sábado, 16 de julio de 2016

Con la mirada en el Padre




Sábado 16 de julio

Con Jesús por la mañana.  Jesús vivió mirando a su Padre y dejándose mirar por Él, y su misión fue darnos a conocer el Amor de su Padre. Pero ese camino no estuvo libre de dificultades, Jesús es tentado a desviarse y elegir otros caminos para hacer conocer su mensaje. Él conoce la tentación a la que nosotros también estamos expuestos. El maligno nos tienta con pensamientos, con sentimientos y hasta con actitudes que siembran desamor, discordia, división, aunque tengamos poca conciencia de ello. Ofrezco mi día por las intenciones del Papa. Reflexiona, ¿Te das cuenta cómo eres tentado a sembrar división, enemistad y discordia?

Con Jesús durante el día. «Cualquiera que haga la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre» (Mt, 12, 50). Combate la tentación de la enemistad y la división. Ayuda a la persona con quién no tienes mucha afinidad. ¡Vence el mal con el bien!

Con Jesús por la noche.  Agradezco a Jesús el día. ¿Pude reconocer los pensamientos, sentimientos o actitudes que siembran división o discordia? ¿Pude luchar con la tentación? Pido perdón. Mañana pediré ayuda a Dios suplicando “Dios mío ven en mi auxilio”. Pido para que los pueblos indígenas puedan integrarse a la convivencia con otras culturas en un marco de respeto y libertad.


viernes, 15 de julio de 2016

El estilo de Jesús





Con Jesús por la mañana. Mira cómo se comportó Jesús, lo que hizo y cuál fue el estilo de vida que eligió. Estuvo atento a las necesidades de los que llegaban hasta Él. Pasó haciendo el bien en toda situación. No debemos apegarnos a las leyes y su cumplimiento, si lo que está en juego es la dignidad y el bien del ser humano. No podemos relegar o discriminar a nuestros hermanos en nombre de Dios; Él mismo nos mostró cómo proceder ante la ley cuando está en juego la dignidad de una persona. Antes que nada, está el alivio del que sufre, del que necesita compasión y amor. Ofrezco mi día por las intenciones del Papa. ¿Practicas la misericordia en tus relaciones con los demás? ¿Sabes esperar o atropellas a otros?

Con Jesús durante el día. «Si hubieras comprendido lo que significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio, no condenarías a los que no tienen culpa.  Porque el Hijo del Hombre es Señor del sábado» (Mt 12,7-8). Vive lo que el día te traiga. Presta atención al aquí y el ahora de tu vida. El amor es concreto, como la vida y las personas lo son. Vive plenamente y ama.

Con Jesús por la noche.  Agradezco el día a Jesús. ¿Pude disfrutar de los detalles de este día? ¿Me quejé por lo que no fue, lo que no recibí o lo que no me dieron? Pido perdón. Mañana viviré con sencillez lo cotidiano. Pido para que los pueblos indígenas reciban trato de hermanos.

jueves, 14 de julio de 2016

Apegos que agobian




Jueves 14 de julio

Con Jesús por la mañana. Vivir con un pie levantado, listos para hacer cambios en nuestra vida, cambiar actitudes, incursionar en nuevos proyectos, animarnos a nuevos desafíos, significa estar dispuestos a cambiar para crecer. Sin embargo, vivimos apegados y aferrados a realidades, personas, cosas, recuerdos, tristezas, que nos hacen contrapeso, que nos quitan libertad y nos agobian. Da el paso para liberarte de todo el lastre que te aprisiona para aferrarte sólo a Dios. Ofrezco mi día por las intenciones del Papa. Reflexiona ¿qué cosas amarran tu corazón y te hacen perder libertad?

Con Jesús durante el día.  «Vengan a mí los que están cansados y agobiados y yo los aliviaré» (Mt 11, 28). Piensa por un momento, ¿A qué estoy aferrado? ¿Qué me impide dar un paso hacia adelante? Ofrece a Jesús una oración para que te disponga de tomar esa decisión que te haría libre. ¡Libera el corazón de tus ataduras!

Con Jesús por la noche.  Agradezco a Jesús el día. ¿Fui consciente de mis apegos? ¿Pude entregar ese peso que me agobia? Pido perdón. Mañana lo intentaré nuevamente. Pido para que los pueblos indígenas y otras culturas convivan en un marco de respeto y libertad.

miércoles, 13 de julio de 2016

Elegir, decidir





Miércoles 13 de julio

Con Jesús por la mañana. Jesús eligió un estilo de vida sencillo. Entre varios estilos posibles para su misión eligió el de la pobreza, el servicio y la humildad. Muchas veces nos encontramos frente a la decisión de tomar un camino u otro. Elegir entre un modo u otro de proceder, entre una tarea u otra que emprender. Algunos caminos nos atraen más que otros. Sin embargo, hay elecciones que nos plenifican, nos ponen al servicio de los demás y otras elecciones que nos centran en nosotros mismos. ¿Cómo decidir? Ofrezco mi día por las intenciones del Papa. Reflexiona, ¿Qué decisión se parece más a la que hubiera tomado Jesús? ¿Qué haría Él en mi lugar?

Con Jesús durante el día.  «Te alabo Padre, Señor de cielo y tierra, porque ocultando estas cosas a los sabios y entendidos, se las diste a conocer a la gente sencilla. Sí, Padre, esa ha sido tu elección» (Mt 11,25). Elige ser sencillo. Realiza tareas que impliquen un servicio sencillo, desinteresado, humilde y te abran a los demás.

Con Jesús por la noche.  Agradezco a Jesús el día. ¿Elegí el servicio sencillo y humilde, o busqué ser el centro de atención de los demás? Pido perdón. Mañana seré más consciente para decidir sin mirarme el ombligo. Pido para que los pueblos indígenas sean servidos por sus hermanos de otras culturas.

martes, 12 de julio de 2016

Sencillo y oculto



Martes 12 de julio

Con Jesús por la mañana. Y Jesús vivió como uno de nosotros, disfrutando, aprendiendo, sufriendo, descubriendo en la vida cotidiana cuál sería la invitación que Dios Padre tenía para Él, ser el Mesías, el Salvador. La mayor parte de su vida pasó sin estridencias, mezclado entre amigos, quehaceres en el taller de José, ayudando a María y ganando el dinero necesario para sostener el hogar… pura, vida de familia, y allí se gestó la salvación. A Jesús lo conocemos por lo que hizo por amor a nosotros, no sólo en su vida pública sino mientras nadie conocía de Él. «La sabiduría se conoce por sus obras» (Mt 11, 19). Ofrezco mi día por las intenciones del Papa. Reflexiona, ¿Qué dice tu vida cotidiana de ti?

Con Jesús durante el día.  «El que encuentre su vida la perderá; y el que pierda su vida por mí la encontrará» (Mt 10, 39). Vive intensamente, entrégate y sé generoso con tu tiempo. Pon energía en tu trabajo, en tus encuentros, en cada momento que te toque vivir. Disfruta del «hoy» como si fuera tu último día: ¡Ama!

Con Jesús por la noche.  Agradezco el día a Jesús. ¿Pude entregarme plenamente a las tareas de hoy? ¿o viví con retaceos? Pido perdón. Mañana seré generoso con mi vida, entregándome a otros. Pido para que los pueblos indígenas sientan el respeto de todos por sus tradiciones y culturas.

lunes, 11 de julio de 2016

Hacerle lugar a Jesús



Con Jesús por la mañana.  Desde que Jesús se hizo uno de nosotros y vivió como hombre hasta el extremo, ninguna realidad es profana, todo es puerta a lo sagrado. Es decir, todo acontecimiento es oportunidad para hacerle lugar a Jesús en ella y darle cabida para que la transforme y la plenifique. María y José le hicieron lugar en sus proyectos, y la salvación fue posible. El nacimiento no es algo que pasó hace más de dos mil años, es algo que pasa hoy cuando dejamos que Jesús entre en nuestra vida y nazca en cada realidad que nos toca vivir. Recibirlo cada día es Navidad. Ofrezco mi día por las intenciones del Papa. ¿Qué lugar haces a Jesús en tu vida? ¿Dónde nace y dónde quiere Jesús nacer en tu vida y no encuentra lugar?

Con Jesús durante el día.  «Quien me recibe a mí, recibe al que me envió» (Mt 10,40). Reflexiona, ¿Me importa la vida de los demás? ¿Eres consciente que la felicidad y el sufrimiento de los demás, en parte, es una responsabilidad tuya? Hazle lugar en tu día a un compañero, amigo o familiar que requiera algo de ti.

Con Jesús por la noche.  Agradezco a Jesús el día. ¿A qué le hago lugar en mi vida? ¿Le hago lugar a la felicidad de los que Dios me ha confiado, o estoy más pendiente de mis mundillos? Pido perdón. Mañana seré receptivo a los demás. Pido para que Jesús nazca en medio de los pueblos indígenas.

domingo, 10 de julio de 2016

Junto a María





Con Jesús por la mañana.  Decirle sí a Jesús es decirle como María que lo amamos con toda nuestra vida y que Él ocupa el centro de nuestro corazón, aunque a veces no sepamos bien a dónde nos lleva el camino. A María se le anunció un imposible, estaba embarazada del mismo Dios y sería la Madre del Salvador. Ella creyó sin saber bien a dónde la llevaría su “sí”. A veces el camino es incierto y la realidad, insegura y oscura. María sabe de estas cosas. Ofrezco mi día por las intenciones del Papa. ¿Cómo sobrellevas tus incertidumbres? ¿Dónde pones tu confianza?

Con Jesús durante el día.  «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas, con toda tu mente y al prójimo como a ti mismo» (Lc 10, 27). Habla con María durante tu día. Haz un acto de confianza en el Amor incondicional de Dios. Brinda confianza a otros en tus gestos y tus palabras de hoy.

Con Jesús por la noche.  Agradezco a Jesús el día. ¿Pude poner mi confianza en Dios en las situaciones que no tienen explicación? ¿Transmití confianza a otros? Pido Perdón. Mañana confiaré en que el amor de Dios sostiene mi vida. Pido para que los pueblos indígenas descubran el amor incondicional de Dios que los sostiene aún ante la incertidumbre de su realidad frente al avance de otras culturas.

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