sábado, 29 de abril de 2017

Redescubrir el Amor



Día 29

Con Jesús por la mañana. «Ayudar a nuestros jóvenes a redescubrir el valor y la alegría de la fe, la alegría de ser amados personalmente por Dios. Esto es muy difícil, pero cuando un joven lo entiende, un joven lo siente con la unción que le da el Espíritu Santo, este "ser amado personalmente por Dios" lo acompaña toda la vida después" (Papa Francisco). Dios nos ha amado primero (1Jn 4, 19). Disponte a estar atento hoy a los actos concretos de amor de Dios hacia ti. Ofrece tu día con el Papa, para que sean muchos los jóvenes que redescubran el valor y la alegría de la fe.

Con Jesús por la tarde. «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera» (Mt 11, 28-30) ¿Cuáles son tus cansancios y agobios en este día? Haz un momento de silencio y ponlos en manos del Señor. Él los lleva contigo y por ti.  Siente el descanso que Él te ofrece.

Con Jesús por la noche. Recoge tu día. ¿Qué viviste hoy? ¿Qué sentimiento identificas al terminar el día? ¿De qué estás agradecido hoy? ¿Qué situaciones te han entristecido hoy? ¿Qué te hubieras gustado que fuera diferente? 

viernes, 28 de abril de 2017

Vivir el Bautismo



Día 28

Con Jesús por la mañana. «Dios quiere que seamos misioneros. ¿Dónde estamos? Donde Él nos pone: en nuestra Patria, o donde Él nos ponga. Ayudemos a los jóvenes a darse cuenta de que ser discípulos misioneros es una consecuencia de ser bautizados, es parte esencial del ser cristiano, y que el primer lugar donde se ha de evangelizar es la propia casa, el ambiente de estudio o de trabajo, la familia y los amigos. Ayudemos a los jóvenes" (Papa Francisco). El día de nuestro bautismo, Cristo nos unió para siempre a Él. Pero nosotros, ¿seguimos unidos a Él a través de decisiones coherentes con el Evangelio? Ofrece tu día por la intención del mes.

Con Jesús por la tarde. «Jesús levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: ¿Con qué compraremos panes para que coman éstos? Felipe le contestó: Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo. Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos?»" (Jn 6, 5-9).  ¿Cuáles son mis pocos peces y mis panes? ¿Cómo los pongo al servicio de Jesús?

Con Jesús por la noche. Haz memoria del día. Tu vida diaria tiene un comienzo, un proceso y un final. Es importante recordar cómo iniciaste el día y cómo estás terminando. ¿Con qué sentimientos y pensamientos iniciaste el día? ¿Qué te afectó durante el día? ¿Cómo describirías los que sientes “aquí y ahora”? 

jueves, 27 de abril de 2017

Escuchar



Día 27

Con Jesús por la mañana. «Me dirijo ahora a aquellos que están bien dispuestos a ponerse a la escucha de la voz de Cristo que resuena en la Iglesia, para comprender cuál es la propia vocación. Os invito a escuchar y seguir a Jesús, a dejaros transformar interiormente por sus palabras que «son espíritu y vida» (Papa Francisco). La escucha es una actitud, una capacidad que podemos desarrollar, y que abarca una gran cantidad de aspectos para relacionarnos con los demás; también con Dios. Escuchar implica una apertura de mis sentimientos y pensamientos. ¿Cómo puedo mejorar mi escucha? Ofrece tu día por la intención del Papa y disponte a escuchar a Dios que te habla al corazón.

Con Jesús por la tarde. «El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano. El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él» (Jn 3, 35-36). Detente un instante para hacer un acto de fe. ¿Has sido "tocado" por la Palabra de Dios? ¿Son tus palabras y tus acciones reflejo del Dios que vive en ti?

Con Jesús por la noche. Da gracias y pide luz. Dios estuvo hoy contigo, la riqueza y la sabiduría interior crecerán, si reconoces el paso de Dios por los acontecimientos que vives. Agradece las vivencias, experiencias, encuentros, lugares, personas de hoy. Pide luz. ¿De qué te hiciste consiente hoy? ¿Alguien necesita que le pidas perdón? ¿Hay necesidad de enmendar algo? 

miércoles, 26 de abril de 2017

Orar insistentemente



Día 26

Con Jesús por la mañana. «Donde hay vida, fervor, ganas de llevar a Cristo a los demás, surgen vocaciones genuinas. Aun en parroquias donde los sacerdotes son poco entregados y alegres, es la vida fraterna y fervorosa de la comunidad la que despierta el deseo de consagrarse enteramente a Dios y a la evangelización, sobre todo si esa comunidad viva ora insistentemente por las vocaciones y se atreve a proponer a sus jóvenes un camino de especial consagración» (Papa Francisco). ¿Rezas por las vocaciones? ¿Lo hace tu comunidad? ¿Puedes hacer alguna propuesta concreta en este sentido? Ofrece tu día para que surja en muchos jóvenes el deseo de entregarse totalmente a Dios.

Con Jesús por la tarde. «En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.» (Mt 5, 13-16). ¿Eres luz para otros? Repite al ritmo de tu respiración: "Lámpara es tu palabra para mis pasos, Señor".

Con Jesús por la noche. Agradece los encuentros. Trae a la memoria las personas que hoy encontraste. ¿Recuerdas algún encuentro de manera especial? ¿Qué te ha hecho sentir? ¿Qué conversación recuerdas especialmente? ¿Por quiénes quieres agradecer? 

martes, 25 de abril de 2017

Testigos de la Misericordia



Día 25

Con Jesús por la mañana. «La Iglesia y el mundo necesitan este testimonio del amor y de la misericordia de Dios. Los consagrados, los religiosos, las religiosas son el testimonio de que Dios es bueno y misericordioso. Por ello es necesario valorar con gratitud las experiencias de vida consagrada y profundizar el conocimiento de los diversos carismas y espiritualidades. Es necesario rezar para que muchos jóvenes respondan «sí» al Señor que les llama a consagrarse totalmente a Él para un servicio desinteresado a los hermanos; consagrar la vida para servir a Dios y a los hermanos» (Papa Francisco). Ofrece tu ayuda al sacerdote, religioso o religiosa de tu barrio.  Ofrece tu día y reza por la respuesta de los jóvenes.

Con Jesús por la tarde. «En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: «ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes» (Mc 16, 15-16.19-20).¿Das prioridad a tu relación con Jesús?¿Conoces en profundidad la Palabra de Dios? ¿Eres un eficaz mensajero de ella? ¿La haces vida?

Con Jesús por la noche. Pon un nombre a tu día. Busca aquietarte. Repasa el día vivido. ¿Hubo algún acontecimiento que te afectó en especial durante el día? ¿Cómo te sientes ahora? ¿Qué ha sido lo más significativo de tu día? Mirando lo vivido, ¿Qué nombre pondrías a tu día? ¿Por qué? 

lunes, 24 de abril de 2017

Remendar



Día 24

Con Jesús por la mañana. «Queridos jóvenes: también vosotros estáis llamados a llegar a ser «pescadores de hombres». No dudéis en entregar vuestra propia vida para testimoniar el Evangelio con alegría, especialmente a vuestros coetáneos» (Papa Francisco). Para una pesca fructífera, es necesaria la destreza del pescador, pero es necesario también que la red esté limpia, en buenas condiciones, remendada. ¿Qué cosas concretas de tu vida debes remendar? Ofrece tu día por la intención del Papa para este mes: para que muchos jóvenes sepan responder con generosidad a su propia vocación al sacerdocio o a la vida consagrada. Haz click y comparte la oración en las redes.

Con Jesús por la tarde. «Había un fariseo llamado Nicodemo, jefe judío. Éste fue a ver a Jesús de noche y le dijo: «Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él.» Jesús le contestó: «Te lo aseguro, el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios» (Jn 3, 1-3). Nicodemo es cauto en mostrar que sigue a Jesús. ¿Doy la cara por el evangelio? ¿Vivo abiertamente mi fe?

Con Jesús por la noche. Agradece lo vivido hoy. Haz la señal de la cruz. Respira hondo. Pide cuentas a tu corazón de lo que has vivido desde la hora en que te levantaste. ¿Qué lugares has recorrido? ¿Qué momento te ha llenado de felicidad? ¿En qué momento has sentido agobio? ¿Qué quieres agradecer a Dios? 

domingo, 23 de abril de 2017

Confiar



Día 23

Con Jesús por la mañana. Solo Jesús salvará a la Iglesia. Solo él nos liberará de los miedos que nos paralizan, romperá los esquemas aburridos en los que pretendemos encerrarlo, abrirá tantas puertas que hemos ido cerrando a lo largo de los siglos, enderezará tantos caminos que nos han desviado de él. Lo que se nos pide es reavivar mucho más en toda la Iglesia la confianza en Jesús resucitado, movilizarnos para ponerlo sin miedo en el centro de nuestras parroquias y comunidades, y concentrar todas nuestras fuerzas en escuchar bien lo que su Espíritu nos está diciendo hoy a sus seguidores y seguidoras» (J. A Pagola) ¿Cuáles son tus miedos y dudas? Llama a la persona con la que te encuentres distanciado para acortar las distancias. Ofrece tu día por la intención del Papa y pídele luz.

Con Jesús por la tarde. «Jesús dijo a Tomás: –Mete aquí tu dedo y mira mis manos, y trae tu mano y métela en mi costado. ¡No seas incrédulo, sino cree! Tomás exclamó entonces: –¡Mi Señor y mi Dios! Jesús le dijo: –¿Crees porque me has visto? ¡Dichosos los que creen sin haber visto!» (Jn 20, 27-29). ¿Estás lleno de preguntas, quizá de dudas? ¿Cuán fuerte crees que es tu fe? El Señor resucitado está contigo. ¿Dónde le reconoces? Repite al ritmo de tu respiración “Señor mío y Dios mío”.

Con Jesús por la noche. Repasa tu semana. Jesús te acompañó toda la semana estuvo contigo y permanece en ti. Repasa lo que has vivido en la semana para reconocer a Dios en todas las cosas. ¿Qué sentimiento predominó? ¿En qué momentos te has sentido pleno? ¿Qué te hubiera gustado que fuera diferente?

sábado, 22 de abril de 2017

A contracorriente



Día 22

Con Jesús por la mañana. «En la vida habrá siempre personas que os harán propuestas para frenar, para bloquear vuestro camino. Por favor, id a contracorriente. Sed valientes: id a contracorriente» (Papa Francisco). Nuestro camino personal no siempre es fácil. Con frecuencia experimentamos dificultades. Al intentar seguir al Señor y dejarnos guiar por el resucitado, nos topamos con obstáculos ¿En qué dimensiones de tu vida te sientes invitado a ir contracorriente? Haz un propósito pequeño y realizable para dar un paso adelante en este sentido. Ofrece tu día por la intención del Papa y pide la fuerza del Espíritu Santo para ir a contracorriente.

Con Jesús por la tarde. «Más tarde se apareció Jesús a los once discípulos, mientras estaban sentados a la mesa. Los reprendió por su falta de fe y su terquedad, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado. Y les dijo: “Id por todo el mundo y anunciad a todos la buena noticia". (Mc 16, 14-15) En tu forma de hacer las cosas, ¿hay algo diferente a la del resto de personas? ¿El lenguaje de tus actitudes y acciones, refleja que Cristo está vivo?

Con Jesús por la noche. Agradece y entrega el día. Busca un lugar tranquilo, respira hondo y hazte consiente que estás en presencia de Jesús. Da gracias por el día vivido. ¿Cómo te sientes en este momento? ¿Qué hecho quedó resonando en ti? Tómate un momento. ¿Qué quieres entregar a Jesús? 

viernes, 21 de abril de 2017

Ser constructores



Día 21

Con Jesús por la mañana. «Sí, Señor, también yo quiero ser una piedra viva; juntos queremos construir la Iglesia de Jesús. Quiero ir y ser constructor de la Iglesia de Cristo. ¿Se animan a repetirlo? Quiero ir y ser constructor de la Iglesia de Cristo» (Papa Francisco). ¿Das gracias por la Iglesia, por los sacerdotes, los consagrados, por tantos laicos que colaboran en ella? ¿De qué forma puedes contribuir a la construcción de la Iglesia? Ofrece tu día por la intención del mes y disponte a ponerte a su servicio. Piensa en una acción concreta a realizar, que manifieste tu amor por la Iglesia, para que en Ella se refleje cada vez más el rostro de Cristo.

Con Jesús por la tarde. «Jesús les dijo: –Echad la red a la derecha de la barca y pescaréis. Así lo hicieron, y luego no podían sacar la red por los muchos peces que habían cogido. Entonces aquel discípulo a quien Jesús quería mucho le dijo a Pedro: –¡Es el Señor!» (Jn 21, 6-7). Los primeros en reconocer a Jesús resucitado son habitualmente los que más le aman. ¿Cómo está tu amor? Toma consciencia de que Jesús permanece en ti. Recuerda el propósito de la mañana.


Con Jesús por la noche. Recuerda a las personas y agradece. Trae a la memoria las personas con las que has compartido hoy. ¿Qué te han dejado? ¿Cómo ha sido ese encuentro? ¿Qué le agradeces? Aún las situaciones difíciles nos dejan enseñanzas. 



jueves, 20 de abril de 2017

Entrenarse



Día 20

Con Jesús por la mañana. ¿Qué hace un jugador cuando se le llama para formar parte de un equipo? Tiene que entrenarse y entrenarse mucho. Así es nuestra vida de discípulos del Señor. Jesús nos ofrece la posibilidad de una vida fecunda y feliz, y también un futuro con él que no tendrá fin, allá en la vida eterna. Es lo que nos ofrece Jesús. Pero nos pide que nos entrenemos para «estar en forma», para afrontar sin miedo todas las situaciones de la vida, dando testimonio de nuestra fe» (Papa Francisco). Ofrece tu día para que muchos jóvenes se sumen al equipo de Jesús. Invita a un hermano a participar de esta red, comparte con él la oración.

Con Jesús por la tarde. «Jesús les dijo: –¿Por qué estáis tan asustados y por qué tenéis esas dudas en vuestro corazón? Ved mis manos y mis pies: ¡soy yo mismo! Tocadme y mirad: un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo» (Lc 24, 38-39). Tu fe, ¿se expresa visiblemente en tus actitudes de cada día? ¿Ha resucitado Cristo en ti? ¿En qué se nota que eres una "persona nueva"? ¿Eres testigo con tu vida de que Él vive en ti?

Con Jesús por la noche. Detente. Tómate un momento y sé consciente de lo que has vivido hoy. ¿Qué te llena de alegría? ¿Qué te hace perder la paz? ¿Dónde tienes puesto tu corazón? No se puede sentir plenitud interior si no sabemos hacia dónde va nuestra vida. 

miércoles, 19 de abril de 2017

Abonar



Día 19

Con Jesús por la mañana. «Sé que ustedes apuntan a lo alto, a decisiones definitivas que den pleno sentido. Si es así, en silencio, miremos al corazón y cada uno dígale a Jesús que quiere recibir la semilla. Dígale a Jesús: Mira Jesús las piedras que hay, mira las espinas, mira los yuyos, pero mira este cachito de tierra que te ofrezco, para que entre la semilla. En silencio dejamos entrar la semilla de Jesús. Déjenla crecer y Dios la va a cuidar» (Papa Francisco). Ofrece tu día por la intención del mes y disponte a nutrir la tierra de tu corazón con el sol, la humedad y el abono de la Palabra y la Eucaristía.

Con Jesús por la tarde. «Al llegar al pueblo adonde se dirigían, Jesús hizo como si fuera a seguir adelante; pero ellos le obligaron a quedarse. Entró, pues, Jesús, y se quedó con ellos. Cuando estaban sentados a la mesa, tomó en sus manos el pan, y habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio. En ese momento se les abrieron los ojos y reconocieron a Jesús; pero él desapareció» (Lc 24, 28-32). ¿Cómo te sientes? Toma conciencia de la presencia del Señor a tu lado. ¿Lo reconoces en tus hermanos?

Con Jesús por la noche. Explorar tu interioridad. Agradece el día que termina. ¿Qué sentimientos estuvieron presente durante el día? ¿Qué temores tienes? ¿Cuáles son las situaciones que te hacen feliz? ¿Cuidas de aquello que te hace feliz? 

martes, 18 de abril de 2017

Germinar



Día 18

Con Jesús por la mañana. «Todos conocemos la parábola de Jesús que habla de un sembrador que salió a sembrar en un campo; algunas simientes cayeron al borde del camino, entre piedras o en medio de espinas, y no llegaron a desarrollarse; pero otras cayeron en tierra buena y dieron mucho fruto. Jesús mismo explicó el significado de la parábola: La simiente es la Palabra de Dios sembrada en nuestro corazón. Todos los días Jesús siembra. Dejen que Cristo y su Palabra entren en su vida, dejen entrar la simiente de la Palabra de Dios, dejen que germine, dejen que crezca. Dios hace todo, pero ustedes déjenlo hacer, dejen que Él trabaje en ese crecimiento» (Papa Francisco). ¿Qué siembras tú en el corazón de los demás? Ofrece tu día por la intención del Papa para este mes.

Con Jesús por la tarde. «Jesús le preguntó: –Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?
Ella, pensando que era el que cuidaba el huerto, le dijo: –Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto, para que yo vaya a buscarlo. Jesús entonces le dijo: –¡María! Ella se volvió y le respondió en hebreo: –¡Rabuni!» (Jn 20, 15-16) ¿Reconoces al Señor en los momentos de alegría y de sufrimiento? ¿Y en la gente que te rodea? ¿En los acontecimientos ordinarios de tu vida? ¿Reconoces su voz? Actualiza el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Vivir en la verdad. ¿Qué experiencias te enriquecen como persona? ¿Qué situaciones te alejan de los demás, de Dios y de ti mismo? ¿Qué has aprendido hoy? Recuerda: la mejor inversión que podemos hacer es vivir en la verdad porque eso nos hacer realmente libres. 

lunes, 17 de abril de 2017

Escuchar en el corazón




Día 17

Con Jesús por la mañana. «También hoy el Señor sigue necesitando a los jóvenes para su Iglesia. Queridos jóvenes, el Señor los necesita. También hoy llama a cada uno de ustedes a seguirlo en su Iglesia y a ser misioneros. Queridos jóvenes, el Señor hoy los llama. No al montón. A vos, a vos, a vos, a cada uno. Escuchen en el corazón qué les dice" (Papa Francisco). Ofrece tu día por los jóvenes, para que, como aquellas mujeres, puedan tener un verdadero encuentro con Él y sepan responder a su llamada y puedan anunciar a todos la noticia: “Ha resucitado, aleluya”.

Con Jesús por la tarde. «Las mujeres se alejaron a toda prisa del sepulcro, asustadas pero, a la vez, con mucha alegría, y corrieron a llevar la noticia a los discípulos» (Mt 28, 8-9). Las mujeres son testigos de Cristo vivo y resucitado. ¿Soy yo hoy testigo de vida y resurrección? ¿Reflejan mis actitudes, ánimo y esperanza, o me desanimo ante las dificultades? Repite al ritmo de tu respiración “Que sea testigo de tu Resurrección”.

Con Jesús por la noche. Ser más consciente. ¿Crees que vas creciendo interiormente? ¿Sientes que aumenta tu esperanza, tu amor y caridad? ¿Qué te llena la vida? Entrega esta noche a tu Padre del cielo tus preocupaciones. 

domingo, 16 de abril de 2017

Descubrir su presencia



Día 16

Domingo de Resurrección.

Con Jesús por la mañana. «Jesús resucitado, tenías razón. Ahora estás vivo para siempre y te haces presente en medio de nosotros cuando nos reunimos dos o tres en tu nombre. Ahora sabemos que no estamos solos, que tú nos acompañas mientras caminamos hacia el Padre. Escucharemos tu voz cuando leamos tu evangelio. Nos alimentaremos de ti cuando celebremos tu Cena. Estarás con nosotros hasta el final de los tiempos" (J. A. Pagola). Al empezar el día, repite al ritmo de tu respiración: "Cristo vive. Cristo vive en mí". Presta atención para descubrir su presencia en los acontecimientos de hoy. Ofrece todo lo que vivas por la intención del mes.

Con Jesús por la tarde. «Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Simón Pedro entró en el sepulcro. Él vio allí las vendas, y vio además que la tela que había servido para envolver la cabeza de Jesús no estaba junto a las vendas, sino enrollada y puesta aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio lo que había pasado y creyó» (Jn 20, 3-8). Los discípulos no necesitaron ver al Resucitado para creer. ¿Cómo anda tu fe? ¿Necesitas "ver" para creer?

Con Jesús por la noche. Serénate. ¿Cómo ha sido tu fin de semana? ¿Qué momentos te han enriquecido? ¿Has actuado mal con alguna persona? ¿Cómo te dispones a comenzar tu semana? Cierra los ojos, respira hondo y busca la quietud interior para encontrarte con Dios. 

sábado, 15 de abril de 2017

Seguirle hasta el final



Día 15

Sábado Santo

Con Jesús por la mañana. «Una antigua tradición de la Iglesia de Roma cuenta que el apóstol Pedro, saliendo de la ciudad para escapar de la persecución de Nerón, vio que Jesús caminaba en dirección contraria y le preguntó: «Señor, ¿adónde vas?». La respuesta de Jesús fue: «Voy a Roma para ser crucificado de nuevo». En aquel momento, Pedro comprendió que tenía que seguir al Señor con valentía, hasta el final, pero entendió sobre todo que nunca estaba solo en el camino; con él estaba siempre aquel Jesús que lo había amado hasta morir» (Papa Francisco).

Con Jesús por la tarde. Toma conciencia de que Cristo camina a tu lado. No escapes de las dificultades, espera, sé paciente, no te apures. Ofrece lo que vivas por la intención del mes. «El ángel dijo a las mujeres: –No os asustéis. Sé que estáis buscando a Jesús, el crucificado, pero no está aquí; ha resucitado, como dijo. Venid a ver el lugar donde lo pusieron. Id aprisa y decid a sus discípulos: ‘Ha resucitado y va a ir a Galilea antes que vosotros. Allí le veréis» (Mt 28, 5-7). Detente un instante en tu día y reflexiona: ¿Dónde buscas a Jesús? ¿Dónde le ves? ¿Cómo es tu testimonio ante los demás? Agradece la vida nueva que Jesús te ofrece y revisa el compromiso del día.

Con Jesús por la noche. Recoge tu día. ¿Qué viviste hoy? ¿Qué sentimiento identificas al terminar el día? ¿De qué estás agradecido hoy? ¿Qué situaciones te han entristecido hoy? ¿Qué te hubieras gustado que fuera diferente? 

viernes, 14 de abril de 2017

Ama y déjate amar



Día 14

Viernes Santo

Con Jesús por la mañana. «Jesús, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo" (Jn 13,1). La única explicación de la cruz es el amor. Un amor que va hasta el fin. Yo tengo siempre necesidad de ser amado así... más allá de mis faltas, más allá de mis "desamores" (S. Juan Pablo II). Jesús sufrió una muerte violenta por ser fiel a la verdad y por hacer el bien. Tómate un tiempo en este día para acompañar a Jesús en su camino de entrega y Cruz. Ora a los pies de Cristo crucificado. Ofrece tu día por la intención del Papa.

Con Jesús por la tarde. «Fueron los soldados y quebraron las piernas primero a uno y luego al otro de los crucificados junto a Jesús. Pero al acercarse a Jesús vieron que ya había muerto. Por eso no le quebraron las piernas. Sin embargo, uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza, y al momento salió sangre y agua" (Jn 19, 32-34). Del Corazón de Cristo brota su misericordia infinita. Pídele saciarte de esa fuente de gracia para que tu vida rebose amor y tu testimonio pueda llevar esperanza a los demás.

Con Jesús por la noche. Haz memoria del día. Tu vida diaria tiene un comienzo, un proceso y un final. Es importante recordar cómo iniciaste el día y cómo estás terminando. ¿Con qué sentimientos y pensamientos iniciaste el día? ¿Qué te afectó durante el día? ¿Cómo describirías los que sientes “aquí y ahora”?


jueves, 13 de abril de 2017

Sumergirnos en su corazón



Día 13

Jueves Santo.

Con Jesús por la mañana. «Los amó hasta el extremo" (Juan 13, 1). La Eucaristía constituye el signo perenne del amor de Dios, amor que sostiene nuestro camino hacia la plena comunión con el Padre, a través del Hijo, en el Espíritu. Es un amor que supera la capacidad del corazón del hombre. Al detenernos esta noche a adorar el Santísimo Sacramento y al meditar en el misterio de la Última Cena, nos sentimos sumergidos en el océano de amor que mana del Corazón de Dios» (S. Juan Pablo II) Hoy sirve con amor, ayuda a los que tienes cerca, responde a las necesidades de los demás con una sonrisa y con prontitud. Ofrece tu día por la intención del Papa.

Con Jesús por la tarde. «Os he dado un ejemplo para que vosotros hagáis lo mismo que yo os he hecho. Dichosos vosotros, si entendéis estas cosas y las ponéis en práctica" (Jn 13, 15-17). Jesús nos da ejemplo y nos pide hacer lo mismo que Él. ¿Cómo es tu servicio a los demás? ¿Cómo está tu corazón?

Con Jesús por la noche. Da gracias y pide luz. Dios estuvo hoy contigo, la riqueza y la sabiduría interior crecerán, si reconoces el paso de Dios por los acontecimientos que vives. Agradece las vivencias, experiencias, encuentros, lugares, personas de hoy. Pide luz. ¿De qué te hiciste consiente hoy? ¿Alguien necesita que le pidas perdón? ¿Hay necesidad de enmendar algo? 

miércoles, 12 de abril de 2017

Entusiasmarse y caminar




Día 12

Miércoles Santo.

Con Jesús por la mañana. «¿Sabéis de dónde viene la palabra entusiasmo? Viene del griego y quiere decir «tener dentro algo de Dios» o «estar dentro de Dios». El entusiasmo demuestra esto: que uno tiene dentro algo de Dios y lo expresa alegremente. Estáis deseosos de plenitud, de dar significado a vuestro futuro, a toda vuestra vida, de entrever el camino apto para cada uno de vosotros y elegir la senda que os lleve a la serenidad y a la realización humana. ¿Qué significa esto? No quedarse inerte y caminar. Esto indica ir hacia algo; la vida no es para «dar vueltas», es para «caminarla», y este es vuestro desafío" (Papa Francisco). ¿Hacia dónde quieres ir hoy? ¿Qué cosas te entusiasman? Ofrece tu día por la intención del Papa.

Con Jesús por la tarde. «Los discípulos hicieron como Jesús les había mandado y prepararon la cena de Pascua. Al llegar la noche, Jesús se había sentado a la mesan con los doce discípulos; y mientras cenaban les dijo: –Os aseguro que uno de vosotros me va a traicionar» (Mt 26, 19-21). Jesús, el Siervo de Dios y del pueblo, afronta su muerte con plena confianza en su Padre Dios. ¿Cómo está tu confianza? Agradece la Eucaristía, que es la forma profunda y misteriosa elegida por Jesús para quedarse entre nosotros.

Con Jesús por la noche. Agradece lo encuentros. Trae a la memoria las personas que hoy encontraste. ¿Recuerdas algún encuentro de manera especial? ¿Qué te ha hecho sentir? ¿Qué conversación recuerdas especialmente? ¿Por quiénes quieres agradecer?


martes, 11 de abril de 2017

Llevar amor



Día 11

Martes Santo.

Con Jesús por la mañana. «Queridos jóvenes, llevemos nuestras alegrías, nuestros sufrimientos, nuestros fracasos a la Cruz de Cristo; encontraremos un Corazón abierto que nos comprende, nos perdona, nos ama y nos pide llevar este mismo amor a nuestra vida, amar a cada hermano o hermana nuestra con ese mismo amor» (Papa Francisco) Coloca en el Corazón de Jesús a toda tu realidad y a todas las personas que hay en tu vida. ¿Qué te alegra o te preocupa hoy especialmente? Ofrece tu día por los jóvenes, para que sepan responder a la llamada de Cristo a llevar su Amor a sus realidades cotidianas.

Con Jesús por la tarde. «Pedro le dijo: –Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? ¡Estoy dispuesto a dar mi vida por ti! Jesús le respondió: –¿De veras estás dispuesto a dar tu vida por mí? Pues te aseguro que antes que cante el gallo me negarás tres veces". (Jn 13, 37-38) ¿Tratas de ocultar tu fragilidad con autosuficiencia? ¿Has traicionado el amor o la confianza que alguien puso en ti?  Entrega las traiciones hechas o recibidas diciéndole a Jesús: “Señor te entrego las deslealtades que hice o que sufrí”.

Con Jesús por la noche. Pon un nombre a tu día. Busca aquietarte. Repasa el día vivido. ¿Hubo algún acontecimiento que te afectó en especial durante el día? ¿Cómo te sientes ahora? ¿Qué ha sido lo más significativo de tu día? Mirando lo vivido, ¿Qué nombre pondrías a tu día? ¿Por qué? 

lunes, 10 de abril de 2017

Tender la mano



Día 10

Lunes Santo

Con Jesús por la mañana. «La Cruz nos enseña a mirar siempre al otro con misericordia y amor, sobre todo a quien sufre, a quien tiene necesidad de ayuda, a quien espera una palabra, un gesto. Nos invita a salir de nosotros mismos para ir al encuentro de ellos y tenderles la mano. Jesús te está mirando ahora y te dice: ¿Me quieres ayudar a llevar la Cruz? Hermano y hermana, con toda tu fuerza de joven ¿qué le contestas?» (Papa Francisco) Comienza una semana especial, "santa". ¿Estás dispuesto a abrir, como Cristo, tus brazos en la cruz? Ofrece tu día por la intención del Papa para este mes. ¿A quién puedes tender hoy tu mano?

Con Jesús por la tarde. «María, tomando unos trescientos gramos de perfume de nardo puro, muy caro, perfumó los pies de Jesús y luego los secó con sus cabellos. Toda la casa se llenó del aroma del perfume» (Jn 12, 3). Piensa a quién debes hoy "perfumar los pies", mientras recuerdas el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Agradece lo vivido hoy. Haz la señal de la cruz. Respira hondo. Pide cuentas a tu corazón de lo que has vivido desde la hora en que te levantaste. ¿Qué lugares has recorrido? ¿Qué momento te ha llenado de felicidad? ¿En qué momento has sentido agobio? ¿Qué quieres agradecer a Dios? 

domingo, 9 de abril de 2017

Encarnar la esperanza



Día 9

Domingo de Ramos

Con Jesús por la mañana. «Hace siglos Jerusalén fue signo de todos los pueblos del mundo. Y así como Jerusalén vivió aquél Domingo de Ramos bajo la luz de su esperanza sus realidades de entonces, ahora cada ciudad, cada nación, cada pueblo, este domingo encarna esa esperanza que Cristo trae, en las propias realidades nacionales, en las propias realidades de nuestra vida." (Beato Óscar Romero). Iniciamos la Semana Santa: ¿cuáles son hoy las esperanzas, las ilusiones, las angustias, los proyectos, los fracasos de la gente que me rodea? Participa con toda la Iglesia en los oficios de Semana Santa.. Ofrece tu día.

Con Jesús por la tarde. «Jesús les dijo: –Siento en mi alma una tristeza de muerte. Quedaos aquí y permaneced despiertos conmigo» (Mt 26, 38). Hay días de felicidad, de éxito, de alegría, pero también días tristes, de contradicción y fracaso. Mira hoy estos días a la luz del Señor. ¿Hasta dónde sigues tú a Jesús? ¿Eres como la muchedumbre, que pasa de aclamarle a pedir la crucifixión? Actualiza el propósito del día y pide: “Jesús, que te siga hasta el fin”.

Con Jesús por la noche. Repasa tu semana. Jesús te acompañó toda la semana estuvo contigo y permanece en ti. Repasa lo que has vivido en la semana para reconocer a Dios en todas las cosas. ¿Qué sentimiento predominó? ¿En qué momentos te has sentido pleno? ¿Qué te hubiera gustado que fuera diferente? 

sábado, 8 de abril de 2017

Hacer el bien



Día 8

Con Jesús por la mañana. «Cuando el Señor llama, es siempre a hacer el bien a los demás, sea en la vida religiosa, en la vida consagrada, o sea en la vida laical, como padre y madre de familia. La finalidad es la misma: adorar a Dios y hacer el bien a los otros" (Papa Francisco). Tienes ante ti un nuevo día. Toda una jornada que Dios te concede para adorarle y hacer el bien. Ofrece tu día por la intención del mes. Haz el bien en todo lo que puedas. ¿Hay alguien con quien te cuesta especialmente hacerlo? Busca momentos para la oración, la adoración y la alabanza.

Con Jesús por la tarde. «En aquél tiempo, muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él. Pero algunos acudieron a los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús. Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron el Sanedrín y dijeron: «¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos signos. Si lo dejamos seguir, todos creerán en él»" (Jn 11, 45-48). Haz una pausa en tu día para renovar tu fe en Cristo Jesús, mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Agradece y entrega el día. Busca un lugar tranquilo, respira hondo y hazte consiente que estás en presencia de Jesús. Da gracias por el día vivido. ¿Cómo te sientes en este momento? ¿Qué hecho quedó resonando en ti? Tómate un momento. ¿Qué quieres entregar a Jesús? 

viernes, 7 de abril de 2017

Fidelidad en lo pequeño



Día 7

Con Jesús por la mañana. «Entre con frecuencia dentro de sí para renovar y vigorizar el recuerdo de la presencia de Dios. Cuanto más procure mantenerlo, mayor facilidad hallará para hacer bien sus acciones y cumplir bien sus obligaciones. Nada atraerá tanto las bendiciones de Dios sobre usted como la fidelidad a las cosas pequeñas» (S. Juan Bautista de la Salle). En este primer viernes de mes, Jornada Mundial de Oración por las intenciones del Papa, súmate a su Red Mundial de Oración pidiendo para que los jóvenes sepan responder con generosidad a su propia vocación. Haz clic y comparte la oración en las redes.

Con Jesús por la tarde. «Jesús les respondió: - Si no hago las obras que hace mi Padre, no me creáis. Pero si las hago, creed en ellas aunque no creáis en mí, para que de una vez por todas sepáis que el Padre está en mí y yo en el Padre» (Jn 10, 37-38).
¿Dónde te encuentras? ¿Cómo está tu fe? ¿Crees que Jesús es Dios en tu vida? Repite al ritmo de tu respiración: "Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza; Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador"... mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Recuerda a las personas y agradece. Trae a la memoria las personas con las que has compartido hoy. ¿Qué te han dejado? ¿Cómo ha sido ese encuentro? ¿Qué le agradeces? Aún las situaciones difíciles nos dejan enseñanzas. 

jueves, 6 de abril de 2017

Responde



Día 6

Con Jesús por la mañana. «Queridos jóvenes, en este tiempo el Señor cuenta con ustedes. Él entró en su corazón el día de su bautismo; les dio su Espíritu el día de su confirmación; y les fortalece constantemente mediante su presencia en la Eucaristía, de modo que puedan ser sus testigos en el mundo. ¿Están dispuestos a decir «sí»? ¿Están listos?" (Papa Francisco). ¿Qué significa para ti decirle SÍ a Jesús y acogerlo en tu vida? ¿En qué aspectos de tu vida Jesús espera ser recibido por ti? Ofrece tu día a Jesús y únete en oración a miles de hermanos en la Red por la intención del Papa.

Con Jesús por la tarde. «En verdad, en verdad os digo: quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre. Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: "Es nuestro Dios", aunque no lo conocéis» (Jn.8, 51.54). Dios nos habla a nosotros por medio de su Palabra Viva, que es Jesucristo. ¿Sabes guardar su Palabra, como María, no sólo en tu mente, sino también en tu corazón y en tus obras? Actualiza el propósito de reflexión del día.

Con Jesús por la noche. Detente. Tómate un momento y sé consciente de lo que has vivido hoy. ¿Qué te llena de alegría? ¿Qué te hace perder la paz? ¿Dónde tienes puesto tu corazón? No se puede sentir plenitud interior si no sabemos hacia dónde va nuestra vida.


miércoles, 5 de abril de 2017

Danzando el corazón



Día 5

Con Jesús por la mañana. «Dame, Señor, que te adore a ti humildemente como criatura tuya, y que por todos los beneficios que me has dado, te dé siempre gracias. Dame también que en todas las cosas te bendiga siempre, te alabe y glorifique con sumo júbilo, danzando el corazón, y que me sacie siempre de tu dulcísima e inefable suavidad, como comensal de tu mesa, aunque totalmente indigno e ingrato» (San Vicente Ferrer).

Con Jesús por la tarde. Dios te habla en el corazón con palabras que puedes entender. Su presencia es paz y serenidad. No dejes que te roben la alegría. Ofrece todo tu ser por la intención del Papa. «Si os mantenéis fieles a mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Jn 8, 31-32). Dios te ama. Esa es la verdad y en ella radica tu dignidad. Libérate de todas las voces internas que te condenan.  Repite al ritmo de tu respiración, «Sólo en Dios pongo mi confianza, sólo en Dios pongo mi valor».

Con Jesús por la noche. Explorar tu interioridad. Agradece el día que termina. ¿Qué sentimientos estuvieron presentes durante el día? ¿Qué temores tienes? ¿Cuáles son las situaciones que te hacen feliz? ¿Cuidas de aquello que te hace feliz? 

martes, 4 de abril de 2017

¡Despierta!



Día 4

Con Jesús por la mañana. «Hoy, Cristo llama a la puerta de sus corazones, de mi corazón. Él les llama a ustedes y a mí a despertar, a estar bien despejados y atentos, a ver las cosas que realmente importan en la vida. Y, más aún, les pide y me pide que vayamos por los caminos y senderos de este mundo, llamando a las puertas de los corazones de los otros, invitándolos a acogerlo en sus vidas» (Papa Francisco). En el silencio interior, ¿puedes escuchar la voz de Jesús? Recibe y agradece aquellas circunstancias de tu día que te hablen de la presencia de Jesús. Ofrece tu día por la intención del Papa.

Con Jesús por la tarde. «Jesús dijo: –Cuando levantéis en alto al Hijo del hombre, reconoceréis que yo soy y que no hago nada por mi propia cuenta. Solamente digo lo que el Padre me ha enseñado. El que me ha enviado está conmigo: no me ha dejado solo, porque yo siempre hago lo que le agrada" (Jn 8, 28-29). ¿Te sientes llamado a ser también tú “signo de la presencia de Dios entre los demás”? Pide la gracia de que el modo de vivir tu fe en Jesús, inspire a otros a descubrirle y encontrarle.

Con Jesús por la noche. Vivir en la verdad. ¿Qué experiencias te enriquecen como persona? ¿Qué situaciones te alejan de los demás, de Dios y de ti mismo? ¿Qué has aprendido hoy? Recuerda: la mejor inversión que podemos hacer es vivir en la verdad porque eso nos hacer realmente libres.


lunes, 3 de abril de 2017

Dios en mí



Día 3

Con Jesús por la mañana. «Si yo me siento atraído por Jesús, si su voz templa mi corazón, es gracias a Dios Padre, que ha puesto dentro de mí el deseo del amor, de la verdad, de la vida, de la belleza… y Jesús es todo esto en plenitud. Esto nos ayuda a comprender el misterio de la vocación» (Papa Francisco). ¡No te apresures! Descubre a Dios que está presente, para ti, aquí y ahora. Disfruta un momento de su presencia. Ofrece tu día para que los jóvenes descubran la presencia de Dios en su vida y únete a la intención del Papa.

Con Jesús por la tarde. «Jesús le preguntó: –Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado? Contestó ella: –Ninguno, Señor. Jesús le dijo:–Tampoco yo te condeno. Vete y no vuelvas a pecar» (Jn 8, 10-11). ¡Cuánto agradecimiento y amor habrá nacido en el corazón de esa mujer! ¡Se sintió respetada y aceptada con sus miserias y pecados! ¿Te sientes acogido y perdonado por Dios? ¿Comprendes y perdonas a tus hermanos? Repite al ritmo de tu respiración, «Señor, que te descubra y te acoja en mis hermanos»

Con Jesús por la noche. Ser más consciente. ¿Crees que vas creciendo interiormente? ¿Sientes que aumenta tu esperanza, tu amor y caridad? ¿Qué te llena la vida? Entrega esta noche a tu Padre del cielo tus preocupaciones.


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