sábado, 1 de marzo de 2014

Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.
Gandhi
Solamente soy una pobre alma extraviada que se esfuerza en ser totalmente buena.
Gandhi

Le trajeron entonces a unos niños para que los tocara, pero los discípulos los reprendieron. 
Al ver esto, Jesús se enojó y les dijo: "Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos. 
Les aseguro que el que no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrará en él". 
Después los abrazó y los bendijo, imponiéndoles las manos. 
Mc 10,13-16.

viernes, 28 de febrero de 2014

[TEXTO COMPLETO] Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2014

[TEXTO COMPLETO] Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2014
Mírate. Dios te quiere así como eres, especial y único...
Él te ve bello, perfectible, confía en tus dones y potencialidades...
Depender de otra persona para estar alegre o triste es ir contra la realidad. La felicidad y la alegría no pueden venirme desde afuera. Están dentro de mí.
Lo que venga de afuera puede estimularme más o menos, pero no puede darme ni una pizca de felicidad; sólo yo puedo actualizar y expresar desde mi propia realidad, las potencias de amor que pueden hacerme feliz.
Anthony de Mello sj
Hace un año renunciaba Benedicto XVI. Una noticia que nos tomó por sorpresa y que culminó con la elección de Francisco como Pontífice de la Iglesia Católica.
Te damos gracias Señor por Benedicto y por el Papa Francisco. Oramos por ellos.

jueves, 27 de febrero de 2014

Señor, vengo cansado del trabajo,
cansado de la lucha y de mí mismo.
Dame Señor, la fuerza de tu brazo,
reconforta la fatiga de mi camino,
y allí dónde los triunfos han sido escasos,
que tu gracia abunde
en frutos eternos.
En espera de esta hora de silencio y paz,
recorro la senda de este día,
para hablarte, Señor, para escucharte
y poner confiado en Ti,
mis preocupaciones y alegrías.
Cerca de Ti, al atardecer, reencuentro la paz
y, con todos los seres humanos,
hijos tuyos y hermanos míos,
te ofrezco el trabajo, el descanso y el amor.
Anónimo
La oración es buscar nuestro hogar donde Dios lo ha construido - en la intimidad de nuestros corazones .
Henri J. M. Nouwen
Una foto que nos saca una sonrisa.
Francisco y un "mini papa"...
Si te das a la oración conseguirás que Dios se te manifieste y te enamores de Él. En la oración nuestra alma lo busca, y si es con ansias de conocerlo y amarlo, Jesús levanta un tanto su velo que lo encubre y muestra su divina Faz radiante de hermosura y suavidad. Otras veces, abre la herida de su corazón y nos señala los tesoros de sus infinitas bondades y de su amor. Y otras veces, deja oír su dulce voz que deja al alma deshecha en amor y arrepentimiento.
Santa Teresa de los Andes

miércoles, 26 de febrero de 2014

Si alguien me hubiera vaticinado lo que experimento contigo, oh Dios, lo habría rechazado como un delirio. Todavía ahora, cuando la experiencia abarca toda mi persona, lo que vivo supera mi capacidad de comprensión. Camino a través del fuego y no me quemo. Llevo una pesada carga, y no me oprime. Lo que me infundía pavor ha ocurrido y, aun así, sigo viva. Estás conmigo, y puedo soportar la incertidumbre, asumir el dolor. Yo, que soy impaciente, puedo esperar confiada, desprenderme de mí y de todo lo mío. Tú luchas por mí. Como un sello, tu obra debe dejar su impronta en mi alma, de modo que ya nunca olvide lo que puedes hacer.


Sabine Naegeli, “Die Nacht Ist Voller Sterne”

Entrevista José AntonioPAGOLA _ Foro Iglesia Viva BURGOS

Juan le dijo a Jesús: "Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre, y tratamos de impedírselo porque no es de los nuestros".
Pero Jesús les dijo: "No se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí.
Y el que no está contra nosotros, está con nosotros.

Marcos 9,38-40.

martes, 25 de febrero de 2014


Nadie te dirá lo que has de hacer, nadie tomará en tu nombre las decisiones que sólo a ti te corresponde tomar. Puede haber consejos, reacciones, incluso teoría y doctrina; pero la decisión final nunca se puede delegar.
Carlos G. Vallés sj "Ligero de Equipaje

Perdonar no es olvidar, es recordar con nuevos ojos...
Lluvia persistente en Mendoza. Las gotas caen, una tras otra, en rítmico compás. Sin pausas. Empapándolo todo. Un frío inusual para este verano que aún no se va. Y la imposibilidad de dormir recordando un “ranchito” de latas y maderas que casualmente vi por estos días circulando por un barrio muy humilde. Uno de tantos que se levantan endebles y frágiles en las proximidades de cantidad de  ciudades por el mundo.
En esa casita todos  deben estar mojados. Una construcción en esas condiciones no tiene ninguna chance de estar “seca” por estas horas… Y no dejo de pensar en las personas que la habitan.
¿Tendrán niños pequeños?, ¿Habrán comido algo hoy? ¿Algún vecino los habrá provisto de una manta adicional?
Las gotas golpean los vidrios de mi ventana y parecen lágrimas que lloran tanto dolor. Porque hay más “ranchitos” que se empapan y más gente que pasará una más de tantas noches heladas y sin abrigo…
Llegan a mi memoria en este insomnio lluvioso las palabras de San Alberto Hurtado: “el pobre es Cristo”. No puedo dormir en paz con tantos Cristo mojándose alrededor…
Mi esperanza es que mañana salga el sol. O que seamos nosotros soles para otros…

@Ale Vallina

lunes, 24 de febrero de 2014

La finalidad de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola consiste en hacerse profundamente libre para buscar, hallar y cumplir la voluntad de Dios en la historia humana, personal y social.
Tony Mifsud S.J.
"...magis, el mayor desarrollo posible de las capacidades y cualidades de que cada uno ha sido dotado, no para el propio provecho egoísta sino para desarrollarlas lo más posible al servicio de los demás".
Peter - Hans Kolvenbach SJ

domingo, 23 de febrero de 2014

Ignacio era un pedagogo que aprendía de la experiencia. Su espiritualidad no parte de principios abstractos de perfección sino de lo concreto, de los toques directos de Dios...
"Exercicios spirituales, se entiende todo modo de examinar la consciencia, de meditar, de contemplar, de orar vocal y mental, y de otras spirituales operaciones, según que adelante se dirá. Porque así como el pasear, caminar y correr son exercicios corporales, por la mesma manera todo modo de preparar y disponer el ánima, para quitar de sí todas las afecciones desordenadas, y después de quitadas para buscar y hallar la voluntad divina en la disposición de su vida para la salud del ánima, se llaman exercicios spirituales"
Ignacio de Loyola, "Ejercicios Espirituales", 1ª Annotación
"Dónde me quieres llevar, Señor?"
Ignacio de Loyola

«Transformar nuestro mundo »


« 38 "Oísteis que fue dicho: "Ojo por ojo y diente por diente".  39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;  40 al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;  41 a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.  42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues.  43 "Oísteis que fue dicho: "Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo".  44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os odian y orad por los que os ultrajan y os persiguen,  45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos y llover sobre justos e injustos.  46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?  47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?  48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.»

Mt 5, 38-48

Cuántas veces, al escuchar las palabras de Jesús, hemos dicho « ¡Este lenguaje es muy duro! ¿Quién puede seguirlo?»  y lentamente nos apartamos de su presencia y «dejamos de seguirlo».
¿Por qué nos parece a veces que el lenguaje del evangelio es duro? «12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz,  más penetrante que espada de dos filos. Penetra hasta la raíz del  alma, y del espíritu, sondeando los huesos y tuétanos para probar los deseos y los pensamientos más íntimos.  13 Toda criatura es transparente ante ella; todo queda desnudo y al descubierto a los ojos de Aquél al que debemos dar cuentas.» (Heb 4, 12-13).
Las palabras de Jesús confrontan nuestra vida entera. Dios lo quiere todo, lo toma todo y transforma todo lo que le ofrecemos pero necesita que seamos francos y abiertos a su gracia.  Dios quiere que todo hombre se salve, y desea que su Reino se extienda a todos los rincones del mundo y del corazón humano derribando los muros de violencia, de egoísmo, de indiferencia y  de apatía.
Su mensaje invita a mirar de manera adulta nuestras actitudes conforme a la fe que profesamos. ¿Hay coherencia entre los actos y las palabras? ¿Se extiende nuestra fe más allá del espacio del templo o de la comunidad cristiana? Nuestra creencia en Jesucristo y su evangelio ¿prevalecen ante la violencia, la corrupción y la mentira reinante en nuestra sociedad?
En este evangelio, hay un llamado profundo a revisar nuestros comportamientos y actitudes que brotan del corazón del cristiano ya iluminado y fecundado por la gracia de Dios. Con su lenguaje un tanto desafiante Jesús, espera del oyente, una respuesta sincera y verdadera. Sus preguntas son claras y no se prestan a equívocos «Si aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No obran así también los pecadores?  Y si saludan a sus hermanos solamente, ¿qué hacen de más? ¿No lo hacen también los que no conocen a Dios?»
Nuestra fe es un don de Dios que no se recibió para «colocarla debajo de un cajón o debajo de la cama» (Mc 4, 21), ni para enterrarla avergonzado sin hacerla fructificar (Mt 25, 25). Nuestra fe es la fuerza y la certeza de Dios que nos impulsa a comunicar, a aquellos que no creen o que no conocen a Dios, la existencia de un Padre misericordioso que nos invita a todos al banquete de su Hijo.
Las decisiones que tomamos en nuestra vida cotidiana fortalecen o socavan nuestros valores. Y si no tomamos las precauciones necesarias nos convertiremos en hombres y mujeres sin base moral y espiritual. Nuestras actitudes cotidianas, nuestras decisiones, nuestra manera de proceder, no pueden estar a merced de la cultura reinante. Estamos llamados a transformar la cultura con nuestra vida iluminada y sustentada en Cristo. 
El amor que hemos recibido de Dios es para comunicar, y a veces enfrentar, a aquellos que rigen su vida por medio del odio y la violencia. Porque, si sólo nos comunicamos amor entre los que nos queremos ¿qué recompensa merecemos?, «¿No obran así también los pecadores».
Nuestra fe es para el mundo, y no para los Templos. En ellos los cultivamos y alimentamos, pero es en la calle, en la oficina, en el vecindario, en colegio… donde tenemos que vivirla. Preguntémonos con sinceridad ¿Vivo conforme a los principios del evangelio o me dejo influir por el modo común de actuar? ¿Ante el odio, respondo con odio? ¿Ante la ofensa, respondo con venganza? Ante la mentira, la violencia y la corrupción ¿cómo respondo?
Estoy convencido de que si el cristiano de hoy no toma en serio su opción por Cristo y el evangelio y actúa conforme a su fe, transformando la cultura reinante con sus valores y principios evangélicos, no habrá esperanza para los que vengan.
Nosotros, los que hemos recibido de Dios tanto amor, compasión y misericordia debemos sembrar generosamente estas semillas en el difícil, seco y a veces duro terreno del tiempo que nos toca vivir. Pero sabemos que Dios hará fecundar lo que humildemente podamos aportar. Tú llevas el tesoro de la fe, en vasija de barro ¡Comunícala! Sin miedo, sin vergüenza. Tu familia lo necesita, el lugar en el que vives lo anhela, este mundo lo espera, aunque a veces no lo sabe.
No dejes que esta sociedad se convierta en presa fácil de los poderosos y los manipuladores, de los demagogos y de los mentirosos. Vence al mal con el bien, al odio con el perdón y a la venganza con la compasión. Y entonces serás “perfecto” como tu Padre que está en los cielos.



 P. Javier  Rojas sj

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