viernes, 24 de abril de 2015

No hay que pensar el aire
para que se filtre
al último rincón de los pulmones,
ni hay que imaginar la aurora
para que decore el nuevo día
jugando con los colores y las sombras.
No hay que dar órdenes
al corazón tan fiel,
ni a las células sin nombre
para que luchen por la vida
hasta el último aliento.
No hay que amenazar
a los pájaros para que canten
ni vigilar a los trigales
para que crezcan,
ni espiar la semilla de arroz
para que se transforme
en el secreto de la tierra.
En dosis exacta
de luz y de color,
de canto y de silencio,
nos llega la vida sin notarlo,
don incesantemente tuyo,
trabajador sin sábado,
Dios discreto.
Para que tu infinitud
no nos espante,
te regalas en el don
en que te escondes.

Benjamín González Buelta SJ

jueves, 23 de abril de 2015


Si nos mantenemos cerca de la Palabra de Jesús, reflexionando en ella, rumiándola, comiéndola como pan para el alma, entraremos aun más hondo en el amor eterno de Dios.
Henri Nouwen

miércoles, 22 de abril de 2015

La resurrección de Jesús fue un acontecimiento oculto. Jesús no resucitó de la tumba para desconcertar a sus adversarios ni para proclamar su victoria o demostrar a quienes lo crucificaron que, después de todo, tenía razón. Jesús resucitó como una señal, para quienes lo amaban y seguían, de que el amor de Dios es más fuerte que la muerte. A las mujeres y a los hombres que se habían comprometido con Él les reveló que su misión había llegado a su término. A quienes compartían su ministerio, les asignó la sagrada tarea de invitar a la gente a una nueva vida con Él.
El mundo no tuvo noticia de ello. Sólo aquellos que Él trataba familiarmente, con quienes había partido el pan y a quienes dijo palabras de paz, fueron conscientes de lo sucedido. Y a pesar de todo, fue un acontecimiento oculto el que liberó a la Humanidad de la condena de la muerte.
HENRI NOUWEN.
22 de abril: Día de Santa María Virgen, Madre de la Compañía de Jesús.
Un día como hoy en 1541, San Ignacio y los primeros jesuitas emitieron sus votos solemnes, en Roma.

martes, 21 de abril de 2015

¡Qué importante es el trabajo de autoconocimiento! No tanto para mirarnos en el espejo egocéntricamente, sino para descubrirnos, reconocernos, amarnos, perdonarnos, armonizarnos…Y luego, con todo ese tesoro, lanzarnos a colaborar solidariamente con el prójimo que más nos necesita. Dentro de nuestra familia, barrio y comunidad.
De nada sirve conocernos y no brindarnos a los demás…
P. Javier Rojas sj y Ale Vallina

lunes, 20 de abril de 2015

Padre, me pongo en tus manos,
haz de mí lo que quieras,
sea lo que sea, te doy las gracias.
Estoy dispuesto a todo,
lo acepto todo,
con tal de que tu voluntad se cumpla en mí,
y en todas tus criaturas.
No deseo nada más, Padre.
Te confío mi alma,
te la doy con todo el amor
de que soy capaz,
porque te amo.
Y necesito darme,
ponerme en tus manos sin medida,
con una infinita confianza,
porque Tú eres mi Padre.
Charles de Foucauld

Blogroll