sábado, 21 de mayo de 2016

Abrirse al Misterio




21 de mayo

Con Jesús por la Mañana. María, “…valiente en la tormenta, con él crucificada abriéndote al Misterio. Refugio de los pobres que muestran, indefensos, su desconsuelo cuando duele la vida, cuando falta el sustento. Aún hoy sigues hablando, atravesando el tiempo mostrándonos la senda que torna cada «Hágase» en un nuevo comienzo.” (José María R. Olaizola, SJ). ¿Eres compasivo con el dolor y dificultad de los demás?

Con Jesús durante el día. Hoy miraré con los ojos de María, me acercaré a algún familiar, amigo o compañero de trabajo para escucharlo y animarlo con esperanza.

Con Jesús en la noche. Al caer la noche doy gracias por el encuentro con mis hermanos. Hoy, ¿fui signo de esperanza frente al dolor? Pido perdón. Mañana me acercaré a quien está solo.

viernes, 20 de mayo de 2016

Lumbre





20 de mayo

Con Jesús por la Mañana. El fuego no necesita deslumbrar como la luz eléctrica, ni hervir como el agua hirviendo. Deslumbra más que el agua y calienta más que la luz. La mujer es como el fuego, o mejor, el fuego es como la mujer. Como del fuego, se espera de la mujer que ilumine y ventile, no mediante asombrosas revelaciones, sino con la idea de sensatez, ese hogar intelectual al cual se debe siempre retornar. ¿Soy sencillo y humilde al servir o busco que todos sepan que lo hago?

Con Jesús durante el día. Hoy al pedir algo a alguien, me aseguraré de proporcionarle toda la ayuda que necesite para poder realizar el encargo.

Con Jesús en la noche. Agradezco a Jesús la ayuda recibida. ¿Pude enseñar y ayudar a mis colaboradores? Pido perdón. Mañana seré más explícito en mis pedidos.

jueves, 19 de mayo de 2016





Con Jesús por la Mañana. “María tomó una libra de perfume de nardo puro, muy costoso, ungió con él los pies de Jesús y se los secó con los cabellos. La casa se llenó del olor del perfume” (Jn 12,3-4). María, amiga de Jesús demuestra un amor profundo por el Señor “derrochando” sobre Él un perfume muy caro como regalo. Jesús se deja querer por María y recibe con cariño y buenos ojos el gesto de su amiga. Amemos y dejémonos amar con entrega y generosidad, recibiendo y dando en abundancia. Ayudaré a crear un ambiente agradable en donde esté.

Con Jesús durante el día. Me dejaré querer por quienes tengo cerca, recibiendo y agradeciendo sus gestos, su ayuda, sin exigencias, sin juicio, mirando detrás de la entrega, el amor que hay en ella.

Con Jesús en la noche. Al cerrar el día pienso: ¿Cómo recibo lo que los demás me ofrecen? ¿Soy exigente con mis expectativas o tomo con agradecimiento lo que los demás tienen para darme, aunque no sea exactamente lo que espero? ¿Me dejo querer como los otros pueden hacerlo? Pido perdón. Seré más agradecido y menos exigente con los demás.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Como uno más





18 de mayo

Con Jesús por la Mañana. “Todos ellos, con algunas mujeres, la madre de Jesús y sus parientes, permanecían íntimamente unidos en la oración” (Hch 1,14). Después de la ascensión del Señor María permaneció en medio de los amigos de Jesús. En su sencillez fue descubierta de a poco por ellos y siempre en medio de los discípulos, como una más. Este modo que Ella tenía de estar entre los suyos, nos invita a imitarla. Seamos pues amigos y hermanos con los demás. Ayudaré al trabajo en equipo en el trabajo, la familia, la comunidad religiosa y eclesial.

Con Jesús durante el día. Tomaré conciencia de cómo soy en mi comunidad, familia o grupo de trabajo. Procuraré sólo por hoy ser como uno/a de tantos, sin ostentación, acompañando y ayudando sin querer destacar.

Con Jesús en la noche. Al cerrar el día agradezco a Dios por todas las personas que encontré hoy ¿Cómo me vinculé con los demás? ¿Me puse a la par de ellos o busqué estar por encima? Pido perdón. Tomaré ejemplo de María y le pediré aprender su humildad.

martes, 17 de mayo de 2016

Impulso de amor





17 de mayo

Con Jesús por la Mañana. “Las primeras testigos de la resurrección fueron las mujeres. Al amanecer, ellas fueron al sepulcro para ungir el cuerpo de Jesús y encuentran el primer signo: la tumba vacía (cf. Mc 16,1) Las mujeres fueron impulsadas por el amor y saben recibir este anuncio con fe: creen, e inmediatamente lo transmiten, no se lo guardan para sí mismas, lo comunican. La alegría de saber que Jesús está vivo, la esperanza que llena el corazón, no se pueden contener. Esto debería suceder también en nuestra vida” (Papa Francisco, Audiencia de los miércoles 3 abril 2013). ¿Vives siendo consciente que Cristo ha resucitado?

Con Jesús durante el día. Como las mujeres testigos de la resurrección seré transmisor/a de confianza ante los acontecimientos inesperados o desconcertantes del día, despertando esperanza entre quienes me rodean evitando la queja y la crítica.

Con Jesús en la noche. Agradezco el día tal como se ha presentado ¿Pude hoy mostrar con mis gestos que confío en un Dios que camina conmigo en momentos buenos y no tan buenos? ¿Reflejaron mis actitudes esperanza y confianza en un Dios vivo y que me invita a vivir en la alegría de ser hijo suyo/a en toda circunstancia? Pido perdón. Mañana de vivir estas virtudes.


lunes, 16 de mayo de 2016

Centro de mis pensamientos



16 de mayo

Con Jesús por la Mañana. El Papa expresó: “Y en este mes de mayo, desearía recordar la importancia y la belleza de la oración del santo Rosario. Recitando el Avemaría, se nos conduce a contemplar los misterios de Jesús, a reflexionar sobre los momentos centrales de su vida, para que, como para María y San José, Él sea el centro de nuestros pensamientos, de nuestras atenciones y acciones. Sería hermoso si, sobre todo en este mes de mayo, se recitara el santo rosario o alguna oración a la Virgen María juntos en familia, con los amigos, en la parroquia” (Papa Francisco, Audiencia de los miércoles 1 mayo 2013). Rezaré al menos un misterio del Rosario hoy durante el día.

Con Jesús durante el día. Invitaré a mi familia o a mis amigos a rezar una oración a la Virgen María, pidiéndole que nos ayude a que su Hijo Jesús sea el centro de nuestras vidas y lo podamos reflejar en actitudes de sencillez y entrega como Ella lo reflejó en su vida.

Con Jesús en la noche. Agradezco a Dios por el don de su Madre, que es mi Madre, ¿Traté hoy a María como mi madre con confianza de hijo entregándole lo que llevo en el corazón? ¿Le pido ayuda y le agradezco por ser mi Madre y amarme con amor incondicional? ¿Me siento hermano de los demás porque María es madre de todos? Pido perdón. Trataré con más amor a mis hermanos.


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