martes, 3 de marzo de 2015

Trata de situar en su verdadera dimensión, tus aspectos negativos. La Cuaresma es el tiempo aconsejable para emprender esta marcha. Hay personas que viven lastimándose por los errores que cometen o que han cometido, llegando al punto del maltrato y la autoagresión permanente. 
¿Te arrepientes de tus fallos y faltas? ¿Te arrepientes del mal que has cometido y del bien que pudiste hacer y no llevaste a cabo? Pues bien: estamos en el punto de partida de un camino de cambio. El reconocimiento de lo que no anda bien, es el primer paso. Luego, deberán venir otros, más audaces y firmes: el acercamiento al sacramento de la reconciliación, la oración audaz y valiente, una mirada de elogio cada vez que logres vencerte a ti mismo, la actitud de auto perdón (que no significa ser autoindulgentes al extremo, sino sabernos “pecadores perdonados”) y, especialmente, el reconocernos hijos amados por un Padre que confía en nuestra capacidad de enmendar errores y de mejorar el rumbo hacia los valores del Reino.
Haz lo que puedas, pero no dejes de hacerlo....
Con lo que puedas, que es mucho más de lo que crees…
Y donde quiera que te encuentres, empieza ahora mismo…
@Ale Vallina

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