sábado, 30 de mayo de 2015

-Seré siempre buen amigo de mí mismo.
-Me reiré todo lo que pueda porque es la manera de tomarse más en serio la vida.
-Relativizaré lo que no tiene importancia.
-Tomaré la parte divertida de la vida.
-El sentido del humor es el sentido del amor.
-La sonrisa es fruto de saber digerir los tragos de la vida.
-El buen humor es siempre el encanto del que se siente en manos de Dios.
-No tomaré demasiado en serio lo que digan de mí tanto de bien como de mal.
-La humildad lleva al buen humor.
-El buen humor lo posibilita la oración.

(Desconocemos autor-tomado de la web)

viernes, 29 de mayo de 2015

Siempre que discriminamos desde nuestra supuesta superioridad moral a diferentes grupos humanos (vagabundos, prostitutas, toxicómanos, sidóticos, inmigrantes, homosexuales), o los excluimos de la convivencia negándoles nuestra acogida, nos estamos alejando gravemente de Jesús.

José Antonio Pagola

jueves, 28 de mayo de 2015



Cuando reconocemos, no solo con el intelecto sino también con el corazón, que lo único que de verdad atesoramos es el momento “presente” la perspectiva desde la cual enfrentamos nuestra vida, cambia. La mirada que se posa en “este momento”, es la mirada de alguien que disfruta a pleno de todo. Desde una respiración que nos brinda energía, pasando por unos ojos que nos descubren o a los que descubrimos, un destello de luz, una brisa que nos mueve el cabello, una mano que nos acaricia o un abrazo que ofrecemos.
No podemos tener un encuentro con alguien (o con nosotros mismos) si nuestra mente ha marchado al futuro o al pasado. Porque si nuestro cuerpo está “aquí” pero nuestra mente está “allá” terminamos por no estar en ningún sitio y comenzamos a andar a tientas.
No malogres ese abrazo que te colma el alma, esa charla fundante, ese encuentro de miradas cómplices que te revitalizan, por no estar a pleno en el hoy.
¿No te parece que la vida es demasiado importante como para perdértela en un tiempo que no existe?
@ Ale Vallina

miércoles, 27 de mayo de 2015


Todo lo pongo en tus manos para que se haga como Tú quieras
porque tengo la absoluta certeza de que eso será lo mejor.
Dame luz para sentirte en medio de este mar agitado y dame fuerza para seguirte en cada pasito que dé. 
Porque me siento tuyo y sólo en Ti me reconozco. Nadie me mira como Tú y nadie pronuncia mi nombre como Tú.
No dejes de mirarme, no dejes de llamarme”.
Javier Montes sj



martes, 26 de mayo de 2015

Las redes ponen delante de nosotros un medio privilegiado para entrar en la lógica de la conversación de una madre. “La buena madre sabe reconocer todo lo que Dios ha sembrado en su hijo, escucha sus inquietudes y aprende de él” (Papa Francisco, Evangelii Gaudium 139). De esa actitud pueden decir mucho nuestros seguimientos e interacciones en las redes sociales. Porque en definitiva, tenemos delante la oportunidad de adentrarnos en las nuevas formas de intersubjetividad de este mundo digital. Aprovecharlas es apostar por el Evangelio.
Si seguimos solo a quienes nos siguen ¿qué mérito tenemos? Si seguimos solo a quienes nos alaban ¿qué merito tenemos? En la Red, la Iglesia también está llamada a vivir su vocación de sacramento en medio del mundo. Vamos a hacer el camino que va de una Iglesia que se presenta solo como transmisora de conocimientos a una Iglesia-Madre, aunque a menudo se exponga al dolor y la heridas que le puedan causar sus hijos.
Alejandro Labajos
¡La corrupción apesta! ¡La sociedad corrupta apesta! ¡Un cristiano que deja entrar adentro suyo la corrupción, no es cristiano, apesta!
Francisco

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