sábado, 22 de abril de 2017

A contracorriente



Día 22

Con Jesús por la mañana. «En la vida habrá siempre personas que os harán propuestas para frenar, para bloquear vuestro camino. Por favor, id a contracorriente. Sed valientes: id a contracorriente» (Papa Francisco). Nuestro camino personal no siempre es fácil. Con frecuencia experimentamos dificultades. Al intentar seguir al Señor y dejarnos guiar por el resucitado, nos topamos con obstáculos ¿En qué dimensiones de tu vida te sientes invitado a ir contracorriente? Haz un propósito pequeño y realizable para dar un paso adelante en este sentido. Ofrece tu día por la intención del Papa y pide la fuerza del Espíritu Santo para ir a contracorriente.

Con Jesús por la tarde. «Más tarde se apareció Jesús a los once discípulos, mientras estaban sentados a la mesa. Los reprendió por su falta de fe y su terquedad, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado. Y les dijo: “Id por todo el mundo y anunciad a todos la buena noticia". (Mc 16, 14-15) En tu forma de hacer las cosas, ¿hay algo diferente a la del resto de personas? ¿El lenguaje de tus actitudes y acciones, refleja que Cristo está vivo?

Con Jesús por la noche. Agradece y entrega el día. Busca un lugar tranquilo, respira hondo y hazte consiente que estás en presencia de Jesús. Da gracias por el día vivido. ¿Cómo te sientes en este momento? ¿Qué hecho quedó resonando en ti? Tómate un momento. ¿Qué quieres entregar a Jesús? 

viernes, 21 de abril de 2017

Ser constructores



Día 21

Con Jesús por la mañana. «Sí, Señor, también yo quiero ser una piedra viva; juntos queremos construir la Iglesia de Jesús. Quiero ir y ser constructor de la Iglesia de Cristo. ¿Se animan a repetirlo? Quiero ir y ser constructor de la Iglesia de Cristo» (Papa Francisco). ¿Das gracias por la Iglesia, por los sacerdotes, los consagrados, por tantos laicos que colaboran en ella? ¿De qué forma puedes contribuir a la construcción de la Iglesia? Ofrece tu día por la intención del mes y disponte a ponerte a su servicio. Piensa en una acción concreta a realizar, que manifieste tu amor por la Iglesia, para que en Ella se refleje cada vez más el rostro de Cristo.

Con Jesús por la tarde. «Jesús les dijo: –Echad la red a la derecha de la barca y pescaréis. Así lo hicieron, y luego no podían sacar la red por los muchos peces que habían cogido. Entonces aquel discípulo a quien Jesús quería mucho le dijo a Pedro: –¡Es el Señor!» (Jn 21, 6-7). Los primeros en reconocer a Jesús resucitado son habitualmente los que más le aman. ¿Cómo está tu amor? Toma consciencia de que Jesús permanece en ti. Recuerda el propósito de la mañana.


Con Jesús por la noche. Recuerda a las personas y agradece. Trae a la memoria las personas con las que has compartido hoy. ¿Qué te han dejado? ¿Cómo ha sido ese encuentro? ¿Qué le agradeces? Aún las situaciones difíciles nos dejan enseñanzas. 



jueves, 20 de abril de 2017

Entrenarse



Día 20

Con Jesús por la mañana. ¿Qué hace un jugador cuando se le llama para formar parte de un equipo? Tiene que entrenarse y entrenarse mucho. Así es nuestra vida de discípulos del Señor. Jesús nos ofrece la posibilidad de una vida fecunda y feliz, y también un futuro con él que no tendrá fin, allá en la vida eterna. Es lo que nos ofrece Jesús. Pero nos pide que nos entrenemos para «estar en forma», para afrontar sin miedo todas las situaciones de la vida, dando testimonio de nuestra fe» (Papa Francisco). Ofrece tu día para que muchos jóvenes se sumen al equipo de Jesús. Invita a un hermano a participar de esta red, comparte con él la oración.

Con Jesús por la tarde. «Jesús les dijo: –¿Por qué estáis tan asustados y por qué tenéis esas dudas en vuestro corazón? Ved mis manos y mis pies: ¡soy yo mismo! Tocadme y mirad: un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo» (Lc 24, 38-39). Tu fe, ¿se expresa visiblemente en tus actitudes de cada día? ¿Ha resucitado Cristo en ti? ¿En qué se nota que eres una "persona nueva"? ¿Eres testigo con tu vida de que Él vive en ti?

Con Jesús por la noche. Detente. Tómate un momento y sé consciente de lo que has vivido hoy. ¿Qué te llena de alegría? ¿Qué te hace perder la paz? ¿Dónde tienes puesto tu corazón? No se puede sentir plenitud interior si no sabemos hacia dónde va nuestra vida. 

miércoles, 19 de abril de 2017

Abonar



Día 19

Con Jesús por la mañana. «Sé que ustedes apuntan a lo alto, a decisiones definitivas que den pleno sentido. Si es así, en silencio, miremos al corazón y cada uno dígale a Jesús que quiere recibir la semilla. Dígale a Jesús: Mira Jesús las piedras que hay, mira las espinas, mira los yuyos, pero mira este cachito de tierra que te ofrezco, para que entre la semilla. En silencio dejamos entrar la semilla de Jesús. Déjenla crecer y Dios la va a cuidar» (Papa Francisco). Ofrece tu día por la intención del mes y disponte a nutrir la tierra de tu corazón con el sol, la humedad y el abono de la Palabra y la Eucaristía.

Con Jesús por la tarde. «Al llegar al pueblo adonde se dirigían, Jesús hizo como si fuera a seguir adelante; pero ellos le obligaron a quedarse. Entró, pues, Jesús, y se quedó con ellos. Cuando estaban sentados a la mesa, tomó en sus manos el pan, y habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio. En ese momento se les abrieron los ojos y reconocieron a Jesús; pero él desapareció» (Lc 24, 28-32). ¿Cómo te sientes? Toma conciencia de la presencia del Señor a tu lado. ¿Lo reconoces en tus hermanos?

Con Jesús por la noche. Explorar tu interioridad. Agradece el día que termina. ¿Qué sentimientos estuvieron presente durante el día? ¿Qué temores tienes? ¿Cuáles son las situaciones que te hacen feliz? ¿Cuidas de aquello que te hace feliz? 

martes, 18 de abril de 2017

Germinar



Día 18

Con Jesús por la mañana. «Todos conocemos la parábola de Jesús que habla de un sembrador que salió a sembrar en un campo; algunas simientes cayeron al borde del camino, entre piedras o en medio de espinas, y no llegaron a desarrollarse; pero otras cayeron en tierra buena y dieron mucho fruto. Jesús mismo explicó el significado de la parábola: La simiente es la Palabra de Dios sembrada en nuestro corazón. Todos los días Jesús siembra. Dejen que Cristo y su Palabra entren en su vida, dejen entrar la simiente de la Palabra de Dios, dejen que germine, dejen que crezca. Dios hace todo, pero ustedes déjenlo hacer, dejen que Él trabaje en ese crecimiento» (Papa Francisco). ¿Qué siembras tú en el corazón de los demás? Ofrece tu día por la intención del Papa para este mes.

Con Jesús por la tarde. «Jesús le preguntó: –Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?
Ella, pensando que era el que cuidaba el huerto, le dijo: –Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto, para que yo vaya a buscarlo. Jesús entonces le dijo: –¡María! Ella se volvió y le respondió en hebreo: –¡Rabuni!» (Jn 20, 15-16) ¿Reconoces al Señor en los momentos de alegría y de sufrimiento? ¿Y en la gente que te rodea? ¿En los acontecimientos ordinarios de tu vida? ¿Reconoces su voz? Actualiza el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Vivir en la verdad. ¿Qué experiencias te enriquecen como persona? ¿Qué situaciones te alejan de los demás, de Dios y de ti mismo? ¿Qué has aprendido hoy? Recuerda: la mejor inversión que podemos hacer es vivir en la verdad porque eso nos hacer realmente libres. 

lunes, 17 de abril de 2017

Escuchar en el corazón




Día 17

Con Jesús por la mañana. «También hoy el Señor sigue necesitando a los jóvenes para su Iglesia. Queridos jóvenes, el Señor los necesita. También hoy llama a cada uno de ustedes a seguirlo en su Iglesia y a ser misioneros. Queridos jóvenes, el Señor hoy los llama. No al montón. A vos, a vos, a vos, a cada uno. Escuchen en el corazón qué les dice" (Papa Francisco). Ofrece tu día por los jóvenes, para que, como aquellas mujeres, puedan tener un verdadero encuentro con Él y sepan responder a su llamada y puedan anunciar a todos la noticia: “Ha resucitado, aleluya”.

Con Jesús por la tarde. «Las mujeres se alejaron a toda prisa del sepulcro, asustadas pero, a la vez, con mucha alegría, y corrieron a llevar la noticia a los discípulos» (Mt 28, 8-9). Las mujeres son testigos de Cristo vivo y resucitado. ¿Soy yo hoy testigo de vida y resurrección? ¿Reflejan mis actitudes, ánimo y esperanza, o me desanimo ante las dificultades? Repite al ritmo de tu respiración “Que sea testigo de tu Resurrección”.

Con Jesús por la noche. Ser más consciente. ¿Crees que vas creciendo interiormente? ¿Sientes que aumenta tu esperanza, tu amor y caridad? ¿Qué te llena la vida? Entrega esta noche a tu Padre del cielo tus preocupaciones. 

domingo, 16 de abril de 2017

Descubrir su presencia



Día 16

Domingo de Resurrección.

Con Jesús por la mañana. «Jesús resucitado, tenías razón. Ahora estás vivo para siempre y te haces presente en medio de nosotros cuando nos reunimos dos o tres en tu nombre. Ahora sabemos que no estamos solos, que tú nos acompañas mientras caminamos hacia el Padre. Escucharemos tu voz cuando leamos tu evangelio. Nos alimentaremos de ti cuando celebremos tu Cena. Estarás con nosotros hasta el final de los tiempos" (J. A. Pagola). Al empezar el día, repite al ritmo de tu respiración: "Cristo vive. Cristo vive en mí". Presta atención para descubrir su presencia en los acontecimientos de hoy. Ofrece todo lo que vivas por la intención del mes.

Con Jesús por la tarde. «Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Simón Pedro entró en el sepulcro. Él vio allí las vendas, y vio además que la tela que había servido para envolver la cabeza de Jesús no estaba junto a las vendas, sino enrollada y puesta aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio lo que había pasado y creyó» (Jn 20, 3-8). Los discípulos no necesitaron ver al Resucitado para creer. ¿Cómo anda tu fe? ¿Necesitas "ver" para creer?

Con Jesús por la noche. Serénate. ¿Cómo ha sido tu fin de semana? ¿Qué momentos te han enriquecido? ¿Has actuado mal con alguna persona? ¿Cómo te dispones a comenzar tu semana? Cierra los ojos, respira hondo y busca la quietud interior para encontrarte con Dios. 

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