sábado, 17 de diciembre de 2016

Comprensión



Sábado 17

Día 2. 

Con Jesús por la mañana. «En la encarnación del Hijo podemos ver el gran valor que tiene para el Padre la comprensión. Es un Dios que se pone en nuestro lugar, que rompe las distancias y comparte nuestros afanes y nuestras alegrías. Gracias a ese amor comprensivo de Dios Padre, somos sus hijos y hermanos entre nosotros. Como afirma San Juan, Dios nos muestra la grandeza de su amor y nos llama a vivir como hijos suyos. Con un amor comprensivo somos capaces de valorar a los demás, de entenderlos y ser tolerantes con sus fallas. Si la navidad nos torna comprensivos es una excelente Navidad. Feliz Navidad es aprender a ponernos en el lugar de los demás». (P.S.Donoso Brand) Pon tu corazón y tus pensamientos en los miembros de tu familia, ¿comprendes lo que les sucede? Ofrece tu día por las intenciones del Papa. Pide la gracia que quieres conseguir en esta novena. Pregúntate, ¿Qué ofreces tú al Niño Dios en esta novena?

Con Jesús por la tarde. «Jacob engendró a José, esposo de María, de la que nació Jesús, llamado el Mesías. De este modo, todas las generaciones de Abrahán a David son catorce, de David hasta el destierro a Babilonia, catorce; del destierro de Babilonia hasta el Mesías, catorce» (Mt 1, 16-17). Acércate a un integrante de tu familia a quien no frecuentes habitualmente y comparte un tiempo con él.

Con Jesús por la noche. Agradece y entrega el día. Busca un lugar tranquilo, respira hondo y hazte consiente que estás en presencia de Jesús. Da gracias por el día vivido. ¿Cómo te sientes en este momento? ¿Qué hecho quedó resonando en ti? Tómate un momento. ¿Qué quieres entregar a Jesús?  



viernes, 16 de diciembre de 2016

Reconciliación



Viernes 16

Día 1 

Con Jesús por la mañana. Iniciamos la novena de Navidad y te invitamos a profundizar en los valores que deben estar presentes en nuestro corazón. «Vivir la navidad es cancelar los agravios si alguien nos ha ofendido, y es pedir perdón si hemos maltratado a los demás. Así, del perdón nace la armonía y construimos esa paz que los ángeles anuncian en Belén: paz en la tierra a los hombres que aman al Señor y se aman entre sí. Los seres humanos podemos hacernos daño con el odio o podemos ser felices en un amor que reconcilia. Y esa buena misión es para cada uno de nosotros: ser agentes de reconciliación y no de discordia, ser instrumento de paz y sembradores de hermandad». (P.S. Donoso Brand) Ofrece tu día por las intenciones del Papa Para que en ninguna parte del mundo existan niños soldados. Pide la gracia que quieres conseguir en esta novena. Pregúntate, ¿Qué ofreces tú al Niño Dios en esta novena?  

Con Jesús por la tarde. «Ustedes enviaron una delegación a Juan y él dio testimonio de la verdad» (Jn 5,33). Acércate a quien aún está alejado de ti, perdona al que te ofendió, da vuelta la página y empieza de nuevo. ¡Repara tus vínculos en este tiempo!

Con Jesús por la noche. Haz memoria del día. Tu vida diaria tiene un comienzo, un proceso y un final. Es importante recordar cómo iniciaste el día y cómo estás terminando. ¿Con qué sentimientos y pensamientos iniciaste el día? ¿Qué te afectó durante el día? ¿Cómo describirías lo que sientes “aquí y ahora”?  

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Allanar el camino



Jueves 15

Con Jesús por la mañana. Habrá momentos en los que no tengas un papel protagónico en las cosas que vivas y serás sólo quien prepara o allana el camino a otros. Recuerda que no se trata de cuán importante sea lo que hagas sino de cuánto amor y fidelidad pones en lo que haces. La vida no es una carrera para alcanzar reconocimientos. ¡Presta atención! A veces para que las grandes obras crezcan tú tienes que disminuir. Allí está tu amor y tu valor, en disminuir para que Él crezca en ti y en los otros. Allana el camino de los demás. ¿Ayudas a que tu prójimo crezca o les pones algún impedimento? Ofrece todo lo que hoy vivas por las intenciones del Papa. Colabora con los demás, ayúdalos a crecer.   

Con Jesús por la tarde. «A este se refiere lo que está escrito: Mira yo envío delante a mi mensajero para que te prepare el camino» (Lc 7, 27). Sé hoy mensajero de la Buena Noticia. Facilita la labor de los demás. Libérate de la envidia. Cuida tu pureza de corazón. Repite al ritmo de la respiración «Dame, Señor, un corazón puro…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Da gracias y pide luz. Dios estuvo hoy contigo, la riqueza y la sabiduría interior crecerán, si reconoces el paso de Dios por los acontecimientos que vives. Agradece las vivencias, experiencias, encuentros, lugares, personas de hoy. Pide luz… ¿De qué te hiciste consciente hoy? ¿Alguien necesita que le pidas perdón? ¿Hay necesidad de enmendar algo?  

Expectativas




Miércoles 14

Con Jesús por la mañana. A veces las respuestas que recibimos de los demás frustran nuestras expectativas. Esperábamos algo y recibimos una respuesta no deseada y nos confunde. Juan, el bautista, envió a sus discípulos a Jesús para ver si era Él el que debía venir, o debían esperar a otro. Jesús no responde a las expectativas que tenían puestas sobre Él. ¿Qué pretendes de los demás? Recuerda, los que están a tu lado no han venido a este mundo a cubrir tus aspiraciones, ni tú las suyas. No esperes de los demás lo que no pueden darte, deja libre a los otros y libérate tú. Deja que cada quien sea lo que es y cumpla en este mundo su misión. ¡Y tú haz lo mismo! Ofrece tu día por las intenciones del Papa, haz click y comparte en las redes.  

Con Jesús por la tarde. «Juan el Bautista, los envió al Señor a preguntarle: ¿Eres tú el que había de venir o tenemos que esperar a otro?» (Lc 7, 19). Las falsas expectativas pueden destruir nuestros vínculos. Anímate a construir relaciones sanas con Jesús y con tu prójimo. Repite al ritmo de la respiración «Señor, que te conozca y me conozca…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Agradece los encuentros. Trae a la memoria las personas que hoy encontraste. ¿Recuerdas algún encuentro de manera especial? ¿Qué te ha hecho sentir? ¿Qué conversación recuerdas especialmente? ¿Por quiénes quieres agradecer?  


martes, 13 de diciembre de 2016

Obras más que palabras



Martes 13

Con Jesús por la mañana. El amor a Jesús y a los hermanos ha de ponerse en obras más que en palabras. De nada ayudan las grandes prédicas, ni los discursos sobre el amor a Dios, a la familia y los hermanos si los gestos no acompañan el sentido de las palabras. Las personas que tienes cerca no necesitan discursos, ni sermones sino gestos amorosos, comprensión, alivio y aliento. En el camino a Dios y en el proyecto de humanizar este mundo, hacen falta hombres y mujeres que hablen menos sobre el amor y amen más. Personas con sinceridad de corazón que diariamente den pasos concretos de conversión personal y de ayuda amorosa a sus hermanos. ¿Pones en obras tus palabras? Ofrece tu día por las intenciones del Papa, haz click y reza con miles de personas.    

Con Jesús por la tarde. «Y Jesús les contestó: Les aseguro que los recaudadores de impuestos y las prostitutas entrarán antes que ustedes al Reino de Dios» (Mt 21, 31). La verdadera conversión del corazón no está en las bellas palabras, sino en los gestos concretos de amor y perdón. ¿Has dicho a los que amas, con tus palabras u obras, cuántos los quieres? ¿Has pedido perdón si ofendiste? Repite al ritmo de la respiración «Señor, dame la gracia de amar …» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Pon un nombre a tu día. Busca aquietar tu corazón. Repasa el día vivido. ¿Hubo algún acontecimiento que te afectó en especial durante el día? ¿Cómo te sientes ahora? ¿Qué ha sido lo más significativo de tu día? Mirando lo vivido, ¿Qué nombre pondrías a tu día? ¿Por qué?  

lunes, 12 de diciembre de 2016

Pureza de corazón



Lunes 12

Con Jesús por la mañana. Los niños se maravillan ante la novedad. Se asombran al descubrir algo nuevo. Sonríen ante la sorpresa que los llena de emoción. La pureza de su corazón les permite disfrutar de las sorpresas y se dejan seducir por lo nuevo. Con la simplicidad del alma de un niño, María recibió la noticia de su embarazo. Y aún sin entender los planes de Dios dijo «Hágase en mí». María recibió el anuncio del ángel porque se fiaba de Dios. María canta la sorpresa de Dios. ¿Cómo vives las sorpresas? ¿Cómo vives los cambios de planes? Ofrece todo lo que hoy vivas por las intenciones del Papa. Ábrete a la novedad del día de hoy y vívelo como invitación de Dios a la confianza en Él.  

Con Jesús por la tarde. «María dijo: Mi alma canta la grandeza del Señor, mi espíritu festeja a Dios mi salvador, porque se ha fijado en la humillación de su esclava y en adelante me felicitarán todas las generaciones» (Lc 1, 46-48). Agradece a Dios lo que hace en ti. Repite al ritmo de la respiración «Mi alma canta tu grandeza Señor…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Agradece lo vivido hoy. Haz la señal de la cruz. Respira hondo. Pide cuentas a tu corazón de lo que has vivido desde la hora en que te levantaste. ¿Qué lugares has recorrido? ¿Qué momento te ha llenado de felicidad? ¿En qué momento has sentido agobio? ¿Qué quieres agradecer a Dios?  

domingo, 11 de diciembre de 2016

Los gestos de Jesús



Domingo 11

Con Jesús por la mañana. Jesús es un hombre de gestos. En ellos descubrimos el gran amor que tiene por el ser humano.  Jesús alivia, sana, anima, perdona, libera… Cerca suyo los ciegos ven, los sordos oyen, los enfermos se curan, los sufridos se alivian. Imagina a Jesús que se acerca a los niños que sufren violencia, guerra, opresión, pobreza. Como en aquellos tiempos hoy Jesús quiere liberar a esos niños de sus padecimientos y para eso cuenta también contigo. ¿Cómo podrías sumarte en este tiempo de Adviento para aliviar con gestos concretos los dolores y heridas de algún niño cercano a ti? Ofrece lo que hoy vivas por las intenciones del Papa. Detente a ayudar a los niños que encuentres en la calle ¿Qué harás por ellos?  

Con Jesús por la tarde. «Jesús respondió: Vayan a contar a Juan lo que ustedes ven y oyen, los ciegos recobran la vista, los cojos caminan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, los pobres reciben la Buena Noticia» (Mt 11 4-5). Jesús cuenta contigo para aliviar el dolor de los que están cerca tuyo. Repite al ritmo de la respiración «Señor, donde haya dolor ponga yo esperanza…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Repasa tu semana. Jesús te acompañó toda la semana, estuvo contigo y permanece en ti. Repasa la semana día por día, para reconocer a Dios en todas las cosas. ¿Qué sentimiento predominó? ¿En qué momentos te has sentido pleno? ¿Qué te hubiera gustado que fuera diferente?  

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