sábado, 8 de abril de 2017

Hacer el bien



Día 8

Con Jesús por la mañana. «Cuando el Señor llama, es siempre a hacer el bien a los demás, sea en la vida religiosa, en la vida consagrada, o sea en la vida laical, como padre y madre de familia. La finalidad es la misma: adorar a Dios y hacer el bien a los otros" (Papa Francisco). Tienes ante ti un nuevo día. Toda una jornada que Dios te concede para adorarle y hacer el bien. Ofrece tu día por la intención del mes. Haz el bien en todo lo que puedas. ¿Hay alguien con quien te cuesta especialmente hacerlo? Busca momentos para la oración, la adoración y la alabanza.

Con Jesús por la tarde. «En aquél tiempo, muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él. Pero algunos acudieron a los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús. Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron el Sanedrín y dijeron: «¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos signos. Si lo dejamos seguir, todos creerán en él»" (Jn 11, 45-48). Haz una pausa en tu día para renovar tu fe en Cristo Jesús, mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Agradece y entrega el día. Busca un lugar tranquilo, respira hondo y hazte consiente que estás en presencia de Jesús. Da gracias por el día vivido. ¿Cómo te sientes en este momento? ¿Qué hecho quedó resonando en ti? Tómate un momento. ¿Qué quieres entregar a Jesús? 

viernes, 7 de abril de 2017

Fidelidad en lo pequeño



Día 7

Con Jesús por la mañana. «Entre con frecuencia dentro de sí para renovar y vigorizar el recuerdo de la presencia de Dios. Cuanto más procure mantenerlo, mayor facilidad hallará para hacer bien sus acciones y cumplir bien sus obligaciones. Nada atraerá tanto las bendiciones de Dios sobre usted como la fidelidad a las cosas pequeñas» (S. Juan Bautista de la Salle). En este primer viernes de mes, Jornada Mundial de Oración por las intenciones del Papa, súmate a su Red Mundial de Oración pidiendo para que los jóvenes sepan responder con generosidad a su propia vocación. Haz clic y comparte la oración en las redes.

Con Jesús por la tarde. «Jesús les respondió: - Si no hago las obras que hace mi Padre, no me creáis. Pero si las hago, creed en ellas aunque no creáis en mí, para que de una vez por todas sepáis que el Padre está en mí y yo en el Padre» (Jn 10, 37-38).
¿Dónde te encuentras? ¿Cómo está tu fe? ¿Crees que Jesús es Dios en tu vida? Repite al ritmo de tu respiración: "Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza; Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador"... mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Recuerda a las personas y agradece. Trae a la memoria las personas con las que has compartido hoy. ¿Qué te han dejado? ¿Cómo ha sido ese encuentro? ¿Qué le agradeces? Aún las situaciones difíciles nos dejan enseñanzas. 

jueves, 6 de abril de 2017

Responde



Día 6

Con Jesús por la mañana. «Queridos jóvenes, en este tiempo el Señor cuenta con ustedes. Él entró en su corazón el día de su bautismo; les dio su Espíritu el día de su confirmación; y les fortalece constantemente mediante su presencia en la Eucaristía, de modo que puedan ser sus testigos en el mundo. ¿Están dispuestos a decir «sí»? ¿Están listos?" (Papa Francisco). ¿Qué significa para ti decirle SÍ a Jesús y acogerlo en tu vida? ¿En qué aspectos de tu vida Jesús espera ser recibido por ti? Ofrece tu día a Jesús y únete en oración a miles de hermanos en la Red por la intención del Papa.

Con Jesús por la tarde. «En verdad, en verdad os digo: quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre. Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: "Es nuestro Dios", aunque no lo conocéis» (Jn.8, 51.54). Dios nos habla a nosotros por medio de su Palabra Viva, que es Jesucristo. ¿Sabes guardar su Palabra, como María, no sólo en tu mente, sino también en tu corazón y en tus obras? Actualiza el propósito de reflexión del día.

Con Jesús por la noche. Detente. Tómate un momento y sé consciente de lo que has vivido hoy. ¿Qué te llena de alegría? ¿Qué te hace perder la paz? ¿Dónde tienes puesto tu corazón? No se puede sentir plenitud interior si no sabemos hacia dónde va nuestra vida.


miércoles, 5 de abril de 2017

Danzando el corazón



Día 5

Con Jesús por la mañana. «Dame, Señor, que te adore a ti humildemente como criatura tuya, y que por todos los beneficios que me has dado, te dé siempre gracias. Dame también que en todas las cosas te bendiga siempre, te alabe y glorifique con sumo júbilo, danzando el corazón, y que me sacie siempre de tu dulcísima e inefable suavidad, como comensal de tu mesa, aunque totalmente indigno e ingrato» (San Vicente Ferrer).

Con Jesús por la tarde. Dios te habla en el corazón con palabras que puedes entender. Su presencia es paz y serenidad. No dejes que te roben la alegría. Ofrece todo tu ser por la intención del Papa. «Si os mantenéis fieles a mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Jn 8, 31-32). Dios te ama. Esa es la verdad y en ella radica tu dignidad. Libérate de todas las voces internas que te condenan.  Repite al ritmo de tu respiración, «Sólo en Dios pongo mi confianza, sólo en Dios pongo mi valor».

Con Jesús por la noche. Explorar tu interioridad. Agradece el día que termina. ¿Qué sentimientos estuvieron presentes durante el día? ¿Qué temores tienes? ¿Cuáles son las situaciones que te hacen feliz? ¿Cuidas de aquello que te hace feliz? 

martes, 4 de abril de 2017

¡Despierta!



Día 4

Con Jesús por la mañana. «Hoy, Cristo llama a la puerta de sus corazones, de mi corazón. Él les llama a ustedes y a mí a despertar, a estar bien despejados y atentos, a ver las cosas que realmente importan en la vida. Y, más aún, les pide y me pide que vayamos por los caminos y senderos de este mundo, llamando a las puertas de los corazones de los otros, invitándolos a acogerlo en sus vidas» (Papa Francisco). En el silencio interior, ¿puedes escuchar la voz de Jesús? Recibe y agradece aquellas circunstancias de tu día que te hablen de la presencia de Jesús. Ofrece tu día por la intención del Papa.

Con Jesús por la tarde. «Jesús dijo: –Cuando levantéis en alto al Hijo del hombre, reconoceréis que yo soy y que no hago nada por mi propia cuenta. Solamente digo lo que el Padre me ha enseñado. El que me ha enviado está conmigo: no me ha dejado solo, porque yo siempre hago lo que le agrada" (Jn 8, 28-29). ¿Te sientes llamado a ser también tú “signo de la presencia de Dios entre los demás”? Pide la gracia de que el modo de vivir tu fe en Jesús, inspire a otros a descubrirle y encontrarle.

Con Jesús por la noche. Vivir en la verdad. ¿Qué experiencias te enriquecen como persona? ¿Qué situaciones te alejan de los demás, de Dios y de ti mismo? ¿Qué has aprendido hoy? Recuerda: la mejor inversión que podemos hacer es vivir en la verdad porque eso nos hacer realmente libres.


lunes, 3 de abril de 2017

Dios en mí



Día 3

Con Jesús por la mañana. «Si yo me siento atraído por Jesús, si su voz templa mi corazón, es gracias a Dios Padre, que ha puesto dentro de mí el deseo del amor, de la verdad, de la vida, de la belleza… y Jesús es todo esto en plenitud. Esto nos ayuda a comprender el misterio de la vocación» (Papa Francisco). ¡No te apresures! Descubre a Dios que está presente, para ti, aquí y ahora. Disfruta un momento de su presencia. Ofrece tu día para que los jóvenes descubran la presencia de Dios en su vida y únete a la intención del Papa.

Con Jesús por la tarde. «Jesús le preguntó: –Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado? Contestó ella: –Ninguno, Señor. Jesús le dijo:–Tampoco yo te condeno. Vete y no vuelvas a pecar» (Jn 8, 10-11). ¡Cuánto agradecimiento y amor habrá nacido en el corazón de esa mujer! ¡Se sintió respetada y aceptada con sus miserias y pecados! ¿Te sientes acogido y perdonado por Dios? ¿Comprendes y perdonas a tus hermanos? Repite al ritmo de tu respiración, «Señor, que te descubra y te acoja en mis hermanos»

Con Jesús por la noche. Ser más consciente. ¿Crees que vas creciendo interiormente? ¿Sientes que aumenta tu esperanza, tu amor y caridad? ¿Qué te llena la vida? Entrega esta noche a tu Padre del cielo tus preocupaciones.


domingo, 2 de abril de 2017

Paciencia y perdón



Día 2

Con Jesús por la mañana. «Centrad vuestro pensamiento en la pasión de nuestro Señor Jesucristo, que, por el amor que nos tenía, bajó del cielo para redimirnos; que por nosotros sufrió toda clase de tormentos de alma y cuerpo, y tampoco evitó suplicio alguno. Con ello nos dejó un ejemplo soberano de paciencia y amor. Debemos, pues, tener paciencia en las adversidades» (S. Francisco de Paula). Ten paciencia y deja pasar aquellas actitudes de tus hermanos que te molestan. Apúrate a sonreír y descubre los aspectos positivos de ellos. Ofrece tu día por la intención del Papa.

Con Jesús por la tarde. «Jesús le dijo entonces: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y ninguno que esté vivo y crea en mí morirá jamás. ¿Crees esto?» (Jn 11, 25). Jesús es la resurrección y la vida. ¡Cree! Jesús da nueva vida. No te desanimes y anima a tus hermanos. Repite al ritmo de tu respiración, «Señor, muéstrame dónde hay vida de verdad»

Con Jesús por la noche. Serénate. ¿Cómo ha sido tu fin de semana? ¿Qué momentos te han enriquecido? ¿Has actuado mal con alguna persona? ¿Cómo te dispones a comenzar tu semana? Cierra los ojos, respira hondo y busca la quietud interior para encontrarte con Dios.


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