sábado, 20 de mayo de 2017

Una fe puesta en obras



Día 20

Con Jesús por la mañana. Afirma San Alberto Hurtado sj que la fe que la mayor parte de los católicos tenemos en la dignidad de nuestros hermanos, no pasa de ser una fría aceptación intelectual del principio, que no se traduce en nuestra conducta práctica frente a los que sufren, y que no nos causa dolor en el alma por las injusticias que sufren. ¿Qué te dicen a ti estas palabras? ¿Cómo manifiestas tu fe con obras concretas? ¿A quién sirves cada día? Ayuda a quien hoy necesite de ti. Ofrece tu día por la intención del Papa.  .

Con Jesús por la tarde. “Recuerden lo que les dije: Un sirviente no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán; si cumplieron mi palabra, también cumplirán la de ustedes.” (Jn 15,20). Sigue el ejemplo de Jesús que se acercó a todos y no sólo a los que más quería. Repite al ritmo de tu respiración “Señor que mis obras hablen de mi fe en ti”.

Con Jesús por la noche. Trae a las personas. Trae a la memoria a las personas que has encontrado hoy. ¿Cómo han sido esos encuentros? ¿Cómo fue  tu acogida? ¿Reconoces que las personas son regalos que Dios te acerca cada día? ¿Qué has podido hacer por los demás? ¿Hay alguien que necesite una disculpa? Agradece el don de la vida en ti y en tus hermanos.  


viernes, 19 de mayo de 2017

Una fe vivida en el amor



Día 19

Con Jesús por la mañana. En nuestra fe el amor es lo primero. Ser cristianos no es una cuestión doctrinal, ni un asunto teórico, sino una cuestión de amor. El amor te permitirá vivir la fe desde la alegría, la apertura, la acogida al otro, la reconciliación y la paz. Sino el cristianismo seguirá siendo una práctica dominical vacía, el servicio un activismo egoísta y los hermanos mano de obra para la tarea. ¿Es tu fe fuente de alegría? ¿Tus prácticas religiosas son producto de la fe vivida desde el amor o un cumplimiento (cumplo y miento) para acallar la conciencia? Ofrece tu día por las intenciones del Papa. 

Con Jesús por la tarde. “No me eligieron ustedes a mí; yo los elegí a ustedes y los destiné para que vayan y den fruto, un fruto que permanezca.” (Jn 15,16). Jesús te elige ¿eliges tú vivir desde el amor de Jesús? Recuerda que si tus prácticas religiosas no te hacen feliz has equivocado el camino del amor. Repite al ritmo de tu respiración “Señor que sea coherente con mi fe vivida desde el amor y no desde el cumplimiento”.

Con Jesús por la noche. Recupera imágenes. Tómate un tiempo y mira tu día. ¿Qué imágenes recuerdas de lo vivido hoy? Apúntate algunos datos significativos de esas imágenes. ¿Por qué destacas esos detalles? ¿Qué te dicen? ¿Qué belleza descubres en esas imágenes? ¿De qué has disfrutado hoy? ¿De qué te arrepientes? Agradece a Dios y pide ayuda para empezar tu día mañana.


jueves, 18 de mayo de 2017

¿Qué has descubierto?



Día 18

Con Jesús por la mañana. "Me ha impactado la mirada de sorpresa y alegría de cristianos que llegan a “este lugar perdido del mundo" (Sáhara Occidental), cuando descubren que hay una iglesia. Me ha impactado muchas veces que amigos musulmanes te busquen para contarte sus problemas, como sabiendo que “tenemos experiencia y capacidad de escucha." Quieren que les escuches… Me impacta a menudo la mirada y el saludo lleno de respeto y cariño de muchas personas.” (OMI). Transita tu día con paso lento y déjate “impactar” por lo que vives. ¿Qué novedad descubres hoy? Ofrece todo lo que hoy vivas por la intención del Papa. 

Con Jesús por la tarde. “Por eso les digo que no anden angustiados por la comida para conservar la vida o por la ropa para cubrir el cuerpo… Miren las aves: no siembran ni cosechan… Miren cómo crecen los lirios, sin trabajar ni hilar...No se angustien… Basta que busquen su reino y lo demás lo recibirán por añadidura.” (Lc 12, 22-31) Reconoce tanto bien recibido y ofrécelo a Dios diciendo. “Toma Señor y recibe todo lo que soy y todo lo que tengo, de ti lo recibo Y a ti lo devuelvo”.

Con Jesús por la noche. Rememora palabras. Recuerda las conversaciones que hoy mantuviste. ¿Qué palabras o frases te resuenan y por qué te resuenan? ¿Cuáles te han dejado en paz y cuáles no? Apunta la diferencia  en cada una y haz un propósito para crecer en adelante. Agradece el día.


miércoles, 17 de mayo de 2017

El perdón es fecundo



Día 17

Con Jesús por la mañana. “Dando y acogiendo el perdón se ha podido sanar la memoria herida de personas o de comunidades, y familias antes divididas han encontrado la armonía. La reconciliación supera las crisis, restaura la dignidad de las personas y abre el camino al desarrollo y a la paz estable entre los pueblos a todos los niveles.” (Benedicto XVI). Perdonar es liberar tu corazón de cobrar la deuda del daño recibido y dejar que Dios restaure el equilibrio perdido. Perdonar es seguir adelante. Perdona, tú serás el más beneficiado. Acércate a quien necesita tu perdón. Ofrece tu perdón por la intención del Papa.  .

Con Jesús por la tarde. “Yo soy la vid verdadera y mi Padre el viñador. Él corta los sarmientos que en mí no dan fruto; los que dan fruto los poda, para que den aún más”. (Jn 15, 1-2). Deja que el Señor pode esos rencores y dolores que impiden nuevos florecimientos y nuevos frutos. La poda duele, pero es fuente de fecundidad Repite al ritmo de tu respiración, “Señor dame tus sentimientos para perdonar de corazón”.

Con Jesús por la noche. Recuerda los sentimientos. ¿Cómo te has sentido en esta jornada? ¿Con qué sentimientos iniciaste el día? ¿Hubo algún cambio en ellos, en razón de qué? ¿De qué manera vas llegando al anochecer? ¿Qué actitudes tuviste? Pide perdón por aquello que te hubiera gustado que fuera diferente.  


martes, 16 de mayo de 2017

Silencio y discreción



Día 16

Con Jesús por la mañana. “Sólo una auténtica reconciliación engendra una paz duradera en la sociedad… Después de un conflicto, la reconciliación, gestionada y llevada a cabo a menudo en el silencio y la discreción, restaura la unión de los corazones y la convivencia serena.” (Benedicto XVI). ¿Qué te dicen a ti estas palabras? ¿Cómo reaccionas después de un conflicto? ¿Colaboras con la reconciliación siendo discreto o avivas las enemistades con críticas y resentimiento? ¿Haces silencio buscando la paz, o hablas de más? Proponte hablar sólo si tienes algo bueno para decir, si no calla. Ofrece tu día por la intención del Papa. 

Con Jesús por la tarde. “La paz les dejo, les doy mi paz, y no como la da el mundo. No se inquieten ni se acobarden.” (Jn 14,27-28). Continúa con el propósito de hablar sólo para decir buenas cosas, mientras repites al ritmo de la respiración, “Señor, haz de mí, un instrumento de tu paz.”

Con Jesús por la noche. Repasa los acontecimientos. Trae a la memoria los acontecimientos vividos desde las primeras horas del día. NO juzgues, sólo pasa por el corazón lo que has vivido hoy como si fuera una película. ¿En qué acontecimiento reconoces a Dios presente? ¿En qué momento diste lo mejor de ti? ¿Qué te propones para mañana? Pide ayuda a Dios.


domingo, 14 de mayo de 2017

El camino



Día 14

Con Jesús por la mañana. No nos quedemos nunca sin Jesús. Él es la garantía de nuestra fe, en momentos de luz y más cuando sentimos que nuestra confianza se desmorona y el horizonte se torna oscuro. En los momentos tristes, cuando no encuentres explicación ni sentido, recuerda el consuelo recibido y da un paso. La fe es camino de grandes horizontes pero de pequeños pasos. “Sigue adelante” pues en el próximo paso Jesús te sostiene. ¿A qué te invita Él en este tiempo? Anímate, Él está allí. Ofrece tu día por la intención del Papa.

Con Jesús por la tarde. “En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: No perdáis la calma, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias, si no os lo habría dicho, y me voy para prepararos sitio. Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y a donde yo voy, ya sabéis el camino.” (Jn 14,1-4). Repite al ritmo de tu respiración: “Muéstrame el camino, para ir contigo”, mientras sigues poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Revive tu historia. Al cerrar la semana repasa lo vivido en ella. ¿Ha habido novedades que te han ayudado a crecer? ¿Qué acontecimiento te ha llenado de gozo? ¿Qué sentimientos recuerdas con más fuerza? ¿Qué palabras aún te resuenan? ¿Recuerdas alguna imagen que quede grabada en el corazón? ¿Qué encuentros te han llenado de alegría? Agradece a Dios lo vivido y disponte a iniciar una nueva semana.


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