sábado, 31 de diciembre de 2016

Tiempo al tiempo



Sábado 31

Con Jesús por la mañana. Hay un tiempo para todo y la vida tienes el suyo. Un tiempo para comenzar y otro para finalizar. Un tiempo para abrir y otro para cerrar. Llegamos al final del año y es tiempo de culminar, para abrir un nuevo año. Es tiempo para revisar lo vivido, para agradecer y proponer enmiendas para no repetir lo que no fue bueno. En la medida que aprendes a reconocer los logros y aciertos, los errores y equivocaciones vas construyendo un corazón más sabio.  Cerramos este año 2016 con esperanza en el corazón. Rezamos juntos, como hermanos, en la Red Mundial de Oración del Papa.  ¡Nuevos desafíos nos esperan y te esperan! Agradece al Señor este recorrido y ofrece todo lo que hoy vivas por las intenciones del Papa y para que seamos miles de hermanos rezando en esta red. ¡Feliz año nuevo!  

Con Jesús por la tarde. «De su plenitud hemos recibido todos gracia tras gracia.» (Jn 1, 16). Tómate un tiempo para repasar este año. Aprende a cerrar ciclos. Repasa el tiempo vivido, los lugares recorridos y las personas con quienes has compartidos. Recuerda los acontecimientos más importantes, los que te han ayudado a crecer y agradece estar vivo. Repite al ritmo de la respiración «Gracias, Señor, por tanto amor…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Agradece y entrega el día. Busca un lugar tranquilo, respira hondo y hazte consciente que estás en presencia de Jesús. Da gracias por el año vivido. ¿Cómo te sientes en este momento? ¿Qué hecho quedó resonando en tí? Tómate un momento. ¿Qué quieres entregar a Jesús en el año que empieza?  


viernes, 30 de diciembre de 2016

La Sagrada Familia



Viernes 30

Con Jesús por la mañana. «El amor vivido en las familias es una fuerza constante para la vida de la Iglesia. El fin unitivo del matrimonio es una llamada constante a acrecentar y profundizar este amor… En este amor los esposos celebran sus momentos felices y se apoyan en los episodios difíciles de su historia… La belleza del don recíproco y gratuito, la alegría por la vida que nace, el cuidado amoroso de todos sus miembros… son sólo algunos de los frutos que hacen única e insustituible la respuesta a la vocación de la familia, tanto para la Iglesia como para la sociedad entera.» (Papa Francisco). Ofrece tu día por la intención del Para para éste mes. Disfruta de tu familia, demuéstrales cuánto los quieres. Atiende sus necesidades, escuchas sus palabras, acoge sus pedidos.  

Con Jesús por la tarde. «Se levantó, tomó al niño y a su madre y se volvió a Israel. Y avisado en sueños, se retiró a la provincia de Galilea y se estableció en una población llamada Nazareth, para que se cumpliera lo anunciado por los profetas: será llamado Nazareno.» (Mt 2, 21-23). Repite al ritmo de la respiración «Señor, haz mi corazón semejante al tuyo…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Haz memoria del día. Tu vida diaria tiene un comienzo, un proceso y un final. Es importante recordar cómo iniciaste el día y cómo estás terminando. ¿Con qué sentimientos y pensamientos iniciaste el día? ¿Qué te afectó durante el día? ¿Cómo describirías los que sientes “aquí y ahora”?  

jueves, 29 de diciembre de 2016

Ofrecidos a Dios



Jueves 29
  
Con Jesús por la mañana. Aunque Dios nazca mil veces en Belén, quiere nacer en tu corazón. El nacimiento de Jesús es esperanza para la humanidad. Dios nació para ti, para vivir contigo la aventura humana. Recíbelo en tu corazón, hazle un lugar, cobíjalo. Su nacimiento no es sólo un acontecimiento ocurrido hace dos mil años, es una invitación que te hace hoy. ¡Déjalo nacer en ti! Despójate del hombre viejo y renueva tu vida. Haz en ti un lugar, como lo fue Belén. Deja que Jesús haga fecunda tu vida. Ofrécete para ser el pesebre en el que Jesús nazca hoy. Reza por las intenciones del Papa, «Para que en ninguna parte del mundo existan niños soldados.»  

Con Jesús por la tarde. «Y cuando llegó el día de su purificación, de acuerdo con la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentárselo al Señor, como manda la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor» (Lc 2, 23). ¿Qué pensamientos y sentimientos hay en ti? Mantén tu corazón en Jesús. Repite al ritmo de la respiración «Crea en mí, Señor, un corazón puro…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Da gracias y pide luz. Dios estuvo hoy contigo, la riqueza y la sabiduría interior crecerán, si reconoces el paso de Dios por los acontecimientos que vives. Agradece las vivencias, experiencias, encuentros, lugares, personas de hoy. Pide luz… ¿Alguien necesita que le pidas perdón? ¿Hay necesidad de enmendar algo?  


miércoles, 28 de diciembre de 2016

Escuchar el clamor



Miércoles 28

Santos Inocentes

Con Jesús por la mañana. «Tal vez ese niño llora. Llora porque tiene hambre, porque tiene frío, porque quiere estar en brazos… También hoy lloran los niños, lloran mucho, y su llanto nos cuestiona. En un mundo que desecha cada día toneladas de alimento y de medicinas, hay niños que lloran en vano por el hambre y por enfermedades fácilmente curables. En una época que proclama la tutela de los menores, se venden armas que terminan en las manos de niños soldados; se comercian productos confeccionados por pequeños trabajadores esclavos. Su llanto es acallado. ¡El llanto de estos niños es callado! Deben combatir, deben trabajar, no pueden llorar.» (Papa Francisco). Rezamos especialmente por los niños y nos unimos al Papa ofreciendo todo nuestro día por la intención mensual: Para que en ninguna parte del mundo existan niños soldados.

Con Jesús por la tarde. «Se levantó todavía de noche, tomó al niño y a su madre y partió hacia Egipto, donde residió hasta la muerte de Herodes» (Mt 2, 14). Acércate a algún niño necesitado y ayúdalo.  Repite al ritmo de la respiración «Señor, dame un corazón compasivo…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Agradece los encuentros. Trae a la memoria las personas que hoy encontraste. ¿Recuerdas algún encuentro de manera especial? ¿Qué te ha hecho sentir? ¿Qué conversación recuerdas especialmente? ¿Por quiénes quieres agradecer?  


martes, 27 de diciembre de 2016

El amor corre



Martes 27

San Juan Apóstol

Con Jesús por la mañana. El amor ha de ponerse en obras más que en las palabras, y no ha de hacerse esperar. Tu día frecuentemente transita entre apuros, rutinas, trabajos y obligaciones y parece que quedan pendientes aquellas actividades más distendidas que con amor podrías compartir con los que amas. Pues no pospongas esos encuentros, esa llamada, esa visita, ese tiempo que brindas a los demás; comparte tu tiempo con esas personas que amas. No dejes para mañana el amor que puedes dar hoy. Ofrece todo lo que vivas en este día, por las intenciones del Papa. Ve al encuentro de las personas que más lo necesiten y dales de tu amor.

Con Jesús por la tarde. «Salió Pedro con el otro discípulo y se dirigieron al sepulcro. Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corría más que Pedro y llegó primero al sepulcro. Inclinándose vio las sábanas en el suelo, pero no entró» (Jn 20, 3-5). Navidad es un tiempo para celebrar el amor. Ve al encuentro de los que amas. Repite al ritmo de la respiración «Señor, dame la gracia de amarte y amar a los demás…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Pon un nombre a tu día. Busca aquietarte. Repasa el día vivido. ¿Hubo algún acontecimiento que te afectó en especial durante el día? ¿Cómo te sientes ahora? ¿Qué ha sido lo más significativo de tu día? Mirando lo vivido, ¿Qué nombre pondrías a tu día? ¿Por qué?  

lunes, 26 de diciembre de 2016

Sin miedo



Lunes 26

San Esteban

Con Jesús por la mañana. Es tiempo de Navidad, de vida, de esperanza. Puedes aprovechar para pensar acerca de aquellos miedos que aún hoy paralizan algunas dimensiones de tu vida. Dios ha venido también a liberarnos de esos miedos que nos impiden avanzar, tomar decisiones, para sentirnos seguros frente a las adversidades. Jesús está contigo y te asistirá en las dificultades. Aunque encuentres obstáculos en el camino, Dios está a tu lado; no te preocupes, camina sin miedo. ¿A qué temes? Ofrece tu día por las intenciones del Papa. Entrega tus temores a Jesús.  

Con Jesús por la tarde. «Cuando los entreguen, no se preocupen por lo que van a decir; pues no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre hablará por ustedes» (Mt 10, 19). ¿Qué temes? Da un paso y mira de frente aquel miedo que te impide avanzar. Pide ayuda a Dios y camina seguro. Repite al ritmo de la respiración «Nada temo, Señor, porque estás conmigo…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Agradece lo vivido hoy. Haz la señal de la cruz. Respira hondo. Pide cuentas a tu corazón de lo que has vivido desde la hora en que te levantaste. ¿Qué lugares has recorrido? ¿Qué momento te ha llenado de felicidad? ¿En qué momento has sentido agobio? ¿Qué quieres agradecer a Dios?  

domingo, 25 de diciembre de 2016

Navidad



Domingo 25

Con Jesús por la mañana. Dios es mucho más de lo que podemos imaginar. Está mucho más cerca de lo que creemos, más presente en nuestra vida de lo que podemos darnos cuenta, y por supuesto, es mucho, mucho más comprensivo, alegre y tierno de lo que podemos sospechar. Nos resulta difícil creer en la bondad y la ternura de Dios. Necesitamos considerar lo que significa que Dios quiere revelársenos en la navidad como niño débil, vulnerable, indefenso. El rostro de ese niño en el pesebre de Belén es el reflejo del corazón de Dios. Contemplando esa pequeñez descubrimos la paz, la ternura y el amor que el Padre nos tiene. Tu vida es regalo de Dios, entrégala, compártela, haz que sea fecunda. Nútrela de amor. Ofrece este día por las intenciones del Papa Para que en ninguna parte del mundo existan niños soldados. Haz click y reza con miles de personas en esta Navidad.

Con Jesús por la tarde. «La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Y nosotros hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y verdad» (Jn 1, 14). Belén, también es tu corazón. Allí ha nacido el Salvador. Repite al ritmo de la respiración «Jesús vive en mí…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Repasa tu semana. Jesús te acompañó toda la semana, estuvo contigo y permanece en ti. Repasa la semana día por día, para reconocer a Dios en todas las cosas. ¿Qué sentimiento predominó? ¿En qué momentos te has sentido pleno? ¿Qué te hubiera gustado que fuera diferente?  

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