, como algo que se “usa y se tira”… El hombre de la inmediatez vive ansioso y acelerado porque sabe que todo se acaba y perece, pero en lugar de pararse positivamente ante esta realidad y disfrutar a fondo todo lo que vive en el hoy, prefiere atragantarse consumiendo todo lo que puede como si con esa actitud pudiera arrancarle algo al tiempo que fluye. El hombre de la inmediatez se encuentra triste y desanimado porque no puede controlar nada y llora ante lo que se va y termina.


P. Javier Rojas sj

Los cristianos deben tener paciencia, no resignación.
Francisco.
Donde quiera que pongas tu mirada, donde quiera que fijes tu atención, donde quiera que un átomo subsista, encontrarás a Dios.

En las formas diversas de las nubes, en los rayos dorados que da el sol, en el brillo que lanzan las estrellas, encontrarás a Dios.

En los dulces balidos que en los prados el rebaño da al silbo del pastor, en los trinos cambiantes de las aves. encontrarás a Dios.

En la sangre que corre por tus venas, en la misma conciencia de tu yo, en los propios latidos de tu pecho, encontrarás a Dios.

En la santa figura de la madre cuyo seno la vida te donó, en la franca sonrisa de una hermana, encontrarás a Dios.

En las lindas pupilas de la joven que de amores prendió tu corazón, en la grata visión de un ser querido, encontrarás a Dios.

En las horas de sombra y amargura cuando a solas estés con tu dolor si le buscas en la sombría noche encontrarás a Dios.

Arturo Gutierrez Martin

domingo, 16 de febrero de 2014


«Sabiduría y Coherencia»


«7 ``No piensen que he venido para poner fin a la Ley o a los Profetas; no he venido para poner fin, sino para cumplir. 18 ``Porque en verdad les digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la Ley hasta que toda se cumpla. 19 ``Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. 20 ``Porque les digo a ustedes que si su justicia no supera la de los escribas y Fariseos, no entrarán en el reino de los cielos. 21 ``Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: `NO MATARAS' y:`Cualquiera que cometa homicidio será culpable (responsable) ante la corte.' 22 ``Pero Yo les digo que todo aquél que esté enojado con su hermano será culpable ante la corte; y cualquiera que diga: `Insensato (Inútil)' a su hermano, será culpable ante la corte suprema (el Sanedrín); y cualquiera que diga: `Idiota,' será merecedor del infierno de fuego. 23 ``Por tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. 25 ``Ponte de acuerdo pronto con tu adversario mientras vas con él por el camino, no sea que tu adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y seas echado en la cárcel. 26 ``En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.
 27 ``Ustedes han oído que se dijo: `NO COMETERAS ADULTERIO.' 28 ``Pero Yo les digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón. 29 ``Si tu ojo derecho te hace pecar, arráncalo y tíralo; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. 30 ``Y si tu mano derecha te hace pecar, córtala y tírala; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo vaya al infierno.
 31 ``También se dijo: `CUALQUIERA QUE REPUDIE A SU MUJER, QUE LE DE CARTA DE DIVORCIO.' 32 ``Pero Yo les digo que todo el que se divorcia de su mujer, a no ser por causa de infidelidad, la hace cometer adulterio; y cualquiera que se casa con una mujer divorciada, comete adulterio. 33 ``También han oído que se dijo a los antepasados: `NO JURARAS FALSAMENTE, SINO QUE CUMPLIRAS TUS JURAMENTOS AL SEÑOR.' 34 ``Pero Yo les digo: no juren de ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 35 ni por la tierra, porque es el estrado de Sus pies; ni por Jerusalén, porque es LA CIUDAD DEL GRAN REY. 36 ``Ni jurarás por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro ni un solo cabello. 37 ``Antes bien, sea el hablar de ustedes: `Sí, sí' o `No, no'; porque lo que es más de esto, procede del mal (del maligno).»
                   Mt 5, 17-37



¿Cómo vivir con sabiduría y coherencia en este tiempo? ¿De qué manera podemos lograr vivir sabiendo que somos guiados por el Espíritu de Dios en todo tiempo sin temor a seguir nuestros propios pareceres y en favor del provecho propio.?
En muchas ocasiones tenemos la impresión de que no estamos obrando bien. En otras sentimos que deberíamos obrar de otra manera pero hay algo dentro de nosotros que no nos deja hacerlo. Y por supuesto, que son muchos más los momentos en que los que deseamos saber si estamos obrando bien realmente. Nos preocupa y nos interesa saber si estamos haciendo lo correcto.
Aún si actuamos sin preguntarnos sobre la bondad de nuestros actos, en algún momento nos asalta la duda y queremos saber si estamos procediendo de manera adecuada. Hasta la persona más “mala y dañina” en algún momento o situación se lo pregunta. No todos somos buenos o malos al cien por ciento, verdad?...Hay bondad en nuestro corazón siempre. Aunque no le demos lugar para que se manifieste abiertamente en todas partes.
¿Cómo estar seguros de que obramos según la sabiduría de Dios y en coherencia con la fe que profesamos?
Quiero compartir con ustedes algunos criterios que pueden ayudar a ello.
En primer lugar, tenemos que cultivar la libertad interior. Es decir, saber recibir nuestros sentimientos, pensamientos, sensaciones sin temor. Ellos fluyen dentro de nosotros sin que les digamos cuando aparecer o en qué momento detenerse. Simplemente aparecen sin pedirnos permiso. Si aprendemos a darles cabida podremos examinarlos, conocerlos y luego tomar una determinación. Cuando podemos conocer nuestro propio mundo interno adquirimos mayor conocimiento de nuestras capacidades y limitaciones. Y cuando esto ocurre adquirimos mayor destreza para elegir qué hacer y cómo proceder en un determinado momento. Muchas personas temen conocer su mundo interior y por ello no llegan a ser libres interiormente. Viven y actúan guiados por sentimientos que no conocen, con pensamientos que no examinaron y desconfiando de todo y de todos.
Si algo te atemoriza examínalo,  solo así lograras dejar de actuar por un impulso ciego. Por lo tanto, cultivar la libertad interior significa aprender a que en mi mundo interior hay vida y necesitamos conocerlo para saber cómo proceder. 
En un segundo lugar, aprender a aceptar al otro con dignidad y compasión. Si existe algo que falta a nuestras relaciones personales eso es la capacidad para aceptar al otro. Lo cual no significa aprobar todo lo que la otra persona está dispuesta a hacer y expresar, sino aprender a recibir el mundo afectivo de la otra persona sin juzgarlo. Lo que requerirá además saber tomar una distancia prudencial de sus emociones para ayudarlo a tomar consciencia de lo que está experimentando.
Muchas veces cuando otros nos reclaman que no los entendemos, lo que en realidad están diciéndonos es que no los dejamos expresarse como realmente necesitan hacerlo.  Si aceptamos nuestro propio mundo interior con libertad podremos aceptar también el ajeno. Cuando dos o más personas están dispuestas a expresarse libremente aprenden a buscar manera de responder mejor a las dificultades que se les presentan. En la medida en que aceptamos a los demás con sus propios sentimientos y sin cercenar o recortar sus propias experiencias, los ayudamos para que puedan conocerse mejor y nosotros aprendemos a ser compasivos.
Por último, creo que para saber si actuamos con sabiduría y coherencia, necesitamos examinar si con lo que decimos y hacemos estamos buscando el bien y la paz.
Si realmente aprendemos a conocer nuestros propios sentimientos y pensamientos sin negarlos o reprimirlos, adquirimos mayor libertad ante ellos. Ya no actuamos por impulso ni dejamos que sean las meras sensaciones corporales o afectivas las que nos llevan a hacer algo, sino que las conocemos, las examinamos y sólo después decidimos qué hacer. Sin esta acogida del propio mundo interno difícilmente estaremos dispuestos a recibir el mundo afectivo del otro. Y saber recibir el propio mundo interno y del otro, es crucial para obrar bien y construir la paz.
Cuando nos preguntamos si estamos obrando bien es porque intuimos que nos falta más información para estar seguros. La conciencia se queda en paz cuando tiene a disposición la información suficiente para obrar bien. Pero si carece de lo necesario u obra de manera contraria a la información que posee, siempre quedará intranquila. 
Jesús afirma que ha venido a dar cumplimiento de la ley. Esa ley es la que el Espíritu de Dios escribe en el corazón del ser humano y nosotros la llamamos conciencia. Dios nos inspira obrar el bien y la paz mediante su Espíritu de sabiduría. Es la acción divina la que corrige nuestros desvíos y nos impulsa a vivir con coherencia…
Pidamos a Dios, que su Espíritu divino nos ayude a mirar nuestro propio mundo interno con curiosidad creativa a fin de examinar todo y quedarnos con lo bueno. Que seamos abiertos para acoger el mundo afectivo de los demás a fin de ayudarlos a que se conozcan en profundidad, y que de esta manera seamos sabios y prudentes al momento de obrar.

P. Javier  Rojas sj

Blogroll