viernes, 11 de julio de 2014



Para mí, la oración es un impulso del corazón, una simple mirada dirigida al cielo, un grito de agradecimiento y de amor, tanto en medio de la tribulación como en medio de la alegría. En fin, es algo grande, algo sobrenatural, que me dilata el alma y me une con Jesús.
Santa Teresa de Lisieux

miércoles, 9 de julio de 2014

Sólo quien ama entiende que cuanto más grandes somos en la humildad, más cercanos nos hallamos de la verdadera grandeza!... ¡Sólo quien ama sabe dejar paso al sol, y se oculta como la luna!... ¡Sólo quien ama besa con cariño, como Dios, las cosas pequeñas, para que la persona amada pueda encumbrarse a la altura!... ¡Sólo quien ama da gracias a la llama por su luz, y acaricia la lámpara que, en la sombra, sostiene esa llama!... ¡Sólo quien ama prepara en la noche las flores, y deja al día que se lleve el agradecimiento!... ¡Sólo quien ama en silencio logra escuchar las palabras de amor que el mundo entero y la vida le están susurrando incesantemente al oído!... ¡Sólo quien ama, en fin, acepta ser como las estrellas, que no temen parecer en la noche gusanitos de luz, con tal de alumbrar al viajero en su camino!
Rabindranath Tagore

martes, 8 de julio de 2014

Y amar... es aceptarse como uno es y no como uno quisiera ser o haber sido.
Reconciliarse con los propios límites, sin que esto signifique cruzarse de brazos o quedar satisfecho. Reconocer que somos autores de ciertos capítulos o páginas de nuestra historia que preferiríamos no haber escrito. Que existen, al menos, algunos párrafos o frases que nos gustaría borrar para no volver a leerlos. Es, en una palabra, abrazarse con la propia pequeñez y finitud, sin nostalgias infantiles, con una mirada realista, llena de comprensión y ternura.
Eduardo López Azpitarte S.J. "Amarse a Sí Mismo".

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