sábado, 29 de abril de 2017

Redescubrir el Amor



Día 29

Con Jesús por la mañana. «Ayudar a nuestros jóvenes a redescubrir el valor y la alegría de la fe, la alegría de ser amados personalmente por Dios. Esto es muy difícil, pero cuando un joven lo entiende, un joven lo siente con la unción que le da el Espíritu Santo, este "ser amado personalmente por Dios" lo acompaña toda la vida después" (Papa Francisco). Dios nos ha amado primero (1Jn 4, 19). Disponte a estar atento hoy a los actos concretos de amor de Dios hacia ti. Ofrece tu día con el Papa, para que sean muchos los jóvenes que redescubran el valor y la alegría de la fe.

Con Jesús por la tarde. «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera» (Mt 11, 28-30) ¿Cuáles son tus cansancios y agobios en este día? Haz un momento de silencio y ponlos en manos del Señor. Él los lleva contigo y por ti.  Siente el descanso que Él te ofrece.

Con Jesús por la noche. Recoge tu día. ¿Qué viviste hoy? ¿Qué sentimiento identificas al terminar el día? ¿De qué estás agradecido hoy? ¿Qué situaciones te han entristecido hoy? ¿Qué te hubieras gustado que fuera diferente? 

viernes, 28 de abril de 2017

Vivir el Bautismo



Día 28

Con Jesús por la mañana. «Dios quiere que seamos misioneros. ¿Dónde estamos? Donde Él nos pone: en nuestra Patria, o donde Él nos ponga. Ayudemos a los jóvenes a darse cuenta de que ser discípulos misioneros es una consecuencia de ser bautizados, es parte esencial del ser cristiano, y que el primer lugar donde se ha de evangelizar es la propia casa, el ambiente de estudio o de trabajo, la familia y los amigos. Ayudemos a los jóvenes" (Papa Francisco). El día de nuestro bautismo, Cristo nos unió para siempre a Él. Pero nosotros, ¿seguimos unidos a Él a través de decisiones coherentes con el Evangelio? Ofrece tu día por la intención del mes.

Con Jesús por la tarde. «Jesús levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: ¿Con qué compraremos panes para que coman éstos? Felipe le contestó: Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo. Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos?»" (Jn 6, 5-9).  ¿Cuáles son mis pocos peces y mis panes? ¿Cómo los pongo al servicio de Jesús?

Con Jesús por la noche. Haz memoria del día. Tu vida diaria tiene un comienzo, un proceso y un final. Es importante recordar cómo iniciaste el día y cómo estás terminando. ¿Con qué sentimientos y pensamientos iniciaste el día? ¿Qué te afectó durante el día? ¿Cómo describirías los que sientes “aquí y ahora”? 

jueves, 27 de abril de 2017

Escuchar



Día 27

Con Jesús por la mañana. «Me dirijo ahora a aquellos que están bien dispuestos a ponerse a la escucha de la voz de Cristo que resuena en la Iglesia, para comprender cuál es la propia vocación. Os invito a escuchar y seguir a Jesús, a dejaros transformar interiormente por sus palabras que «son espíritu y vida» (Papa Francisco). La escucha es una actitud, una capacidad que podemos desarrollar, y que abarca una gran cantidad de aspectos para relacionarnos con los demás; también con Dios. Escuchar implica una apertura de mis sentimientos y pensamientos. ¿Cómo puedo mejorar mi escucha? Ofrece tu día por la intención del Papa y disponte a escuchar a Dios que te habla al corazón.

Con Jesús por la tarde. «El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano. El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él» (Jn 3, 35-36). Detente un instante para hacer un acto de fe. ¿Has sido "tocado" por la Palabra de Dios? ¿Son tus palabras y tus acciones reflejo del Dios que vive en ti?

Con Jesús por la noche. Da gracias y pide luz. Dios estuvo hoy contigo, la riqueza y la sabiduría interior crecerán, si reconoces el paso de Dios por los acontecimientos que vives. Agradece las vivencias, experiencias, encuentros, lugares, personas de hoy. Pide luz. ¿De qué te hiciste consiente hoy? ¿Alguien necesita que le pidas perdón? ¿Hay necesidad de enmendar algo? 

miércoles, 26 de abril de 2017

Orar insistentemente



Día 26

Con Jesús por la mañana. «Donde hay vida, fervor, ganas de llevar a Cristo a los demás, surgen vocaciones genuinas. Aun en parroquias donde los sacerdotes son poco entregados y alegres, es la vida fraterna y fervorosa de la comunidad la que despierta el deseo de consagrarse enteramente a Dios y a la evangelización, sobre todo si esa comunidad viva ora insistentemente por las vocaciones y se atreve a proponer a sus jóvenes un camino de especial consagración» (Papa Francisco). ¿Rezas por las vocaciones? ¿Lo hace tu comunidad? ¿Puedes hacer alguna propuesta concreta en este sentido? Ofrece tu día para que surja en muchos jóvenes el deseo de entregarse totalmente a Dios.

Con Jesús por la tarde. «En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.» (Mt 5, 13-16). ¿Eres luz para otros? Repite al ritmo de tu respiración: "Lámpara es tu palabra para mis pasos, Señor".

Con Jesús por la noche. Agradece los encuentros. Trae a la memoria las personas que hoy encontraste. ¿Recuerdas algún encuentro de manera especial? ¿Qué te ha hecho sentir? ¿Qué conversación recuerdas especialmente? ¿Por quiénes quieres agradecer? 

martes, 25 de abril de 2017

Testigos de la Misericordia



Día 25

Con Jesús por la mañana. «La Iglesia y el mundo necesitan este testimonio del amor y de la misericordia de Dios. Los consagrados, los religiosos, las religiosas son el testimonio de que Dios es bueno y misericordioso. Por ello es necesario valorar con gratitud las experiencias de vida consagrada y profundizar el conocimiento de los diversos carismas y espiritualidades. Es necesario rezar para que muchos jóvenes respondan «sí» al Señor que les llama a consagrarse totalmente a Él para un servicio desinteresado a los hermanos; consagrar la vida para servir a Dios y a los hermanos» (Papa Francisco). Ofrece tu ayuda al sacerdote, religioso o religiosa de tu barrio.  Ofrece tu día y reza por la respuesta de los jóvenes.

Con Jesús por la tarde. «En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: «ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes» (Mc 16, 15-16.19-20).¿Das prioridad a tu relación con Jesús?¿Conoces en profundidad la Palabra de Dios? ¿Eres un eficaz mensajero de ella? ¿La haces vida?

Con Jesús por la noche. Pon un nombre a tu día. Busca aquietarte. Repasa el día vivido. ¿Hubo algún acontecimiento que te afectó en especial durante el día? ¿Cómo te sientes ahora? ¿Qué ha sido lo más significativo de tu día? Mirando lo vivido, ¿Qué nombre pondrías a tu día? ¿Por qué? 

lunes, 24 de abril de 2017

Remendar



Día 24

Con Jesús por la mañana. «Queridos jóvenes: también vosotros estáis llamados a llegar a ser «pescadores de hombres». No dudéis en entregar vuestra propia vida para testimoniar el Evangelio con alegría, especialmente a vuestros coetáneos» (Papa Francisco). Para una pesca fructífera, es necesaria la destreza del pescador, pero es necesario también que la red esté limpia, en buenas condiciones, remendada. ¿Qué cosas concretas de tu vida debes remendar? Ofrece tu día por la intención del Papa para este mes: para que muchos jóvenes sepan responder con generosidad a su propia vocación al sacerdocio o a la vida consagrada. Haz click y comparte la oración en las redes.

Con Jesús por la tarde. «Había un fariseo llamado Nicodemo, jefe judío. Éste fue a ver a Jesús de noche y le dijo: «Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él.» Jesús le contestó: «Te lo aseguro, el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios» (Jn 3, 1-3). Nicodemo es cauto en mostrar que sigue a Jesús. ¿Doy la cara por el evangelio? ¿Vivo abiertamente mi fe?

Con Jesús por la noche. Agradece lo vivido hoy. Haz la señal de la cruz. Respira hondo. Pide cuentas a tu corazón de lo que has vivido desde la hora en que te levantaste. ¿Qué lugares has recorrido? ¿Qué momento te ha llenado de felicidad? ¿En qué momento has sentido agobio? ¿Qué quieres agradecer a Dios? 

domingo, 23 de abril de 2017

Confiar



Día 23

Con Jesús por la mañana. Solo Jesús salvará a la Iglesia. Solo él nos liberará de los miedos que nos paralizan, romperá los esquemas aburridos en los que pretendemos encerrarlo, abrirá tantas puertas que hemos ido cerrando a lo largo de los siglos, enderezará tantos caminos que nos han desviado de él. Lo que se nos pide es reavivar mucho más en toda la Iglesia la confianza en Jesús resucitado, movilizarnos para ponerlo sin miedo en el centro de nuestras parroquias y comunidades, y concentrar todas nuestras fuerzas en escuchar bien lo que su Espíritu nos está diciendo hoy a sus seguidores y seguidoras» (J. A Pagola) ¿Cuáles son tus miedos y dudas? Llama a la persona con la que te encuentres distanciado para acortar las distancias. Ofrece tu día por la intención del Papa y pídele luz.

Con Jesús por la tarde. «Jesús dijo a Tomás: –Mete aquí tu dedo y mira mis manos, y trae tu mano y métela en mi costado. ¡No seas incrédulo, sino cree! Tomás exclamó entonces: –¡Mi Señor y mi Dios! Jesús le dijo: –¿Crees porque me has visto? ¡Dichosos los que creen sin haber visto!» (Jn 20, 27-29). ¿Estás lleno de preguntas, quizá de dudas? ¿Cuán fuerte crees que es tu fe? El Señor resucitado está contigo. ¿Dónde le reconoces? Repite al ritmo de tu respiración “Señor mío y Dios mío”.

Con Jesús por la noche. Repasa tu semana. Jesús te acompañó toda la semana estuvo contigo y permanece en ti. Repasa lo que has vivido en la semana para reconocer a Dios en todas las cosas. ¿Qué sentimiento predominó? ¿En qué momentos te has sentido pleno? ¿Qué te hubiera gustado que fuera diferente?

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